Dossier Táctico: Boca Juniors 3 – Banfield 0

Intro

Boca Juniors encaraba su compromiso por la Fecha 26 del Torneo Julio Humberto Grondona 2015 sabiendo que una victoria lo colocaría en una situación óptima de cara a sus aspiraciones de campeonato. El escolta San Lorenzo ya había igualado ante Tigre, lo cual permitía potencialmente alejarse a cuatro unidades de diferencia, mientras que en la próxima jornada el Ciclón recibe al otro aspirante (Rosario Central). En el medio de estos cálculos se hallaba el Banfield de Claudio Vivas, hasta aquí invicto en el torneo doméstico (4 victorias y 2 empates) tras la salida de Matías Almeyda del banco de suplentes.

La inclusión de Carlos Tévez en este semestre ha hecho que Boca altere el funcionamiento que Rodolfo Arruabarrena había pergeñado en la primera mitad del año. El 4-3-3 rígido de antaño fue paulatinamente siendo desplazado por un 4-3-1-2 con intercambios entre el enlace y uno de los puntas. Con las bajas de Pablo Pérez, Marcelo Meli y Fernando Gago por lesión, el entrenador alistó a Cristian Erbes como el volante defensivo, flanqueado por Rodrigo Bentancur a la derecha y Nicolás Colazo a la izquierda. Más suelto, el uruguayo Nicolás Lodeiro asumió el rol de conductor y nexo con los dos delanteros: Tévez y Jonathan Calleri.

Banfield con Vivas en general había ajustado ciertos desbalances de la era Almeyda, privilegiando un 4-2-3-1 donde ambos volantes externos se desprendiesen como punteros en ataque. En la Bombonera, el DT decidió volver a cuestiones de la etapa anterior, con un poco convencional 3-3-1-3 donde Nicolás Domingo se incorporaba a la línea defensiva. Iván Rossi ofició de mediocampista de contención, con Nahuel Yeri y Luciano Civelli como lugartenientes. Por delante, Walter Erviti intentaba enlazar con Juan Ramón Cazares a la izquierda y Mauricio Cuero a la derecha, presentándose Giovanni Simeone como el centrodelantero.

Inicial

Formaciones iniciales

El encuentro presentó a un cuadro Xeneize dispuesto a plantarse en campo adversario y arrollar a Banfield, dominando la posesión del esférico y con constante adelantamiento de los laterales Gino Peruzzi y Luciano Monzón. Para ello, Erbes retrasaba su posición y se abrían los zagueros Fernando Tobio y Daniel Díaz en el fondo.

Se privilegió la ofensiva por el sector derecho. Erbes y Tobio descargaban a 45 grados hacia Bentancur sobre la línea divisoria para que fuese el encargado de decidir el destino del primer balón boquense. Se vinculaba con Peruzzi de tal forma que cuando Bentancur recibía, el lateral ya profundizaba su adelantamiento, pudiendo Bentancur volcarse hacia la derecha y asistirlo por elevación, o jugar hacia la pared de Lodeiro o Calleri para que hiciesen de intermediarios. También funcionaba en sentido inverso, con Bentancur prolongando hacia Peruzzi para que el uruguayo se suelte sin balón por la banda. Peruzzi tocaba hacia Calleri o Lodeiro, centralizando su desplazamiento. De esta forma, se podía encontrar a Bentancur por la banda en forma directa, o retroceder hacia Tobio para que lo hiciese con un pelotazo largo a las espaldas de Civelli y Cazares.

Boca Juniors Ataque 1

De todas formas, Boca contó con variantes en su circulación de balón, gracias a no tener posiciones rígidas y a un constante entrar y salir de sus dos atacantes, que recibían de espaldas para descargar de primera y así arrastrar marcas. Bentancur y Peruzzi podía conectar con Tévez en posición central, acarreando la persecución de un central. El Apache ahí devolvía hacia atrás o giraba para ubicar el desprendimiento de Lodeiro, que pasaba a sumarse como atacante cuando Tévez se replegaba. Calleri se mostraba, asimismo, como receptor por la derecha. En contrapartida, si Lodeiro no se desprendía, Tévez podía asociarse en corto con él para que entre ellos y Bentancur abriesen el esférico con Calleri (con posible paso previo en Peruzzi) y que sea el centroatacante quien centre al área. Aquí, Colazo se soltaba de su posición para sumarse al área.

