Dossier Táctico: Patronato (Paraná) 2 – San Lorenzo 2

Intro

El ciclo futbolístico 2016 presenta el regreso a los torneos cortos por una presunta última vez, para luego aplicar desde julio el sistema de liga anual con calendario europeo. A fin de diagramar el fixture, se subdividió a los 30 equipos de Primera División en dos grupos de 15 integrantes, con emparejamientos clásicos interzonales.

Patronato logró un sufrido ascenso en su definición por penales ante Ramón Santamarina de Tandil, que lo depositó por primera vez en la primera categoría del fútbol argentino a excepción de su participación en el Nacional 1978. Con la ida de su DT Iván Delfino, el Patrón incorporó buena base del plantel de Nueva Chicago, incluyendo a Rubén Forestello. El nuevo entrenador planificó una alineación 4-3-2-1 que en ataque se desplegaba como 4-3-3. Damián Lemos fue el volante central, flanqueado por Fernando De la Fuente a su derecha y por Matías Garrido a su izquierda. Como extremo derecho se situó Lautaro Comas, mientras que Mauricio Carrasco iniciaba su recorrido por la punta izquierda para luego alternar posiciones con el centrodelantero Fernando Telechea.

San Lorenzo, por su parte, culminó un ciclo exitoso bajo el mandato de Edgardo Bauza que le permitió erigirse por primera vez como campeón de la Copa Libertadores. Su reemplazo es Pablo Guede, que impone un cambio de esquema y estilo bastante antagónicos en referencia a su antecesor. En su presentación, Guede diagramó un 4-1-3-2 con Néstor Ortigoza como volante de contención. Delante de él, la línea de tres mediocampistas la componían Leandro Romagnoli por derecha, Enzo Kalinski por el centro y Sebastián Blanco por izquierda. Ezequiel Cerutti, flamante refuerzo azulgrana, se ubicó de puntero derecho, mientras que el frente del ataque estuvo a cargo de Martín Cauteruccio.

Inicial

Formaciones iniciales

El encuentro comenzó bastante estudiado y con cada conjunto procurando imponer su dibujo táctico. Patronato hizo hincapié en el ataque directo y a través de su flanco derecho, con pelotazos en largo desde su lateral Lautaro Geminiani o sus zagueros Walter Andrade y Abel Masuero en dirección a Telechea. El delantero bajaba por el centro para recibir, con Comas y Carrasco picando por sus bandas. Telechea descargaba de primera hacia Comas, o retrocedía con Geminiani y De la Fuente para que ellos lo localicen. Cuando el envío partía desde Masuero, Telechea podía rotar posiciones con Carrasco a los efectos de obtener ventaja aérea en el duelo con Gonzalo Prósperi. Telechea, entonces, pasaba a buscar el pelotazo por la banda para peinar en dirección a Carrasco o retroceder con Garrido y que explote su duelo personal versus Romagnoli.

Patronato Ataque 1

Por derecha y a balón dominado, el Patrón intentó que la proyección de Geminiani sea constante. Para ello, Andrade y Lemos recalaban en él, quien podía tocar en corto para De la Fuente y así hallar a Comas. Geminiani asimismo intentaba que Telechea salga de su posición para pivotear, con Comas como destinatario final y con Carrasco ejerciendo una diagonal al corazón del área. Por el contrario, si Geminiani tocaba corto con el retroceso de Comas, las opciones de pase eran el rompimiento central de De la Fuente o el toque de Telechea, intentando que Geminiani progrese a las espaldas de Rodrigo Tapia y pudiese desbordar. Garrido intentaba posicionarse cerca del semicírculo del área como posible receptor.

Patronato Ataque 2

Por izquierda, los avances recalaban invariablemente en Garrido. Más allá de los envíos frontales, la construcción de la maniobra de derecha a izquierda permitía que Geminiani,  Comas o el pivoteo de Telechea pudiesen retroceder con Lemos. Allí se efectuaba la apertura con Garrido, con posible escala en Jonathan Ferrari. Garrido podía optar por la maniobra individual para centrar en 3/4, o la asociación en corto con Carrasco para que uno de los dos intentase el desborde por raya de fondo. En las pocas oportunidades que Ferrari se proyectó, Carrasco se volcaba al centro del área para sumarse a Telechea, mientras Garrido se hacía del esférico en 3/4. Así, se le presentaba la opción del centro directo ante Romagnoli (Prósperi se había desplazado a la zaga para perseguir a Carrasco) o el pase filtrado para la llegada al vacío de Ferrari.

Patronato Ataque 3

San Lorenzo respondió con un 4-4-2 defensivo donde Cauteruccio quedaba arriba para la presión sobre Andrade y Masuero. Cerutti por derecha bloqueaba la escalada de Ferrari, con Blanco haciendo lo propio en su duelo con Geminiani. Kalinski continuaba con su tendencia de mantenerse por delante de Ortigoza, yendo en persecución de Lemos para presionarlo, mientras que De la Fuente era propiedad del naturalizado paraguayo. Garrido quedaba libre para ser tomado por Romagnoli, con auxilio de Ortigoza barriendo la zona en caso de ser necesario (y allí Kalinski debía retroceder para cubrir su posición). Carrasco y Lemos eran propiedad de Prósperi y Tapia respectivamente, mientras que la zaga compuesta por Matías Caruzzo y el colombiano Pedro Franco lidiaba con la movilidad de Telechea.

El Ciclón pretendió contrarrestar con una sobrecarga ofensiva en números sobre el sector derecho. Ortigoza daba salida hacia Prósperi y Romagnoli para que se genere la apertura inmediata con Cerutti y que desborde por la banda. Romagnoli tuvo una inclinación en cerrarse hacia el centro para habilitar a Cerutti en 45 grados, y así Prósperi podía pasar arrastrando marcas. Kalinski salía de su posición y se dirigía al vértice derecho del área, liberando la zona para Romagnoli y otorgando una posible pared para Cerutti. En cambio, si Ortigoza o Caruzzo tocaban en corto con Prósperi, podía provenir la habilitación aérea al pique de Kalinski, quien bajaba hacia Cerutti o Romagnoli, con idéntica resolución final en la maniobra. Cauteruccio esperaba el centro en el punto penal mientras que Blanco se acoplaba por detrás.

CASLA Ataque 1

La punta izquierda no fue utilizada, con Blanco recibiendo de Ortigoza o el adelantamiento de Kalinski para que pueda centrar desde 3/4 o retroceder en Tapia y que él lance al punto penal. Generalmente las participaciones de Blanco derivaban de descargas de Cerutti a Romagnoli y posteriores prolongaciones al flanco izquierdo para que tuviese espacios en su duelo con Geminiani.

CASLA Ataque 2

Patronato desplegó un marcado 4-3-2-1 defensivo donde Telechea obturaba a los centrales y retrocedía levemente para colaborar con la presión a Ortigoza. Comas custodiaba a Tapia y Carrasco a Prósperi. Los volantes se disponían en forma de triángulo, con De la Fuente efectuando una importante labor de despliegue al subir para tomar a Ortigoza y luego regresar a su posición. Lemos bloqueaba a Kalinski y Garrido se encargaba de replegarse para que Romagnoli no cuente con libertades. La posición de Blanco obligaba a Geminiani a un adelantamiento constante procurando anticiparlo, con bastante éxito. Ferrari, en cambio, se quedaba contenido para lidiar con la velocidad de Cerutti. Andrade y Masuero, por su parte, tomaban a Cauteruccio.

Al minuto, el local se aproximó mediante un saque de banda de Geminiani. El rechazo de Tapia es capturado por De la Fuente, quien profundiza con el pivoteo de espaldas de Telechea. Su descarga atrás recala en Garrido y su disparo de volea sobre la medialuna, desviando el remate. Sin llegadas punzantes, y dentro de un trámite equilibrado, era Patronato quien lograba sorprender más a su adversario desde lo táctico.  La movilidad de Telechea implicaba un esfuerzo de Franco por perseguirlo, recurriendo al foul con asiduidad. Además, el intercambio entre Telechea y Carrasco generaba desequilibrios: Carrasco podía superar por velocidad a Caruzzo mientras que Telechea ganaba el duelo aéreo frente a Prósperi. Todo ello jugaba a favor de Garrido, a quien se le liberaban los espacios y podía maniobrar ante Romagnoli con un auxilio de Ortigoza que tardaba en llegar debido a la enorme cantidad de terreno que debía cubrir.

En cambio, el Ciclón repetía su fórmula ofensiva por derecha de manera ininterrumpida, perdiendo sorpresa. Y más aún, el esquema de Patronato se ajustaba mejor a esa prioridad gracias al despliegue de De la Fuente. Lemos retrocedía con los piques sorpresivos de Kalinski, y Garrido podía colaborar con Romagnoli teniendo la presencia de De la Fuente y Carrasco como ayudas inmediatas. Geminiani compensaba con su adelantamiento para cubrir a Blanco, mientras que si se efectuaba un cambio repentino de frente, era De la Fuente quien recuperaba su posición para obturar conjuntamente con Comas. El único temor partía por el duelo Cerutti-Ferrari, dominado con amplitud por el delantero, pero sin precisión en el centro final.

Con una de esas aperturas de derecha a izquierda que liberaban a Garrido y movían a Carrasco al área, Patronato gana un tiro de esquina. Es Carrasco quien lo ejecuta al primer palo, a la altura del punto penal. Telechea se libera de la persecución de Prósperi con una cortina que le proporciona Garrido, sin que Ortigoza alcance a intercambiar marcas. Telechea ingresa solo y define al segundo poste de un indefenso Sebastián Torrico. Inmediatamente después, Comas presiona la salida de Tapia y le birla el esférico. Patronato ofrece sus diagonales con Telechea arrastrando a Franco a la derecha y Carrasco ingresando como centrodelantero. Comas filtra el pase para Carrasco, quien no logra dominar y es vencido por el adelantamiento de Torrico. La leve ventaja táctica del cuadro de Paraná, focalizándose en movimientos rotativos constantes, rendía sus frutos.