Boca Juniors Ataque 2

Las alternativas para desestructurar a Banfield fueron generando que Colazo opte mucho por ofrecer una diagonal de izquierda hacia el vértice derecho del área. De esta forma, podía recibir tras Bentancur encontrar a Lodeiro, o tras un desplazamiento de Peruzzi por vía central, lo que dejaba libre el flanco derecho como otra opción de descarga con Calleri o el propio Lodeiro. En caso que la apertura a la derecha se hiciese sobre Bentancur, Peruzzi inmediatamente picaba al área, con lo que podía anticipar un centro por bajo. O, asimismo, Bentancur descansar en Tévez o Lodeiro sobre el semicírculo y que ellos habiliten a Calleri o Peruzzi.

Boca Juniors Ataque 3

A ello se añadió que Banfield no obturaba la salida de Tobio, lo que facilitó que el primer marcador central reciba y avance con balón dominado en buena cantidad de ataques. Ello liberaba marcas y permitía que Calleri abra con superioridad numérica hacia la derecha en el tándem Peruzzi-Bentancur, o que Tévez se haga del esférico para filtrar hacia un Lodeiro que podía desprenderse sin tener que bajar a enlazar.

Boca Juniors Ataque 4

El adelantamiento por izquierda presentaba a Erbes lateralizando conjuntamente con Colazo, quien se volcaba hacia adentro para darle rienda suelta a la subida de Monzón. Aquí se mostraba Tévez como opción para recibir de espaldas y que entre él y Colazo le permitan a Monzón recibir y trasladar hasta centrar. Ocasionalmente, Bentancur se desprendía desde la derecha, rotando con Colazo para poder otorgar un primer pase limpio. De lo contrario, Monzón no se proyectaba y se retornaba atrás con el Cata Díaz para que Tévez sea habilitado en profundidad mano a mano contra Domingo, y así maniobrar por afuera o enganchando hacia el centro para luego disparar.

Boca Juniors Ataque 5

Banfield defensivamente dispuso un muy extraño 3-1-4-1-1 con muchas asignaciones de marca que no eran persecutorias pero requerían encimar a ese hombre en su sector. Simeone quedaba libre para obturar a los zagueros, mientras que Erviti, detrás suyo, lo auxiliaba con Erbes. Cazares y Cuero debían replegarse con la escalada de ambos laterales, mientras que Civelli y Yeri se cerraban como un doble contención adelantado para tomar a Bentancur y Colazo respectivamente. Detrás de ellos, preocupado por Lodeiro pero también con la obligación de abanicar para barrer a las espaldas de los volantes, estuvo Iván Rossi.  En la línea de 3 defensores, Domingo quedaba en ubicación central en una marcación zonal, pero que debía perseguir a Tévez cada vez que se volcara a la derecha. Sobre sus flancos, Sergio Vittor fue quien lidió usualmente con Calleri, mientras que Nicolás Bianchi Arce quedaba por derecha. Ellos eran quienes salían a tomar por el centro los pelotazos frontales a los puntas, o a perseguirlos cuando retrocedían para tocar en pivoteo.

Sin embargo, había intercambios de marca entre Cazares y Civelli por momentos, de acuerdo a los desplazamientos boquenses. Y Erviti, en otros instantes, subía para perseguir la salida hacia Tobio, liberando a Erbes por el centro.

Boca desde el pitido inicial fue destrozando el dispositivo del Taladro hasta hacerlo añicos. Banfield nunca pudo encontrarle la vuelta al funcionamiento del elenco de Arruabarrena, que explotaba con una subida furiosa de ambos laterales para forzar a Cazares y Cuero a posiciones defensivas que no son su fuerte, y sin una cobertura de Civelli y Yeri como laterales al estar dispuestos sobre el centro del campo. Ello permitía maniobrar por las bandas a sabiendas que debía ser el central quien releve la proyección de los marcadores de punta.