Guede enseguida decide ajustar. En lo que sería una constante en toda la primera parte, rota la ubicación de su línea de volantes. Romagnoli pasa a jugar por izquierda y Blanco por derecha, procurando una doble función. Primero, que Blanco ofrezca mayor resistencia a Garrido en la marca. Y segundo, establecer un patrón de juego menos lineal y que permita el avance también por el flanco izquierdo. Ello generó que Romagnoli se tornase en eje ofensivo, pudiendo recibir en corto de Tapia u Ortigoza. Desde allí, optaba por el centro cruzado o por la habilitación frontal conjuntamente con Ortigoza en dirección a la llegada al vacío de Kalinski. Por otra parte, la gestación inicial por izquierda permitió que Romagnoli pudiese cruzar hacia Blanco y éste prolongue con un liberado Cerutti.

CASLA Ataque 3

Así, San Lorenzo pudo generar peligro por primera vez. Kalinski retrocede con Romagnoli, quien hace jugar a Ortigoza. Éste efectúa un lanzamiento frontal por elevación a Kalinski, quien queda frente a Sebastián Bértoli. Su remate es imperfecto y sale por encima del travesaño. La leve mejora exhibida por la visita no fue completa. Seguía sin abastecer correctamente a un Cauteruccio muy desconectado del juego, y la elaboración que proporcionaban la inventiva de Romagnoli y los toques de Ortigoza se contrarrestaban con el poco uso que se le comenzó a otorgar a Cerutti. Por otra parte, la labor de Kalinski constituyó un elemento poco habitual, sumándose como complemento ofensivo pero siendo bien custodiado por Lemos, por lo que su incidencia fue escasa.

Patronato, cómodo con su ventaja, continuó explotando el costado de Geminiani. Un saque lateral suyo localiza a Carrasco en el semicírculo del área tras un arrastre de marcas de Telechea. Carrasco elude la marcación de Prósperi y gatilla desde lejos, desviando su disparo. Haciéndose fuerte en la contención que proporcionaban Andrade, Lemos y sobre todo De la Fuente, el local luego se permitía el despliegue a través de rotaciones de hombres con eje en el desmarque y pivoteo de Telechea.

Guede, disconforme, continuó intercambiando sus piezas. Relegó a Kalinski a la derecha para poder contener a Garrido, dejando que Romagnoli y Blanco roten entre centro e izquierda. Este dispositivo requería que De la Fuente auxilie constantemente a Geminiani y Lemos para que Blanco y Romagnoli no cuenten con privilegios. Ello fue liberando poco a poco a Ortigoza, que se tornó decisivo en sus pocas intervenciones sin marca. Así, Telechea se encargó de perseguirlo, culminando en un retroceso colectivo de Patronato en sus líneas.

Centro 1

Guede sigue rotando su línea de volantes. Ahora, Kalinski pasa a la derecha

De esta forma, la gestión de Ortigoza derivaba en Tapia para que Blanco y en particular Romagnoli encabecen el ataque. Si no filtraban hacia Cauteruccio o ensayaban un envío cruzado tras tocar en corto, retrocedían con Ortigoza para que cambie a Cerutti. El adelantamiento por derecha mostró a un Prósperi más replegado, descargando con Kalinski y su extensión hacia Cerutti. Romagnoli se situaba cerca para poder recibir y jugar en cortada a la derecha.

CASLA Ataque 4

Patronato se mantuvo fiel a su libreto del envío directo, pero con un Geminiani algo más replegado. Por ende, si no se descargaba para Comas en 3/4, desde Lemos y De la Fuente se generaba la apertura a Garrido, y que éste juegue por la línea hacia Carrasco. Una vez allí, Carrasco centraba, con Garrido yendo a la medialuna para acoplarse a Telechea y Comas.

A la media hora, Garrido explota esta variante abriendo hacia Carrasco. Éste engancha ante Prósperi y centra al segundo palo, con Tapia rechazando imperfectamente al centro. Garrido responde de volea, pero sin puntería.

La posición de Kalinski como colaborador defensivo le quitó un rol en ataque, que quedó en manos de hombres más adeptos a ello (Romagnoli y un irregular Blanco). Sin mucha claridad, el Ciclón fue generando cierto intercambio posicional en sus creativos que se tradujeron en aproximaciones. Primero, Ortigoza la pisa y sale con Caruzzo, quien localiza a Romagnoli por el centro. El Pipi consigue trasladar y pretende abrir con Blanco a la izquierda, pero De la Fuente se intercepta. El balón sale rebotado hacia Cauteruccio, pero Bértoli bien atento cierra con los pies.

Luego, se recargó la punta derecha como al inicio del juego, pero ahora con Cerutti por momentos tocando en corto hacia el centro para que Romagnoli se despliegue por la banda. Primero, Ortigoza y Prósperi encuentran a Cerutti, quien centra. Masuero alcanza a puntear el envío, pero Romagnoli se hace del balón sobre el vértice izquierdo del área y remata muy desviado. Finalmente, Cerutti captura un despeje de Geminiani y deriva en dirección a Romagnoli por derecha. Desborda y centra, con Kalinski cabeceando hacia arriba en el punto penal frente a De la Fuente. El esférico deriva en un exigido Cauteruccio, que no puede evitar el saque de meta.

De todas formas, pese a su rol más pasivo, Patronato se hallaba sin tantas zozobras. Las aproximaciones de San Lorenzo eran poco fluidas y con más empuje que juego. La defensa del Patrón, con base en Andrade, despejaba todos los centros cruzados, y el esquema 4-3-2-1 contaba con flexibilidad suficiente como para adaptarse a lo que propusiera el rival.

Sin embargo, culminando el primer período, Telechea (una de las figuras del encuentro) debe ser sustituido por Nicolás Bertocchi. Esos minutos finales serían fatales para Patronato, pues debe recurrir a un transitorio 4-4-2 con Bertocchi por derecha y con Comas suelto arriba conjuntamente con Carrasco. En el transitorio desajuste por el cambio de esquema y nombres, Caruzzo toca con Prósperi y adelanta su posición en busca de la pared. Consigue avanzar y hallar a Kalinski al borde del área, quien es derribado por un Bertocchi aún frío. Romagnoli ejecuta un magistral tiro libre que impacta en el poste derecho e ingresa ante el vuelo estéril de Bértoli. La sorpresa por el adelantamiento de Caruzzo libre de marcas sin Telechea obturándolo, más un desacople de coberturas y relevos, le permiten a la visita irse con alivio al descanso tras un trámite complejo de partido.

Para la segunda mitad, Patronato introduce modificaciones. En primer término, retira a un flojo Jonathan Ferrari (al borde de la expulsión en su mano a mano con Cerutti) y lo reemplaza Iván Furios. Furios pasa a marcar el lateral derecho, pasando Geminiani a cubrir la punta izquierda. Asimismo, Forestello retorna a su 4-3-2-1 con Bertocchi a la izquierda de Lemos. Garrido pasa a jugar por derecha como volante ofensivo, manteniéndose Carrasco por izquierda. Comas quedó como la única referencia de ataque.

Centro 2

Patronato se reagrupa. Nuevamente confía en su 4-3-2-1 ahora con Garrido por derecha

Con esta formación, el Patrón debió variar su esquema ofensivo. Furios no fue proyección, por lo que la gestación provino de la punta izquierda con la apertura de Lemos hacia Geminiani. Aquí, Carrasco retrocedía su línea mientras que Bertocchi picaba en profundidad, ofreciéndose como descarga en largo. Bertocchi se replegaba en Carrasco para que ensaye un centro en dirección a Comas y Garrido, o profundice con el pique de Geminiani. En caso que Carrasco reciba en corto de Geminiani y Lemos, Garrido se desplazaba hacia el centro para recibir como enlace. Bertocchi se ofrecía como descarga y Comas ejercía una diagonal del centro a la izquierda. De la Fuente, por su parte, llegaba libre al vacío por derecha.

Patronato Ataque 4

El avance por derecha recalaba en Garrido tras toque de De la Fuente, con chances de maniobra personal frente a Tapia. Ocasionalmente, jugaba filtrado para devolver hacia De la Fuente. Por lo general, se procuró que Garrido llegue a 3/4 con la zona liberada, por lo que el desplazamiento de izquierda a derecha tenía como participantes a Carrasco, retroceso de Comas y apertura a Garrido.

Patronato Ataque 5

A los dos minutos, esta fórmula le otorga dividendos al cuadro entrerriano al aprovechar el mal retroceso azulgrana. Andrade despeja, hallando la posición de Carrasco. Éste filtra por el centro al pique de Garrido, quien habilita a Comas a las espaldas de Prósperi. El centro rasante de Comas localiza a De la Fuente, quien vence en su pique a Romagnoli y define para estampar el 2-1.

San Lorenzo mantuvo el diseño con el que había culminado la etapa inicial. Procuró insistir mediante Prósperi y Caruzzo buscando en largo a Cerutti para que desborde o devuelva en posición central a la diagonal sin balón de Kalinski. De lo contrario, se dependía de Romagnoli para que reciba de Ortigoza y distribuya con apertura a Cerutti por derecha o Blanco por izquierda. Este último privilegiaba el envío cruzado desde 3/4.

CASLA Ataque 5

Un pelotazo de Caruzzo había encontrado a Cerutti para que retroceda con Kalinski. El volante eludió a Lemos e ingresó al área, pero optó por rematar sin ángulo por encima del travesaño. Sin embargo, se requería una modificación de esquema. San Lorenzo hacía poco daño, no abastecía a Cauteruccio y tenía en Kalinski a un jugador superfluo que no le aportaba demasiado en ese rol que le habían asignado. Para colmo, Patronato había vuelto a ajustar su defensa y aguantaba con bastante aplomo los embates visitantes.

Guede entonces realiza una doble modificación. Franco Mussis y Fernando Belluschi reemplazan a Kalinski y al flojo Pedro Franco. De esta forma, el Ciclón muta a un 3-2-3-2. Caruzzo queda como marcador central, con Prósperi y Tapia a sus costados. Mussis es el volante central más replegado, soltándose un poco Ortigoza. Belluschi, Romagnoli y Blanco contaban con autorización para rotar sus posiciones, pero generalmente se mantuvo a este último por izquierda.

El Ciclón mantuvo a Mussis bien replegado como auxilio de Caruzzo en la zaga, y soltó a Ortigoza para que genere juego. Su salida permitía la apertura a Tapia, quien se adelantaba para explotar la posición de Garrido. Entonces, se procuraba localizar a Romagnoli por el centro para que entre él y Ortigoza abran con Blanco y desnivele frente a Furios (con posible pivoteo de Cauteruccio). Sin embargo, el arma predilecta fue generar espacios para que Ortigoza y Romagnoli reciban por el centro, extiendan a un Belluschi liberado y éste prolongue con Cerutti en un duelo favorable frente a Geminiani.

CASLA Ataque 6

El otro aspecto destacable fue la permanente rotación de nombres entre los tres volantes. Romagnoli podía aparecer por derecha para que Ortigoza lo localice y desde allí centrar o extender con Cerutti. Belluschi, entonces, optaba entre mostrarse para la pared o filtrarse al área como un segundo punta. Blanco, ahora más participativo, podía cerrar su posición para recibir de Romagnoli en corto y entonces abrir hacia Cerutti, con Belluschi suelto como delantero.

CASLA Ataque 7

Patronato fue replegándose ante el nuevo dispositivo táctico, que le quitó peso en el centro del terreno. Ortigoza, al quedar tan libre, obligaba a Garrido a cerrarse para obturarlo, liberando el flanco de Tapia. Hasta allí debía cubrirlo un ya agotado De la Fuente, quien debía ir y venir para auxiliar a Lemos. Asimismo, por izquierda se efectuaba un enroque en donde Bertocchi iba a presionar arriba a Prósperi y Carrasco retrocedía con el volante que estuviese por su sector (Romagnoli o Belluschi). Ello no solo obligaba a Geminiani a un duelo uno contra uno frente a Cerutti, sino que dejaba a Carrasco demasiado atrasado a la hora de pensar en un contragolpe. Con Garrido corrido al centro y sin posibilidad de apertura veloz hacia su posición inicial como extremo derecho, el partido se fue enmarañando para los dirigidos por Forestello.

Centro 3

San Lorenzo cambia a un 3-2-3-2 con Belluschi y Mussis en cancha

Salvo la adaptación inmediata al cambio de esquema, que observó una aproximación del local (presión de Garrido a Ortigoza por el centro, posterior traslado y remate ancho desde lejos), San Lorenzo se fue adueñando del trámite. Belluschi ingresó con movilidad y particularmente toque de primera, que permitió un nexo más fluido con Romagnoli y Blanco. Pipi, de buena primera mitad, ahora contaba con mayor cantidad de socios para asociarse en corto, agregándose una suba en el rendimiento de Blanco. Pero particularmente fue Ortigoza con su desprendimiento el que otorgó un inicio más criterioso en los ataques. Sin obligaciones tan marcadamente defensivas y que le exigen excesivo despliegue, Ortigoza se fue tornando en eje del primer pase, teniendo la retaguardia cubierta con un Mussis laborioso y cumplidor.

Con todos estos aportes, San Lorenzo fue encontrando resquicios para vulnerar. Y el hombre del desnivel fue Cerutti, quien con este nuevo dibujo se encontraba abierto para recibir y superar en velocidad a Geminiani. Lo efectuó en innumerables ocasiones. A la cuarta vez que iba a provenir un cambio hacia Cerutti por parte de Belluschi, Geminiani intentó la fórmula que le había traído dividendos con Blanco: el anticipo. Pero con pierna cambiada marró en el cálculo, dejando liberado a Cerutti. El delantero encara y es derribado en el área por un tardío cruce de Masuero. Ortigoza troca la falta por gol y decreta el empate en dos tantos.

Patronato cada vez tenía el arco rival más lejos. Con De la Fuente desgastado y con Garrido en un movimiento pendular hacia el centro que le quitó piernas, su flanco derecho quedó sin integrantes ofensivos. Comas aportaba diagonales y movilidad mientras que Carrasco intentaba ser lanzador, pero la presión azulgrana a partir de su conjunto de volantes y Mussis desde atrás proporcionaban una pérdida inmediata del esférico. Recién mediante pelotas detenidas pudo aproximarse el Patrón. Primero un tiro libre frontal de Garrido que tras rozar en la barrera se va al tiro de esquina. Y luego, un córner de Carrasco que impacta Furios con debilidad tras vencer por aire a Ortigoza, yéndose fuera.

Por derecha seguía estando la clave, con Cerutti consiguiendo faltas de Geminiani que se traducían en tiros libres. Romagnoli cruzó uno de ellos cerca de la raya final, en dirección al corazón del área. Cuando Caruzzo (de segunda parte más sólida) se aprestaba a definir, un gran cierre de Andrade permite puntear el balón y desviarlo.

De inmediato Guede hace ingresar a Nicolás Blandi por Romagnoli. El dibujo se mantiene 3-2-3-2, pero ahora arriba compartían el ataque Blandi del centro a la izquierda y Cauteruccio del centro a la derecha. Cerutti se retrasó levemente para seguir vulnerando a Geminiani, mientras que Belluschi se instaló como volante ofensivo central. Así, se alternaron toques desde Belluschi y Ortigoza con salidas de Mussis desde el fondo por vía central, que obligaban a Tapia a quedarse atrás. Siempre Cerutti era el destinatario final, buscando a Cauteruccio en el primer poste o a Blandi en el segundo. Por izquierda, la fórmula se mantuvo incólume, con Ortigoza y Belluschi abriendo para el desnivel de Blanco. La variante la aportó Blandi, que optaba por dirigirse al área o efectuar una diagonal sorpresiva hacia la banda.

CASLA Ataque 8

San Lorenzo fue en búsqueda de la victoria. Primero, Mussis y Ortigoza generan la apertura a Blanco, quien supera a Furios pero su centro es cerrado y se pierde en el saque de arco. Y posteriormente, Blanco y Belluschi consiguen habilitar a Cerutti, quien se deshace de Geminiani y centra en forma bombeada. Por el segundo palo, Blandi la baja de cabeza al centro, encontrando un Cauteruccio muy libre en el área chica. Su remate es desviado en forma magistral y a puro reflejo por Bértoli.

Forestello opta por reforzar el mediocampo con un De la Fuente, de enorme contribución, ya exhausto y lesionado. Ingresa Marcelo Guzmán en su lugar para cumplir idéntico rol. Patronato intentó hacer a Guzmán partícipe secundario de algún adelantamiento, con Garrido desplazándose al centro y Guzmán recibiendo de Lemos. Entre Guzmán y Garrido intentaban encontrar una diagonal de Comas del centro a la derecha para luego centrar, o de Carrasco de izquierda al centro para filtrarse ante Caruzzo. Guzmán, por su parte, podía privilegiar un envío cruzado desde 3/4.

Patronato Ataque 6

Patronato recién volvió a inquietar a través del balón detenido, donde ensayó una interesante cantidad de variantes en donde por lo general se impuso. Primero, Garrido juega un tiro libre desde la derecha bien pasado para que Comas la devuelva hacia el primer palo. Carrasco, libre de marcas, no logra conectar y el balón se va por línea de fondo. Luego, Carrasco tiene una pelota quieta desde la izquierda que prefiere jugar en corto a Geminiani para sorprender. El lateral saca un latigazo desde larga distancia que se dirige a la posición de Torrico, quien contiene.

San Lorenzo con la salida de Romagnoli agregó presencia en el área pero perdió en armado, obligando a que todo pase por Ortigoza. Así, se fue diluyendo mientras aumentaba el nerviosismo por la cercanía al cierre del encuentro. De todas formas, tuvo nuevamente chances netas para marcar la diferencia. Ortigoza traslada por el centro hasta abrir con Blandi, quien envía desde la izquierda al área hacia Cauteruccio. Masuero rechaza, pero Cerutti captura el balón y remata de volea. Su disparo mordido se pierde cerca del poste derecho de Bértoli. Finalmente, Ortigoza y Mussis encabezan la aproximación final con apertura a Blanco. Su centro sobra al mal cálculo de Masuero (de oscilante actuación) y encuentra a Cauteruccio. Fiel a su tarde fuera de ritmo, Cauteruccio domina pero define mal, permitiendo el achique y contención de Bértoli.