Asimismo, el agregado de Domingo en la zaga no resultó, con Tévez dominándolo en el apartado individual. Ello generó que Rossi quedase muy solo en la contención, redoblando esfuerzos para intentar neutralizar los embates y recurriendo al foul de manera constante. Que Tobio o Erbes, dependiendo de quién libere Erviti, estuviesen solos para recibir motivaba que Boca pudiera sobrecargar el esférico sobre la derecha sin que los relevos es activen a tiempo, generando superioridad numérica. Por sobre todas las cosas, Banfield terminaba quedando demasiado largo, con Erviti y Simeone presionando y el resto del equipo muy preocupado en el retroceso, lo que facilitaba huecos centrales que Boca explotaba a partir de la movilidad y la descarga constante de primera. Si a ello sumamos que a la intensidad del Taladro en la marca le faltó un poco de rigor, el cóctel se tornó explosivo.

Al minuto, Peruzzi busca por la banda con un saque lateral a Tévez, que descarga rápido hacia Calleri para que centre por derecha. Su centro es dominado por Enrique Bologna. Dos minutos más tarde, Bentancur y Tobio salen jugando desde el fondo y localizan a Peruzzi, quien profundiza hacia un Bentancur desprendido como volante derecho. Juega una pared con Calleri que lo deja abierto para enviar el balón al área. Calleri ensaya una tijera defectuosa que sirve de habilitación hacia un Peruzzi ingresando por el vértice derecho del área chica. Fusila a Bologna ante la pasividad de la visita, y estampa un tempranero y tranquilizador 1-0.

El desconcierto en Banfield era tal que no lograba corregir el avasallamiento sobre su flanco izquierdo. Peruzzi con un nuevo saque de banda encuentra a Calleri, que pivotea para que el propio lateral desborde a Cazares. Rossi lo auxilia para trabar, el balón da en Peruzzi y la carambola casi supera por elevación a Bologna, que alcanza a contener.

El cuadro de Vivas, por su parte, planificó un ataque que tenía como destino final su punta derecha. Domingo solía abrir con Vittor para que traslade y toque con Civelli y Rossi por el centro, para luego hacer jugar a Erviti. El enlace podía permitir el pivoteo de Simeone, pero en general se efectuaba la apertura hacia Yeri para que extienda en Cuero y maniobre en la personal ante Monzón. Como variante, se buscaba que Cuero centralice su juego, reciba de espaldas, descanse en Erviti y éste abra hacia Yeri para que recorra el sector sin oposición y desprendido al vacío, lo que dejaba margen para sus envíos al área.

Banfield Ataque 1

Por izquierda, Vittor y Rossi buscaban a Civelli abierto para que entre él y Erviti localicen a Cazares e intente la maniobra individual. A diferencia de Cuero, que ganaba en velocidad, Cazares explotaba la gambeta para enganchar y centrar. Se hizo frecuente, además, que Vittor (en el traslado inicial) o Erviti (al recibir sobre el círculo central) intenten el pelotazo en largo para Simeone por el centro o para Cuero por la banda derecha.

Banfield Ataque 2

Boca respondió con un 4-4-2 defensivo bastante mutable, donde la clave posicional radicaba en Lodeiro y Calleri. Tévez y Calleri presionaban al terceto de zagueros, con Calleri replegándose levemente al círculo central marcando la zona una vez que avanzaba Banfield. Lodeiro custodiaba a Rossi, mientras que Bentancur y Colazo lidiaban con Civelli y Yeri, respectivamente. Quedaba Erbes para estar cerca de Erviti y no dejarlo generar juego. Monzón y Peruzzi tenían duelos personales con Cuero y Cazares, y finalmente ambos zagueros se intercalaban en el pareo con Simeone.

Sin embargo, como en ataque tanto Yeri como Civelli se volcaban a los costados, allí debían perseguirlos Colazo y Bentancur. Con lo cual, Lodeiro retrocedía posiciones para auxiliar como un doble 5 adelantado, tomando el lugar del volante xeneize que debió cubrir hacia el lateral. Con ese rol, más el de Calleri merodeando el círculo central (y así bloqueando a Rossi), Boca se mantuvo latente para la recuperación rápida del esférico y explotar el poco frecuente contragolpe.