Final

Formaciones finales

San Lorenzo se va con un empate que le deja numerosas enseñanzas. Guede no logró imponerse con su dibujo inicial, donde Cauteruccio quedó aislado e inconexo del resto de sus líneas. Explotó bien a Cerutti pero se reiteró demasiado en su afán por localizarlo, tornando muy predecible su ofensiva. Sin la presencia de sus laterales titulares (Julio Buffarini y Emmanuel Más) tampoco hubo un acople sorpresivo que permitiese una descarga segura. Con orden y disciplina, Patronato le fue dominando el centro del campo y explotando a un Ortigoza que necesita de auxilio para poder cubrir todo el ancho del terreno.  El entrenador probó con cambios posicionales que tuvieron éxito relativo, pero siempre con un Kalinski incómodo que no terminó de hallarse en su rol. Con las modificaciones del complemento, se ganó en solidez defensiva (Mussis se acopló mejor con Caruzzo que Franco), se le otorgó libertades a Ortigoza para poder explotar sus virtudes, y no se dependió tanto de lo que inventasen Romagnoli y Cerutti. Agregándose Belluschi a la ecuación, el ataque fluyó con mayor comodidad y se vulneraron las espaldas del mediocampo rival. Aún faltan ajustes (los centrodelanteros jamás estuvieron involucrados en el juego, por ejemplo), pero el segundo tiempo parece aproximarse más a la idea que pretende Guede de su equipo. Gran rendimiento en Cerutti y buenos destellos de Romagnoli, con Ortigoza yendo de menor a mayor y con el juvenil Tapia cumpliendo en su debut. Habrá que ver cuánto tiempo demora el técnico en inculcar su pensamiento y, sobre todo, desligar a sus dirigidos de otra filosofía (para colmo exitosa) a la que están habituados.

Patronato aprobó en su primera presentación. No le pesó el encuentro, aún en los momentos de zozobra. Forestello planteó un 4-3-2-1 muy móvil con piezas fundamentales en Lemos y De la Fuente (conocedores del estilo por su anterior paso en Nueva Chicago). Manteniendo un triángulo defensivo sólido y con el despliegue de Telechea en posiciones ofensivas, el desnivel provenía por el lado de Comas y Garrido. Una serie de circunstancias impensadas generó que se fuera 1-1 al descanso, pero lo revirtió con un buen inicio de complemento. Los 30 minutos finales se le tornaron más cuesta arriba, sin el descanso que proporcionaba Telechea con su juego de espaldas y con la intensidad mediocampistas mermando. Tanto Ferrari como Geminiani (de buen primer tiempo) tuvieron inconvenientes con Cerutti, la figura del partido, pero el rendimiento general de la defensa fue aceptable, destacándose Andrade y Bértoli en el andamiaje. Patronato, si sigue en esta línea, será un equipo molesto de enfrentar.

Dossier Táctico: Huracán 0 – Independiente Santa Fe 0 (Copa Sudamericana, Final – Ida)

Huracán e Independiente Santa Fe definen hoy el campeón de la Copa Sudamericana en territorio bogotano. Hace exactamente siete días se enfrentaron en el Palacio Tomás Adolfo Ducó, en un encuentro que se presagiaba de paridad e intensidad y no defraudó esas expectativas. La vuelta añadirá el factor de una leve altura que puede afectar al conjunto de Eduardo Domínguez, particularmente por ser Santa Fe un plantel que se sustenta en su aptitud atlética.

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Dossier Táctico: Colón (Santa Fe) 2 – Gimnasia y Esgrima (La Plata) 1

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Para el cierre del Torneo Julio Humberto Grondona, habiéndose definido el título la jornada anterior, nos queda analizar el último equipo que quedaba en el tintero: el Colón de Darío Franco. El Sabalero logró la salvación matemática para permanecer en la categoría de elite la semana previa, y ahora recibía en el Brigadier General Estanislao López a Gimnasia con el objetivo de vencer y clasificar a la Liguilla Pre Sudamericana.

Colón dispuso un dibujo 4-1-4-1 sin referencias de área y con mucho volante llegador que Franco ha empleado en las últimas fechas. Gerónimo Poblete se ubicó como mediocampista de contención. Delante de él, Cristian Guanca del centro a la derecha y Pablo Ledesma del centro a la izquierda se repartieron el centro. Por los flancos, Mauricio Sperdutti y Cristian Llama despegaban para proporcionar salida. El falso centrodelantero fue Alan Ruiz, hombre más adelantado en el terreno pero con funciones de repliegue para armar, lo que generaba su posterior reemplazo posicional en Guanca, Ledesma o Sperdutti. El entrenador ha sido proclive a esta idea en sus experiencias previas en Defensa y particularmente Aldosivi.

Gimnasia, por su parte, llegaba con una serie de bajas por suspensión (Nicolás Navarro) o lesión (Fabián Rinaudo, Nicolás Mazzola). Pedro Troglio diagramó un 4-4-1-1 cambiante conforme el equipo se desplegaba en ataque o en defensa. Entre Roberto Brum y Omar Pouso se distribuyeron la mitad de cancha, con Jorge Rojas a su derecha y un muy ofensivo Javier Mendoza por izquierda. Ignacio Fernández, suelto, quedaba por detrás de Antonio Medina, imitando el bosquejo santafesino en cuanto ausencia de centrodelanteros clásicos.

Inicial

Formaciones iniciales, sin delanteros de área

El local pretendió hacerse del protagonismo a partir de la tenencia del esférico y salir jugando desde su línea defensiva. Para ello, empleó a su arquero Jorge Broun en el pase corto hacia sus zagueros Germán Conti e Ismael Benegas, quienes ensanchaban el terreno mientras los laterales Yamil Garnier y Clemente Rodríguez se acoplaban a sus volantes. Por el centro, retrocedía Poblete para triangular en la entrega, mientras que Guanca o Ledesma procuraban mantenerse alrededor del círculo central en el afán de ir combinando de manera escalonada. Ruiz proseguía replegándose para asociarse con sus mediocampistas, soltándose de esta manera Ledesma, Guanca, o ambos, para sustituirlo en el área. Si el avance provenía por la derecha (la vía más habitual), entre Garnier y Guanca ocupaban el extremo para que Sperdutti ofrezca una diagonal hacia el punto penal.

Colón Ataque 1

Los ataques preferían que el triángulo de volantes por el medio accedieran rápido a la entrega sobre Ruiz. Generalmente, desde Poblete se recalaba en Guanca para que descargue en Ruiz y se suelte, o en Ledesma para que asista en corto al enlace. A partir de allí, Ruiz dictaminaba el destino de los ataques, empleando la vinculación con Guanca y luego abriendo juego por las bandas con envíos en profundidad a Sperdutti por derecha, u horizontales hacia el tándem Llama-Clemente Rodríguez. Como variante, entre Ledesma y Garnier podían retornar hacia Poblete, que localice a Ruiz y éste encuentre a Guanca a las espaldas de Pouso o decida nuevamente abrir por las bandas.

Colón Ataque 2

Por derecha, la salida de Garnier proporcionaba el toque en corto con Ruiz, para que Sperdutti pueda desnivelar ante Lucas Licht. Guanca pasaba a ocupar el área con Llama por el segundo poste. Sperdutti podía enviar por elevación o por bajo al semicírculo, que generaba el pivoteo de Guanca hacia Ruiz o Ledesma para que gatillen. Cuando Guanca se quedaba para recibir y construir por el medio, Ledesma era el encargado de soltarse como delantero. Si Sperdutti no lograba avanzar, tenía chances de retroceso en Garnier o incluso Ruiz para centrar.

Colón Ataque 3

La insistencia por ese flanco fue tan marcada que Poblete abría con Conti para que el central se adelante y juegue envíos cruzados al área o pases por bajo hacia Ruiz. Garnier se desplazaba como extremo mientras Sperdutti cerraba su posición al área. Ruiz se asociaba con Guanca para que rematen desde media distancia, o abrían juego hacia la llegada del lateral. Si Conti tocaba con Garnier, éste trasladaba para descargar en Ruiz o Guanca y continuaba su trayectoria al punto penal. Aquí, Sperdutti permanecía abierto para el desnivel individual, con Ruiz proclive a volcarse a la derecha como alternativa de devolución.

Por izquierda, Clemente Rodríguez se hacía del esférico para prolongar con Llama y que intente el centro ante la marcación de Facundo Oreja. También su encuentro podía provenir previa intercesión de Ledesma, o tras Poblete localizar a Ruiz. Llama, asimismo, retrocedía su posición para ser receptor de entregas horizontales desde Ledesma o Ruiz, permitiendo la escalada de Clemente a sus espaldas.

Colón Ataque 5

Colón además hizo uso del permanente cambio de frente tras haber enfatizado el ataque en una de sus bandas. En general, ocurrió de derecha a izquierda, con Ruiz recibiendo por el centro y abriendo rápido hacia un Clemente Rodríguez con espacios mientras Llama se había corrido en búsqueda de un posible cruzamiento desde Garnier o Sperdutti al segundo poste. La variante de izquierda a derecha fue menos habitual, pero estuvo a cargo de Ledesma o Ruiz con una tendencia a verticalizar más, localizando a Sperdutti de 3/4 en adelante.

Colón Ataque 6

Gimnasia respondió con un 4-4-1-1 defensivo con mucha presión por el centro. Medina, como hombre más adelantado, custodiaba a Conti y Benegas, mientras que Ignacio Fernández quedaba cerca de la posición de Poblete. Brum se soltaba para ir en búsqueda de Ledesma, con Pouso tomando a Guanca. Tanto Mendoza como Rojas cubrían las escaladas de los laterales. El movimiento era agresivo, siempre con un doble contención yendo al círculo central y con los volantes externos acoplándose. Cuando Guanca retrocedía, Pouso iba a su encuentro, replegándose Brum en forma acompasada. Licht lidiaba con Sperdutti y Oreja presionaba arriba para anticipar a Llama.

Fernández podía retroceder por el centro para conformar un 4-1-4-1 de ser requerido, u optaba por perseguir la salida hacia Conti, exigiendo que Mendoza se repliegue como un marcador de punta. Así, Pouso se adelantaba para compensar el vacío, mientras que el permanente retroceso de Ruiz exigía de la zaga una persecución individual (en general Maximiliano Coronel) hasta el centro del campo. Por ende, Licht relevaba cerrándose para que Oliver Benítez no quedase al descubierto.

La visita encontró, a partir de ese funcionamiento defensivo, una forma de ir anulando a Colón en el arranque. La presión colectiva con Brum en el centro y tanto los volantes externos como Oreja por las bandas era acompañada por la compensación permanente de Coronel cuando al doble 5 le intentaban tomar sus espaldas. El Sabalero intentaba manejar el esférico pero no conseguía jugadas de riesgo, sin que Sperdutti pudiese superar a Licht ni Llama lograra hacerlo ante Oreja. La constante de Colón de la pelota al ras generaba que algunas salidas exijan el balón dividido, que entre Pouso y los centrales controlaban. A partir de allí, el Lobo se hizo fuerte y pudo desplegar sus cartas ofensivas.

Troglio recurrió en forma permanente al envío en largo y captura de segundas jugadas. Desde el portero Yaír Bonnin o desde Coronel, se jugó con pelotazos para Medina cuando se intentaba cruzar ligeramente a las bandas. Medina recalaba en Fernández para que organice, buscando la profundidad de Mendoza por izquierda o de nuevo insistir con el Tony por bajo, previo toque con Brum. Cuando los envíos eran frontales, se adelantaba Pouso y retrocedía Fernández, para que uno de ambos ganase peinando o pivoteando, respectivamente. La jugada de Fernández era continuada con la salida de uno de los zagueros, por lo que Pouso explotaba la apertura a Mendoza para que Medina por el centro y Rojas por derecha se muestren como receptores con espacios.

GELP Ataque 1

Igualmente la construcción de juego se manejó por estos carriles. Fernández siempre buscó replegarse mientras Mendoza se soltaba como extremo. Por el medio, el movimiento de Nacho obligaba la persecución de Poblete, logrando Medina ubicarse a sus espaldas sin ajuste de los centrales. La descarga hacia Pouso o Brum motivaba el encuentro hacia Medina o la acentuación para con Mendoza. Fernández alternaba entre merodear el semicírculo del área u ofrecerse como descarga hacia atrás para Mendoza.

GELP Ataque 2

Licht no se proyectó, muy pendiente de sus ajustes defensivos. Por ende, desde Brum y Pouso la jugada encontraba a Fernández por la banda para que proviniese la prolongación a Mendoza. De lo contrario, Fernández y Pouso jugaban en largo para Medina como extremo, quien de espaldas podía girar para centrar o recalar con pase atrás en Fernández. Mendoza, en este supuesto, ofrecía una diagonal hacia el área.

GELP Ataque 3

Por derecha, Oreja sí se mostró como salida. Brum insistió en abrir con él o jugar en 45 grados hacia Rojas para que devuelva en el lateral. Desde allí, Oreja podía prolongar para que Rojas desnivele y centre, o podía jugar en largo hacia Medina para que descargue atrás con un Fernández que se volcaba como volante derecho para poder enganchar y centrar de zurda. Ocasionalmente, Rojas y Brum jugaban hacia el retroceso de Medina, quien abría con Fernández para que ensaye el desborde como puntero. En todo momento, Oreja era alternativa de retroceso.

GELP Ataque 4

Colón mantuvo su 4-1-4-1 también en el aspecto defensivo, con Ruiz ejerciendo el marcaje ante Coronel y Benítez. Llama y Sperdutti mostraron ser aplicados en su retroceso con los laterales rivales, mientras que el triángulo de volantes espejaba al de Gimnasia (Ledesma con Brum, Guanca con Pouso y Poblete con Fernández). Poblete, de hecho, se volcaba a los costados cuando Fernández lo hacía. Ledesma tenía una función de relevo más marcada, cerrando hacia la derecha cuando Guanca se había quedado como centrodelantero. Garnier y Rodríguez tomaban a Mendoza y Rojas, respectivamente, mientras los centrales lidiaban con Medina.

Los primeros 15 minutos fueron del Tripero, una vez controlados los embates sabaleros. El juego de Fernández muy móvil, sin puesto fijo y volcándose a ambos flancos generaba zozobras debido a la necesidad de Poblete de perseguirlo. Incluso su repliegue central permitía la liberación de volantes y que entre volantes y defensores quedase un buen espacio para explotar. Primero se atacó por derecha, con un lateral de Oreja ubicando a Rojas, quien extiende hacia Medina. Éste abre con Fernández por la banda, quien maniobra y centra por bajo. Halla a Medina ya retornado al área, pero sin ángulo ensaya un disparo que se pierde afuera.

Minutos después, el avance fue central. El saque de arco de Bonnin encuentra un mal cálculo de Conti, quien se pasa y peina hacia atrás. Garnier deja picar nuevamente el balón en una desinteligencia con Benegas que es aprovechada por Medina en medio de ellos. El esférico deriva en Mendoza, quien desde el borde del área remata para vencer la resistencia de Broun. Horror defensivo en el Sabalero que le permitía a Gimnasia adelantarse 1-0.

Colón entró en un nerviosismo muy marcado, discutiendo con el árbitro y dejando de hilvanar pases en corto. Los balones divididos desde el fondo se acrecentaron, como así también los cambios de frente en largo. Garnier se veía desbordado por Mendoza, muy punzante por la banda, mientras que el retroceso del local seguía siendo permeable y con intersticios. Con otro pelotazo frontal de Coronel, Ignacio Fernández la baja de cabeza hacia Pouso. Medina toca hacia Fernández, quien ya habiendo superado la línea de volantes logra abrir con Mendoza antes que Conti lo anticipe. En un tres contra uno, Mendoza se escapa por la banda y centra, donde Fernández se barre en plena área chica para elevar su remate y perderse un gol debajo del arco. Colón no hacía pie y Gimnasia explotaba las contras haciendo hincapié en su flanco izquierdo.

Enseguida debe retirarse Licht por lesión, ingresando Ezequiel Bonifacio en su reemplazo. Oreja pasó a cubrir la punta izquierda para que Bonifacio juegue de 4. Los cambios generaron una leve ventaja para Colón dentro de su confusión: Llama comenzó a ganar ante el recién ingresado, mientras que Sperdutti lograba imponerse lentamente ante Oreja. De todas formas, Colón seguía en su imprecisión pero lo compensó con un adelantamiento paulatino de su línea de volantes para capturar la segunda jugada. Ello fue incrustando a Gimnasia muy cerca de Bonnin, impidiéndole ser efectivo en sus contragolpes por tener pocos hombres en ataque con mucho terreno por recorrer.

Aún así, pese a algunas pinceladas de Ruiz, Colón estaba dominado por el barullo. Recién se aproximó a los 18 minutos, encontrando justamente allí la igualdad. Sperdutti juega un lateral rápido con Garnier, que prolonga con Guanca. Ledesma recibe atrás y abre con Clemente. Llama consigue centrar, obligando la palomita de Coronel. Ledesma anticipa y deriva en Guanca, lo que obliga a Bonifacio a despejar. Otra vez anticipa el local, ahora con Garnier. Clemente cambia por bajo con Ruiz, que engancha al borde del área buscando remate. Al no conseguirlo, juega hacia la derecha con Sperdutti. Éste saca un remate ante la cobertura de Oreja que se cuela en el segundo poste tras describir una comba que eludió a Bonnin. Golazo de Colón para nivelar el juego en su peor momento, pero mérito a su constante ganancia de segundas jugadas.

Gimnasia acusó el golpe y el tanto le otorgó nuevos bríos al cuadro de Franco, que continuó asediando el área visitante. Garnier alternaba aciertos en su adelantamiento sin balón y descargas sobre la banda con manos envíos  cruzados, pero era fuente de gestación de los ataques. Ruiz fue creciendo en su incidencia y Sperdutti desnivelaba con consistencia, mientras que la intermitencia de Guanca proporcionaba algunas maniobras de lucidez. El constante entrar y salir de los volantes distraía a la zaga tripera, que quedaba descompensada. Pouso comenzó a perder su lucha por el centro y el dueto Oreja-Licht funcionó mejor que el nuevo tándem Bonifacio-Oreja. Asimismo, Poblete reordenó su ubicación al mantener su posición central cerca de sus zagueros, lo que permitió que su equipo no se vea descompensado ni sorprendido.

Centro 1

Bonifacio sustituye a Licht y origina cambios posicionales en el Lobo

Las llegadas se fueron sucediendo. Primero Guanca y Poblete abren con Conti, que se adelanta con balón al pie. Sperdutti recibe por el centro mientras Garnier está sobre la banda, y busca entre líneas a Guanca como delantero. Queda mano a mano con Bonnin pero el arquero achica a tiempo para evitar la segunda caída de su valla. Luego, la gestación desde Clemente y Ledesma deriva en Ruiz, que gira y cambia de frente para Garnier. Su centro pasado es peinado por Oliver Benítez, lo que facilita una desviada volea de Llama. La salida por bajo continuó inalterable, con Broun jugando para Garnier y éste con Guanca. En un símbolo del cambio del juego, Guanca elude a Pouso con un autopase de caño al uruguayo, lo que le permite avanzar hasta disparar de media distancia. El balón se pierde afuera.

Gimnasia dejó de buscar a Mendoza e Ignacio Fernández perdió presencia. Poblete se fue haciendo dueño del centro del terreno a partir de su cercanía con Ledesma, y atrás Conti solidificó su presencia con el juego aéreo y algunos cruces de jerarquía. El permanente cambio del flanco por dónde avanzar generaba incertidumbre en Gimnasia, con un Brum desbordado y recurriendo al foul en forma constante. Poblete era constante limpieza del balón cuando la construcción por bajo requería de un retroceso, y así recibe de Ruiz para tocar con Ledesma. Ruiz encuentra a Guanca, quien abre hacia Llama por izquierda. Engancha dos veces ante Bonifacio para luego centrar por bajo. Guanca aguanta y toca hacia atrás para el remate de Ledesma, pero Benítez consigue deslizarse para amortiguar el disparo. La influencia de Ruiz también se hacía sentir desde la pelota detenida, con un córner que peina Garnier en el primer palo. La pelota rebota en Oreja desviándose hacia el arco, pero Bonnin, bien ubicado, consigue embolsar.