Banfield no conseguía hacerse del balón y era todo a pedir de Boca, con Erviti siendo bien controlado por un sobrio Erbes, con Cazares demasiado volcado a la izquierda sin incidencia en el juego, y con Simeone siendo superado por un Cata Díaz en excelente nivel en timing y anticipo. Recién el Taladro se aproximó a partir de Vittor, que encontró a Cazares para que cambie de frente hacia Yeri. Éste juega largo hacia Cuero, y su centro de primera no es conectado en posición central por Simeone.

Boca se mostraba convincente en su toque, su alternancia entre atacar por derecha y por izquierda (comenzando a involucrar a Monzón y a Tévez por ese sector), y sabiendo jugar en largo cuando Banfield osaba presionarlo en bloque. De esta forma, siempre quedaban espacios, pues nunca la visita logró mantener sus tres líneas cohesionadas, sino que los volantes quedaban demasiado pegados a los defensores, o demasiado encimados a sus delanteros. Con lo cual, el conjunto boquense explotaba lo que el rival le dejase a disposición: Si se adelantaba, jugaba saltando líneas. Y si se quedaba replegado, soltaba a Tobio o Erbes con balón dominado.

Aún sin llegar demasiado tras el gol, en esos primeros 25 minutos el trámite fue enteramente xeneize. Luego, la cuestión comenzó levemente a virar por dos motivos. El primero fue que Vivas ensayó una leve modificación de roles. Pasó Cuero a jugar por la izquierda, y Simeone como extremo derecho. Por el centro quedó Cazares y, adelantado como un falso delantero, Erviti. Ello motivó a que Banfield, asociando en corto a Erviti con Cazares, pudiese aguantar más el balón sin que Erbes lo absorbiera. Y por otro lado, Boca perdió precisión en el toque, pasando a abusar del envío en largo y no percatándose que Monzón podía dañar por el costado donde ahora Simeone debía perseguirlo: el lateral pasó extrañamente a ser menos empleado ante la variante táctica rival.

Centro 1

Cambios tácticos en la línea frontal del Taladro durante la primera mitad

Banfield, de este modo, dispuso una nueva construcción ofensiva que tenía a Vittor buscando por el centro a Erviti y Cazares para que toquen y luego generen el espacio para la subida de Yeri. Simeone se volcaba de la derecha al centro para mostrarse en el punto penal, con Cuero por detrás y con Erviti sumándose cerca del semicírculo. Por izquierda, ahora la prolongación se daba hacia el colombiano para que intente desnivelar a la carrera, pero no fue tan utilizada.

Banfield Ataque 3

Boca volvió a generar peligro cuando enfatizó dos cuestiones que antes estuvieron presentes pero no de forma marcada. La primera fue la liberación de Tobio, que ahora pasaba a ser constante. Así, su adelantamiento le permite conectar con Peruzzi y Erbes para que Tévez sea habilitado en profundidad. Carlitos gira y asiste al desprendimiento de Lodeiro, sin la persecución de Rossi que debió cerrar hacia el propio Tévez. Lodeiro define y Bologna alcanza a despejar, con Tévez haciéndose del rebote. Abre hacia Calleri, que remata incómodo y por encima del larguero.

El segundo aspecto fue el pelotazo hacia Tévez para que juegue versus Domingo, que fue in crescendo a medida que el Apache fue siendo más involucrado en las ofensivas del Xeneize en desmedro de Bentancur. Calleri pivotea atrás con Díaz, quien busca a Tévez. Engancha ante Domingo y se lo lleva a la rastra, optando por dribblar sobre el borde del área grande hasta gatillar desde allí por encima del travesaño. Posteriormente, una mala entrega de Civelli (de flojísimo desempeño) permite que Calleri recupere en el círculo central, tal como era su misión. En un tres contra dos, traslada por el centro hasta abrir a la derecha con Lodeiro. El achique de Bologna es muy veloz, lo que genera que Lodeiro adelante el esférico y simule, por lo que es amonestado.