El Lobo recién al final del primer tiempo consiguió acomodarse un poco, cuando Bonifacio prefirió proyectarse más e intentar anticipar a Llama, el más impreciso del ataque santafesino. Justamente Llama la pierde en el centro del campo por la presión de Bonifacio, haciéndose Brum del balón. El uruguayo juega en profundidad a Medina ante Conti, con todo Colón adelantado. Medina elude a Conti, pero el zaguero se rehace cuando Medina se aprestaba a definir ante Broun: con un cruce magistral captura el esférico y sale jugando.

Para el complemento, Gimnasia intentó retornar a los carriles del primer cuarto de hora. Volvió a recurrir al pelotazo frontal para que Medina, ligeramente volcado a la izquierda, retroceda con Fernández. Desde allí, Nacho podía desplegar hacia Mendoza para que desnivele ante Pablo Cuevas, quien debió sustituir a Garnier por lesión. Por derecha, Bonifacio se mostraba para trasladar el esférico tras toque de Brum, asociándose con Rojas para que éste cruce o retroceda con el lateral.

GELP Ataque 5

Inicialmente volvió a tener éxito el cuadro platense, con Cuevas frío y sin poder ajustarse al trámite del encuentro. Un pelotazo de Benítez halla a Medina, quien descarga en Fernández. Mendoza recibe por la raya, desbordando y consiguiendo centrar. Cierra Clemente Rodríguez al tiro de esquina antes que Rojas empuje al gol. A posteriori, de córner, Fernández localiza la cabeza de Benítez sin que Conti pueda anticiparse. El balón se pierde por encima del travesaño.

Sin embargo, ese reacomodo fue un espejismo. Fernández intentó aportar mayor movilidad al desplegarse sobre ambas bandas con libertad, pero Poblete se erigió en baluarte con sus relevos y constantes coberturas por el centro. Con Colón venciendo en el duelo de volantes de contención, desde allí fue poco a poco construyendo su ataque a partir de Alan Ruiz.

Sin Garnier por derecha y con Clemente más tendiente a centrar en 3/4, el ataque se alteró ligeramente. Poblete y Ledesma intentaban localizar a Ruiz sobre el círculo central para que desde su pisada y habilidad gire la ofensiva. Ruiz podía driblar por el centro en diagonal a la izquierda, localizando abierto a Llama por izquierda o jugando por el medio para que Guanca dispare o profundice con Sperdutti. De lo contrario, prefería tocar entre líneas, permitiendo que Guanca reciba en posición de enlace para que opte entre rematar o abrir juego a las bandas. Ruiz, en consecuencia, procedía a ubicarse al borde del área.

Colón Ataque 7

La derecha mostró a un Cuevas contenido, sin la función de extremo que poseía Garnier. Tampoco ofreció su desplazamiento al punto penal. Por ende, tocaba con Ruiz y Guanca para que entre los tres pudiesen abrir hacia Sperdutti. Éste alternaba entre el centro por elevación o el pase atrás para que Guanca o Ruiz rematen desde lejos. La sorpresa la otorgaba Guanca cuando se abría, recibiendo en largo de Cuevas, Ruiz y hasta Conti (que siguió siendo salida) mientras Sperdutti pasaba a desplazarse al área.

Colón Ataque 8

Por izquierda, Ledesma optó por el pase en profundidad al centro a Guanca o la asistencia al pie de Ruiz. Luego Llama se hacía del esférico y trasladaba hasta llegar al fondo de la cancha con el afán de centrar o devolver hacia Rodríguez. Como alternativa, Llama recibía de Ledesma o Poblete para driblar en diagonal al centro. Ello le otorgaba la chance de remate o pase por bajo a Ruiz, quien disparaba o retrocedía en Sperdutti para que él lo hiciese. Aquí, Clemente o Ledesma se mostraban como alternativa de pase por la banda izquierda.

Colón Ataque 9

Colón, por la idiosincrasia de su ataque, culminó en forma constante en aperturas a las bandas y jugadas de centro hacia atrás para posterior remate de media distancia. Pero ahora se agregó la capacidad de Ruiz y Guanca para ganar las espaldas de Brum y Pouso y tener margen para avanzar y disparar. Primero, Poblete y Ledesma encuentran a Guanca, quien ensaya de lejos. Benítez cubre, pero el rebote deriva en Ruiz. Éste dispara y exige una gran volada de Bonnin para enviar el balón a córner. Y finalmente, Ledesma abre con Llama. El volante deja de lado sus imprecisiones para pasar a Ignacio Fernández y Bonifacio, tocando hacia la medialuna con Ruiz. Ruiz resuelve a un toque retrocediendo con Sperdutti, dándole ángulo de tiro. Su disparo se incrusta junto al palo derecho de un Bonnin indefenso, decretando el 2-1 en el score.

Gimnasia ya había mostrado desajustes en el retroceso que no habían existido en la etapa inicial, con Fernández debiendo cubrir a Rojas en algunas jugadas. Ello se acentuó a partir de la desventaja, con Ruiz explotándolo con éxito. Recibe de Conti en el círculo central y toca con Ledesma. Extiende hacia un Clemente liberado y sin oposición, que logra profundizar con Sperdutti por bajo a las espaldas de Coronel. Sin ángulo y con Bonnin presionándolo, Sperdutti ensaya una definición picándola. El balón recorre todo el área chica sin camisetas de Colón en las cercanías.

Troglio intenta cambiar el panorama con variantes. En primer término, Walter Bou sustituye a un flojo Pouso. Gimnasia trocó a un 4-2-3-1 con Rojas y Brum de doble contención y con Fernández suelto delante suyo. Medina pasó a cubrir el flanco derecho, mientras que Bou se ubicó de centrodelantero. Más tarde, redobla la apuesta con el juvenil Horacio Tijanovich, quien ingresa por Oreja. Aquí, el Lobo pasó a un extraño 4-2-1-3 donde Rojas se ubicó de lateral izquierdo adelantado y cerrado para auxiliar a Brum. Ignacio Fernández era el otro integrante del mediocampo pero con obligaciones de organización, por lo cual se soltaba y no retrocedía demasiado. Medina se desplazaba de la banda derecha al puesto de enlace, lo que forzaba a Tijanovich a correrse del centro a la derecha. Bou era el delantero centro y Mendoza quedaba por la banda izquierda. Gimnasia entró en un caos de centros y permanentes desbordes de Mendoza, sin mucho éxito. Acumuló nombres sin orden, con posiciones eran difusas y superpuestas.

Centro 2

Troglio hace ingresar a Bou para sumar gente en ataque. Franco responde con Ballini

Colón contrarrestó con Matías Ballini por un gran Sperdutti. Franco mantuvo el 4-1-4-1, con Guanca desplazado a la derecha y con Ballini más adelantado que un Ledesma ya más cerca de Poblete. Así, el recién ingresado culminaba las maniobras como delantero por el centro ante el retroceso de Ruiz.

El Sabalero siguió siendo más aún en este contexto. Ruiz juega rápido un tiro libre para que Guanca reciba abierto. Engancha y bordea el área hasta localizar la llegada desde atrás de Ledesma mientras Ballini estaba en el área. El remate del volante se va muy desviado.

Gimnasia no conseguía peligro, pero Colón fue metiéndose atrás en su afán por aguantar la ventaja. Facundo Callejo debe reemplazar a Llama lesionado, de muy buen y sacrificado segundo tiempo. El Lobo, sin ideas, fue encontrando un resquicio a partir del flojo desempeño de Cuevas, quien era desbordado por Mendoza tras asociarse con Medina para que Bou y Tijanovich esperen el cruce. Aún así, recién la visita generaría peligro en el descuento. Un mal saque de Broun es capturado por Benítez, quien abre con Medina por izquierda a espaldas de un Cuevas mal ubicado. Medina, en solitario, logra centrar. Broun se lanza y no intercepta el esférico, pero tampoco lo logran impactar Fernández, Bou ni Coronel ya como 9 de área. Tras el pitazo final, Colón consiguió clasificar a la Liguilla.

Final

Formaciones finales

Sufriendo y tras un año áspero, el Sabalero no solo logró eludir el descenso sino colarse en una clasificación copera. Franco recién logró hallar una estructura confiable en las últimas fechas tras varios intentos fallidos, que le permitió mostrar algunas prestaciones de interés. Gerónimo Poblete fue de menor a mayor, culminando el complemento como un gran relevista y partícipe del primer pase en salida. Conti se fue afirmando con el correr de los minutos, y Llama redondeó una sólida segunda parte. Pero el crecimiento del conjunto partió de los pies de Alan Ruiz como gestor y de Sperdutti como ladero. El constante movimiento ofensivo que exige Franco se adecúa al funcionamiento de ambos futbolistas, que son híbridos sin puesto fijo. Ruiz marcó los tiempos y Sperdutti alternó entre desbordes, remates lejanos y posicionamiento en el área. El entrenador obliga a mucho movimiento táctico y sin balón que muchas veces pasa desapercibido, pero que Garnier, Clemente Rodríguez y Guanca lograron cumplir a pesar de varias imprecisiones cuando tuvieron el esférico en sus pies. Colón encara la recta post torneo con la expectativa de agregar a Pablo Vegetti a la estructura para contar con un finalizador de maniobras en el área.