El cierre del primer tiempo observó cómo Boca, al dejar de emplear el flanco derecho con tanto ahínco y al no darle el balón a Bentancur, fuera repartiendo más la posesión del esférico. Aún con un predominio local en ese rubro, la sociedad Cazares-Erviti se tornó evidente, pudiendo construir una pared con taco de Erviti hacia Cazares que habilita posteriormente a Yeri. Su centro es peinado levemente por Simeone, y Cuero lo captura en el segundo poste. Civelli recibe su toque atrás y su centro es despejado por un Erbes bien plantado. Luego, Cazares y Civelli cambian el juego hacia un Yeri levemente inclinado al centro, con espacio para rematar. Dispara rasante, y Agustín Orión contiene con una buena estirada sobre su caño izquierdo.

Para el complemento, Vivas reordenó su posicionamiento. Mantuvo el 3-3-1-3 pero Bianchi Arce quedó como zaguero central, con Vittor a su derecha y Civelli a su izquierda. Domingo pasó al centro del campo, y Rossi se desplazó levemente a la izquierda. Cazares quedó de enlace. Simeone retornó a su rol de centrodelantero, con Cuero manteniéndose de extremo izquierdo y Erviti volcándose ahora a la derecha. Las marcas fueron reasignadas de acuerdo a las posiciones, con Cazares encimando a Erbes, Rossi ahora a Colazo y Domingo encargándose de Lodeiro.

Centro 2

Dispositivo de Banfield para los segundos 45 minutos

Boca modificó buena parte de su ofensiva, con lo que nuevamente destruyó el andamiaje banfileño. En primer término, por derecha se empleó a Peruzzi y Bentancur como tándem mucho más vertical, sin desplazamientos del lateral hacia el centro. Con lo cual Bentancur recibía y conjuntamente con Lodeiro o Calleri abrían hacia el lateral. Si Peruzzi no lograba centrar, volvía atrás con Bentancur para que él lo efectuase desde 3/4, o tocaba al centro hacia Lodeiro para que remate al arco.

Boca Juniors Ataque 6

Por izquierda, Colazo se mantuvo contenido en posición central, soltándose Monzón y así obligar a un despliegue agotador a Erviti. Tanto Díaz con envíos largos, como Tévez y Lodeiro en cortada habilitaban al lateral para que envíe desde la esquina o retroceda con Tévez para que él decida qué hacer. Podía rematar desde lejos o habilitar filtrado a Lodeiro.

Boca Juniors Ataque 7

Pero la clave estuvo en involucrar más a Tévez con Lodeiro en posición central. Desde Colazo y Erbes se jugaba por bajo para que el Apache y el uruguayo toquen en corto, con la intención que Tévez quede de frente a portería y Lodeiro se desprenda como segundo atacante. De esta forma, alternaban roles y le facilitaba la tarea a Tévez como conductor, volviendo a superar a Domingo en el duelo personal. Buscó permanentemente asistir a Lodeiro por bajo; prolongar el esférico de izquierda a derecha para que Bentancur extienda hacia Peruzzi; o filtrar para que Calleri desnivele ante Bianchi Arce. De lo contrario, él mismo se posicionaba hacia la derecha mediante toques con Calleri y Bentancur que le permitiesen encontrar espacios para culminar la maniobra como puntero derecho.

Boca Juniors Ataque 8

Boca, con esta composición, fue arrollador en los primeros 15 minutos del complemento. Tobio ya quedaba resguardado, y la prolongación de la ofensiva se daba paulatinamente de izquierda a derecha. Así, Tévez localiza a Peruzzi que avanza hasta devolver con Bentancur. Éste toca hacia Lodeiro, que sacude desde lejos y obliga a Bologna a un rebote hacia un costado. Posteriormente, Díaz envía por largo y por la banda hacia Monzón. El lateral aguanta los embates de Erviti, llega hasta el banderín del córner, retrocede y juega al medio con Tévez, que elude a Domingo y filtra hacia Lodeiro. Bologna nuevamente ahoga el remate con una intervención salvadora.

A continuación, el Cata anticipa en dirección a Lodeiro, quien retrocede hacia Erbes. Nuevamente recibe Tévez, que abre hacia Bentancur en posición de remate lejano. Bologna responde con otro rebote hacia un costado. Colazo de arremetida intenta y es frenado por Bianchi Arce, pero Tévez se hace del balón suelto rematando de primera desde la izquierda, dentro del área. El balón roza en Bianchi Arce y se va apenas besando el caño derecho del arquero del Taladro. Tres minutos más tarde, el triángulo de Erbes como primer toque hacia Lodeiro y Tévez vuelve a funcionar, generándose la apertura a la derecha hacia Calleri. El goleador dispara, Bologna atina a un manotazo con reflejos, el balón se estrella en el palo y se pierde afuera.

Durante esa secuencia, Yeri le comete falta a Lodeiro en el inicio de la misma, por lo que recibe a posteriori su segunda amarilla. Con diez hombres, el partido se tornó imposible para Banfield, máxime que enseguida Boca encontró la ampliación que lo sentenció: Bentancur toca con Colazo por el centro para que Tévez reciba y coloque otro excelente pase en cortada a Lodeiro. Bologna se esfuerza por enésima vez y despeja a córner. De ese tiro de esquina, Lodeiro ejecuta un centro a media altura que Monzón, libre de marcas, no logra impactar en el primer palo. Calleri sí lo hace por el centro del área para acribillar a Bologna y colocar las cifras 2-0. Fue notorio el quedo banfileño en la maniobra, con Simeone (encargado de flotar y buscar el balón libre) sin ir a disputar ante Monzón, a quien lo dejaron desplazarse sin ser perseguido. Calleri anticipó una floja cobertura de Civelli y el segundo tanto liquidó el pleito.

En cuanto a los intentos ofensivos de la visita, previo a la expulsión volcó su fútbol a la izquierda a partir de las variantes tácticas. La salida tenía a Domingo tocando hacia Rossi para que extienda el juego en Cuero. El colombiano intentaba maniobrar ante Peruzzi por la banda, o luego intentar enganchar y rematar sobre el semicírculo. Cuando se ubicaba de puntero, si no podía centrar se acercaba Cazares en posición central, mientras que Rossi se soltaba hacia el vértice izquierdo del área para recibir en cortada el pase de cualquiera de los dos morenos.

Banfield Ataque 4

Por derecha el juego se tornó menos utilizado. Erviti quedó aislado del circuito futbolístico, optándose por su desplazamiento sin balón hacia el centro o para que reciba por delante de mita de cancha desde Vittor por bajo y desde Domingo con cambios de frente. Ello le facilitaba el desprendimiento de Yeri para que aproveche la banda y logre centrar. Lo mismo podía ocurrir con habilitaciones de Domingo y de Vittor (previo traslado) directamente hacia Yeri, mientras Erviti arrastraba marcas. La otra variante era que Domingo o Cazares busquen en largo y cruzado a Simeone del centro a la derecha, y desde allí maniobre o descargue atrás para que Erviti o Yeri centren al área.

Banfield Ataque 5

Tras la expulsión, Erviti quedó retrasado en el rol de Yeri mientras que Cazares se desplazó de a cubrir parte del adelantamiento de Monzón. De esta forma, Banfield quedó conformado 3-3-2-1. A los pocos minutos, Vivas decide darle descanso a Erviti (de producción opaca pero sacrificada y con utilidad en la tenencia del esférico) para que ingrese Gonzalo Bettini, alguien más acorde a esa función. Al mismo tiempo, Simeone le deja el lugar a Lucas Viatri.

Centro 3

Retroceso de Erviti para compensar la ausencia de Yeri, previo a las sustituciones

Boca se tomó un descanso luego de su segunda conquista, debido a la merma en intensidad en el encuentro. Reguló las fuerzas manteniendo el rigor defensivo pero sin una presión agobiante, y descansó en Tévez para que maniobre bastante por el flanco derecho. Luego, Arruabarrena comenzó con las sustituciones, siendo la primera de ellas el ingreso de Franco Cristaldo por Colazo. Inmediatamente, Boca anota su tercer y último tanto a partir de una notable barrida del Cata Díaz ante un pase en profundidad de Vittor. Monzón busca por arriba  a Tévez quien logra peinar hacia Calleri ante la cobertura de Civelli y sin Vittor en la zaga. Calleri se hace del balón en el duelo mano a mano con Bianchi Arce, encara por derecha, lo supera y cuando tenía ángulo de remate opta inteligentemente por la habilitación central, donde Tévez continuó su carrera y empuja solitario al gol. Enorme producción de Calleri en toda la jornada, coronados con un gol y asistencia en el complemento.