Gimnasia planteó un partido contragolpeador y de presión, que transcurría favorable a partir de una gran defensa colectiva y un yerro del rival. El cambio de laterales lo perjudicó, con Oreja más cómodo en el anticipo que en el repliegue y con Bonifacio sin tanto auxilio delante suyo. El Lobo se fue desmoronando a partir de allí, agregándose la igualdad tres minutos después de la salida de Licht. Colón lo presionó sin dejarlo salir y con los centrales debiendo salir de posición en forma constante, sin que los centrocampistas pudieran suplir ese déficit. Sobre el final, Troglio acumuló delanteros en pos del empate, pero sin cohesión y de forma desesperada. Fernández es claramente la figura de Gimnasia pero ese cúmulo de nombres terminó por hacerlo desaparecer. Bonnin, Coronel y la peligrosidad de Mendoza fueron los mejores baluartes dentro de un panorama discreto.

Dossier Táctico: Boca Juniors 1 – Tigre 0

Intro

Finalmente, el Torneo Julio Humberto Grondona 2015 coronó a su campeón. A falta de una fecha para concluir el certamen, Boca Juniors se alzó con el título al derrotar a Tigre como local y así no depender de otros resultados (que, por otro lado, le hubiesen sido favorables –derrota de Rosario Central ante Banfield– en caso de haber igualado su encuentro). En la previa, de todas formas, el rival exigía cierto cuidado por la decente campaña del Matador y por el provecho que le suele exprimir Gustavo Alfaro a situaciones de esta índole.

Boca nuevamente expuso el 4-3-1-2 predilecto de Rodolfo Arruabarrena durante su segundo semestre. A sabiendas de las ausencias de Daniel Díaz y Cristian Erbes por sendas expulsiones frente a Racing, el Vasco recurrió a Andrés Cubas como volante de marca, con Marcelo Meli a su derecha y Pablo Pérez a su izquierda. Nicolás Lodeiro fue colocado de enlace, con Jonathan Calleri y Carlos Tévez conformando el dueto atacante.

Tigre, en cambio, privilegió el 4-4-2 tradicional en los esquemas de Alfaro. Un doble contención bien definido, donde Joaquín Arzura se hallaba más replegado y Lucas Menossi oficiaba de salida en corto. Por las bandas, tanto Facundo Sánchez a la derecha como Jorge Rodríguez a la izquierda buscaban profundizar y abastecer a los dos puntas: Carlos Luna y Federico González.

Inicial

Formaciones iniciales

El local, previsiblemente, se hizo del balón desde el pitido inicial ante un adversario que lo esperó abroquelado. Boca hizo hincapié en adelantar a sus laterales Gino Peruzzi y Luciano Monzón a la vez, con la apertura de los centrales Fernando Tobio y Alexis Rolín para la salida. Cubas, a diferencia de Erbes en encuentros previos, no buscó atrasarse como un tercer zaguero sino que quedó delante de su línea defensiva conformando un triángulo que le permitiese abrir juego y luego quedar de relevista. Asimismo, Pérez y Meli a los pocos minutos trocaron posiciones, con Pérez quedando del centro a la derecha y Meli más contenido por el sector opuesto. El Xeneize buscó el toque y la triangulación por el centro que luego le permitiera la ampliación hacia las puntas y desde allí centrar, siendo el flanco derecho el habitual.

Boca Juniors Ataque 1

Desde Cubas la pelota llegaba a 45 grados a la posición de Pablo Pérez, donde jugaba paredes con Peruzzi que le permitieran romper la presión central del Matador. Allí, buscaba la asociación en corto con Lodeiro, con posible pivoteo en Calleri, que luego se prolongaran en la apertura hacia un Peruzzi soltado al vacío para poder centrar. En este movimiento central de Pérez se solía añadir un despliegue hacia la derecha de Lodeiro, con lo cual el uruguayo recibía directo de él o por intermedio de Peruzzi. Desde 3/4, Lodeiro tenía la opción de un centro cruzado o de una habilitación en cortada para Calleri (que ofrecía una diagonal del centro a la derecha), pero generalmente se concluyó en devolución central a Pérez o a Tévez y nueva sucesión de toques cortos que deriven en la escalada de Peruzzi.

Boca Juniors Ataque 2

Por izquierda, en cambio, la recepción de Meli (de escasa proyección) derivaba en Monzón, quien optaba por el pase largo por la banda a un Tévez volcado allí para maniobrar ante Martín Galmarini en la individual. Tévez podía intentar el desborde, cruzar al área en dirección de Calleri, Lodeiro y Pérez, o tocar por bajo para el pivoteo de Calleri y su descarga para el uruguayo o el propio Pérez con el arco de frente. De lo contrario, Monzón localizaba a Tévez cerrado por el centro o el desprendimiento liberado de Pérez que les permitiese de nuevo la triangulación central. Si no se abría hacia Peruzzi en el flanco derecho, se retornaba a Monzón, que ensayaba el traslado individual y posterior envío ante la marca de Sánchez.

Boca Juniors Ataque 3

También Monzón mostró aptitudes para, por bajo, intentar localizar a Lodeiro en posición de enlace. Ello permitía que Tévez, habiéndose replegado, ensaye una diagonal hacia el semicírculo buscando ser receptor del pase, mientras Calleri ofrecía su desmarque del centro a la derecha. Muy ocasionalmente, cuando Monzón se hacía del esférico sobre la línea divisoria, el repliegue de Tévez era combinado con una diagonal hacia la izquierda de Calleri, que culminaba en un pase hacia atrás y posterior centro de Monzón.

Boca Juniors Ataque 4

Sobre todas las cosas, Boca hizo énfasis en la triangulación en corto sin renegar del pase atrás cuando fuese necesario, para que particularmente Pérez cambie de frente y se aproveche el lateral liberado. Fue sobre todo eficaz para la limpieza del balón de derecha a izquierda con la soltura de Monzón y el encuentro con Tévez más liberado de marcas. La recepción de izquierda a derecha permitía envíos más verticales hacia la posición de Peruzzi, Lodeiro y hasta Calleri.

Boca Juniors Ataque 5

Tigre empleó un diagrama 4-4-1-1 en línea defensiva. Federico González custodiaba a los zagueros mientras que Luna retrocedía por el centro para tomar a Cubas. Los volantes hacían un ejercicio de mantenerse en bloque y buscar cerrarse para conformar un pentágono que rodee a los mediocampistas boquenses. Entonces, Sánchez obturaba a Meli, y entre el Japo Rodríguez y el adelantamiento de Menossi hacían lo propio con Pérez. Cuando Boca salía hacia sus laterales, en cambio, la línea de volantes visitante se desplegaba a lo ancho, con Sánchez yendo en búsqueda de Monzón y particularmente Rodríguez con Peruzzi (relevado por Menossi en su marca sobre Pérez).

Ello permitía que Arzura quedara algo por detrás para barrer la zona, colaborar por derecha si Sánchez necesitaba auxilio, y prestar especial atención a los movimientos de Lodeiro en sus desmarques. De todas formas, Arzura se ocupó de ser un volante de contención clásico bien cercano a los zagueros, así creando superioridad numérica conjuntamente con los centrales ante Lodeiro y Calleri (o ante Calleri y Tévez cuando Lodeiro se retrasaba). Los cambios de frente xeneizes hacia los laterales eran contrarrestados con el adelantamiento de los marcadores de punta propios, donde Galmarini era más proclive a efectuarlo que Erik Godoy. Galmarini, asimismo, quedaba mano a mano con Tévez cuando el Apache se volcaba allí, provocando el escalonamiento detrás suyo de Leandro González Pírez y la cobertura defensiva de Arzura. Precisamente entre González Pírez y Juan Carlos Blengio se encargaron de observar a Calleri.

Boca ingresó bien en el encuentro, intenso y con buena recuperación de pelota en campo rival cuando la perdía. Con la movilidad y precisión de Pérez en sus encuentros con Lodeiro, explotó la punta derecha sobrecargándola de gente y culminando con Peruzzi de extremo derecho. Aún con un Tévez poco empleado, el dominio territorial era marcado y la subida de ambos laterales obligaba a Tigre a juntar sus líneas muy atrás, en el borde de su área grande. Ante los envíos en largo, Cubas se erigió en figura clave del anticipo y captura rápida de los rebotes o de las maniobras personales por el centro de Luna y González.

Así y todo, a Boca se le hizo difícil generar peligro en maniobras colectivas. Con Tévez inutilizado y sin la llegada por sorpresa de Meli, Tigre estaba muy replegado pero sin pasar grandes zozobras. Recién a los 8 minutos, el local inquietó levemente cuando Monzón toca con Meli, quien ensaya un remate muy lejano que se desvía en el cuerpo de Arzura. El balón deriva en punta derecha hacia Peruzzi, que tras dialogar en pared con Lodeiro logra centrar para que Godoy envíe el balón a tiro de esquina. De esa ejecución, Tévez localiza a Calleri, quien peina hacia atrás. Sánchez despeja corto, permitiendo que Rolín dispare de mediavuelta a las manos del guardameta Javier García. Finalmente, con otro córner, ahora es Lodeiro quien ejecuta cerrado al primer poste. Monzón, picando hacia allí, no logra conectar, y Blengio salva in extremis con la punta de su botín. Constituyó una verdadera premonición.

Tigre mantuvo una idea ofensiva de pelotazos frontales y segundas jugadas, donde las maniobras de sus dos delanteros eran fundamentales. Por lo pronto, empleó mucho la posición de González y Luna alineados, uno delante del otro, lo que permitía que Luna anticipe los envíos de García, Blengio y González Pírez para que González maniobre frente a Tobio o a Rolín. Esta táctica fue utilizada particularmente desde la punta izquierda. Ello permitía introducir la variante de la recepción de espalda de González para descargar en Rodríguez, y que desde 3/4 cruzara el esférico al área para Luna y Sánchez, o buscar el intersticio de Sánchez entre Rolín y Monzón.