Luego, Andrés Chávez y José Pedro Fuenzalida entran para que Tévez y Bentancur (los hombres trascendentales de Boca en el segundo y primer período, respectivamente) se retiren en ovación. En un partido que había dejado de ser paridad hacía largo tiempo, Boca levemente alteró sus ataques, pues Cristaldo y Fuenzalida se mostraron punzantes para mostrarse como descarga abierta (a diferencia de sus reemplazados). Por derecha, entonces, Lodeiro y Erbes abrían con Peruzzi para que prolongue con Fuenzalida o para que Calleri con un pivoteo lo hiciera. Por derecha, Monzón y Lodeiro extendían con Cristaldo para que intente la personal o descargue con Chávez sobre el vértice del área, donde estaba presto para rematar.

Boca Juniors Ataque 9

Entre Lodeiro y Erbes, sobre el final, ubican a Peruzzi. Éste toca con Calleri que abre hacia el chileno Fuenzalida. Su centro venenoso no logra ser empujado por un Lodeiro que conecta imperfectamente. Quedó tiempo para que Maximiliano Calzada sustituya a un bien predispuesto pero ineficaz Cazares.

Final

Formaciones finales

Gran victoria xeneize, con un funcionamiento destacable que superó a su adversario en todo momento. Con enormes pasajes de fútbol en los primeros 25 minutos de la etapa inicial y en los primeros 20 del complemento, doblegó a un Banfield que nunca supo cómo contrarrestar su arsenal ofensivo. Este esquema con Tévez y Lodeiro mostró algo más de versatilidad, que quedó expuesto en un primer tiempo sin muchas posiciones fijas y con constante rotación. Enorme encuentro de Bentancur en la salida inicial, de Calleri involucrado en el pivoteo, la descarga y la exigencia a la zaga rival, y de Peruzzi por la banda derecha. Durante el complemento, cuando se optó más por el dúo Tévez-Lodeiro, el Apache cobró protagonismo central y liquidó el pleito. Allí, Lodeiro levantó su nivel tras un discreto primer tiempo. Atrás, sustentados en un prolijo Erbes y un muy convincente Díaz, Boca no pasó mayores zozobras. El triunfo lo coloca con chances inmejorables de título, a sabiendas que enfrenta al colista del certamen (Crucero del Norte) la próxima jornada.

Banfield intentó cercenar a Boca, pero el gol tempranero conspiró contra su voluntad. De todas formas, dispuso una alineación demasiado pendiente del rival, con jugadores en roles muy extraños (Domingo de central, Cuero y Cazares marcando hasta posición de marcador de punta, Civelli y Yeri con un desplazamiento central en defensa y por la banda en ataque) que se tornó muy confuso. Si sumamos la marcación semipersonal y la falta de intensidad en mantener las líneas juntas, el Taladro estuvo en desventaja táctica durante los 90 minutos. Símbolo de ello fueron las constantes variantes que debió efectuar Vivas, tanto en la primera mitad como en el entretiempo. Simeone fue improvisado provisoriamente de extremo. Cazares ganó protagonismo por el centro pero a la vez Cuero perdió intensidad por izquierda. En líneas generales resultó un pobrísimo desempeño banfileño, con pocos valores a destacar, y con el sabor amargo de planificar una idea que no pudo ser cumplida en ningún aspecto. Bologna se mostró firme, Vittor fue lo más destacable en línea defensiva e Iván Rossi mostró coraje en un rol que demandaba esfuerzo físico, demasiado cobertura del ancho del terreno y donde estaba condenado a ser superado numéricamente. Bianchi Arce, Simeone, y particularmente Civelli y Domingo fueron los puntos bajos para el cuadro del sur.

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En duelo de opuestos, mandó la lógica

En el choque del mejor ataque de la B Metro (Brown) vs. la ofensiva más anémica (Acassuso), los de Adrogué hicieron los deberes y vapulearon 3×0 al “Quemero” en Platense. De esta manera, los dirigidos por Pablo Vicó siguen como únicos punteros, al cabo de la 36º fecha, con Defensores ahora como único escolta y Estudiantes a 4 puntos en el tercer puesto.

sussobrownie
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