Tigre Ataque 1

En la elaboración, a partir de esa ejecución en largo se intentó que Luna descanse en Menossi y éste abriera con Rodríguez a la izquierda (con posible pivoteo de González). Sin el adelantamiento de Godoy (zaguero devenido en marcador de punta), Rodríguez podía optar por cruzar el balón al área tras asociarse brevemente con Menossi, o por buscar en largo a González por la banda. En ataques esporádicos, Menossi recibía sobre el círculo central, extendía en diagonal a Rodríguez, quien cerraba su línea con traslado. Rodríguez retrocedía con Arzura o él mismo localizaba a Godoy, quien en largo intentaba la prolongación hacia el pique sorpresivo y sin balón de Menossi.

Tigre Ataque 2

Por derecha, se procuró que Sánchez reciba una vez gestada la ofensiva desde la izquierda, lo que le permitiría recibir con espacios de maniobra y envío al área. Para ello, era habilitado con envíos cruzados de Rodríguez o con pivoteos y aperturas de Luna. Si no podía progresar, tocaba atrás con Galmarini para que él centre desde 3/4. La salida limpia de González Pírez y Menossi encontraba a Galmarini prolongando con Sánchez o jugando hacia Luna para que él lo hiciera, con idéntico desenlace.

Tigre Ataque 3

Asimismo, Rodríguez podía recibir por izquierda y trasladar en diagonal a la derecha hasta abrir con Sánchez. Allí, Sánchez mismo o Galmarini prolongaban con el desprendimiento de Rodríguez por la banda, juntándose ambos volantes externos por el mismo flanco. Sánchez se dirigía entonces al área y Galmarini quedaba como receptor por detrás. Como añadido, cada lateral de Galmarini fue un centro al área donde González procuraba peinar en el primer poste.

Tigre Ataque 4

Boca esperó con un híbrido 4-3-1-2 / 4-3-2-1 en defensa. Calleri se quedaba con ambos zagueros, mientras que Tévez, ligeramente volcado a la izquierda, bloqueaba con su presencia tenue a Galmarini. Detrás de ellos, Lodeiro se encimaba a Arzura. El rol clave lo efectuaban Meli y Pérez. Meli quedaba cerca de Sánchez, pero con la misión de emprender una diagonal para tapar a Galmarini si Tévez lo soltaba. Allí, Monzón cubría al volante para encimarse a Sánchez. Del otro lado, Pérez tomaba a Menossi, aunque lo soltaba si Godoy recibía el esférico para ir en su persecución. Aquí, era Lodeiro quien se replegaba para relevar su posición. Peruzzi lidió con el Japo Rodríguez, mientras que Cubas quedaba suelto para marcar los tiempos de la presión colectiva, robar, y ser el marcador auxiliar de ambos puntas conjuntamente con Tobio y Rolín.

El Matador fue apostando a esos envíos largos que insinuaron algún alerta en una zaga de Boca que podía jugar al límite ante el adelantamiento conjunto de sus laterales. A los 15 minutos, Lodeiro intenta jugar en cortada para Tévez. Galmarini intercepta y despeja en largo, con Luna ganando en el duelo aéreo frente a Tobio. González elude a Rolín, pero el marcador se rehace a medias con una barrida desde atrás. El balón deriva hacia el borde del área, donde Tobio puntea antes que Luna pudiese rematar.

Sin embargo, pese a su anemia ofensiva, Tigre fue enmarañando el match de tal forma que se jugaba en los carriles que Alfaro pretendía. Arruabarrena insistió con cambiar de posición a Pérez y Meli de nuevo, coartando a Pérez de la salida que estaba mostrando por derecha. La paciencia que Boca mostraba para triangular y cambiar de frente se convirtió en pelotazos cruzados y en largo de Monzón, fácilmente resueltos por la dupla central visitante.

En este contexto, Boca ajustó dos cuestiones en su afán por crear jugadas de gol. En primer término, Tévez decidió retroceder ostensiblemente hasta casi el círculo central, recibiendo en corto de Pérez y Monzón para intentar la diagonal con traslado de balón y descarga lateral en Lodeiro o profunda en Calleri. De lo contrario, cambiaba de frente (con bastante imprecisión, hacia Peruzzi). Su posición en el ataque era sustituida por un Lodeiro que iba más de punta. Cuando decidía volcarse a la derecha, donde previamente se hallaba Lodeiro, el uruguayo merodeaba la medialuna y Pérez por detrás se acoplaba al área con Calleri. Tévez intentaba cruzar el esférico, alargar con Peruzzi o tocar por bajo hacia Calleri para que maniobre.

Boca Juniors Ataque 6

El segundo aspecto fue la paulatina inserción de Cubas como alternativa de ataque. Con Meli relevando, el toque colectivo hacia Peruzzi y Tévez podía tener retroceso en Cubas, quien tenía tres alternativas de descarga. Insistir con Tévez por la banda o cruzar el balón al área eran las opciones más visibles, pero también Peruzzi podía volcarse en él y luego picar en diagonal hacia el primer vértice para recibir en profundidad. Aquí, Calleri solía colocarse en el corazón del área, ligeramente acomodado hacia el segundo poste.

Boca Juniors Ataque 7

En esa vorágine propuesta por Tigre, Arzura era pieza fundamental. Era soporte tanto del pentágono de volantes, como del triángulo que conformaba junto a su zaga, siendo relevista y barriendo el peligro en las inmediaciones del área, con buen acople de González Pírez. Sin grandes fallas en la marcación individual, salvo alguna complicación de Sánchez para tomar a Monzón, Boca entró en imprecisiones y en insistir sobre el embudo de la triangulación central sin apertura al lado opuesto. Y cuando lo ejecutaba, no era eficaz en el pase. El retroceso de Tévez le quitaba peso ofensivo, estando muy lejos del área para trasladar y gambetear donde duele. Asimismo, ello fue apagando en cierta medida las intervenciones de Lodeiro y Pérez (cambio de posición mediante). Recién a la media hora Boca generó una leve chance cuando Lodeiro lateraliza con Pérez y éste abre con Monzón. Su pase en profundidad por bajo a Tévez es cortado por González Pírez, quien se choca con Arzura. Tévez aprovecha para robar el balón y rematar desde el semicírculo, conteniendo García con seguridad.

Centro 1

Arruabarrena exige el cambio de posición entre Pérez y Meli. Tévez, por su parte, se repliega

Pero sobre el epílogo del primer tiempo, cuando nada parecía presuponerlo, llegaría el desnivel. Calleri gana un tiro de esquina que ejecuta Lodeiro. Nuevamente lo dirige al primer poste. Monzón, que arranca su carrera desde fuera del área, enfila hacia allí, superando la exigua marcación de Arzura. Monzón conecta anticipando una mala salida de García para marcar el gol que le otorgaría el título al Xeneize. Alfaro, en su especialidad, recibía el tanto que tiraba por la borda su buen planteamiento defensivo.

Con tiempo cumplido, Tigre ejecutaría su primer remate al arco. Arzura tocó con Sánchez, quien juega una pared con Menossi para superar a Monzón y Rolín y poder centrar. Tobio rechaza, quedándole el rebote a González sobre el área grande. El delantero controla y dispara de volea, con un remate a las manos de Agustín Orión.

En el complemento, con un rival que debió adelantarse y con el resultado a su favor, Boca decidió atacar de otra forma. Sus laterales continuaron proyectándose por delante de la línea divisoria, pero para recibir y descargar, mientras que Cubas pasó a jugar sobre el círculo central como distribuidor. De esta forma, se confió en la capacidad resolutiva de sus tres hombres de ataque para crear maniobras de peligro. Tévez decidió volcarse del centro a la derecha, mientras que Calleri hizo lo propio por la izquierda.

Por lo pronto, con Arzura despegándose de su zaga, Lodeiro fue encontrando resquicios a sus espaldas para recibir con comodidad. La recepción desde Monzón y Pérez lo encontraba con Calleri soltándose para la descarga profunda, y con Tévez acercándose para conectar en corto. Si se privilegiaba el toque con Tévez, se asociaban sobre el vértice izquierdo del ataque, con Calleri quedando en el punto penal y Meli picando al vacío por derecha. Tévez intentaba el remate, el cruce al área, o Lodeiro el pase abierto a la llegada de Meli.

Boca Juniors Ataque 8

Asimismo, se fue más vertical. Desde Tobio y Rolín se procuró localizar a Tévez, quien se desplazaba de derecha a izquierda, recibiendo entre líneas por bajo. Allí, Calleri se le mostraba en el primer poste para recibir en cortada y rematar o centrar. Lodeiro quedaba sobre el semicírculo para ser destinatario de una lateralización que lo deje con opción de remate. De lo contrario, podía funcionar la pared hacia Calleri abriéndose a la izquierda que depositara a Tévez con opción de gatillar él, mientras Lodeiro se desplegaba a la derecha. En la rotación de roles del tridente ofensivo estuvo la clave boquense de la segunda mitad.

Boca Juniors Ataque 9

Por izquierda, además, entre Cubas y Monzón tocaban hacia el repliegue de Lodeiro, quien podía jugar el pelotazo por elevación a Calleri y a espaldas de González Pírez, mientras Tévez y Meli se sumaban al área. Pérez, más recluido, se quedaba atrás. Por derecha, Peruzzi cumplió un rol similar, profundizando hacia Meli para que Lodeiro se suelte y reciba en corto. Tanto el pase hacia Meli por la banda como el enganche y centro del uruguayo eran opciones viables, más allá del ocasional retroceso en Peruzzi para que cruce.

Boca Juniors Ataque 10

Tigre, además, alteró el funcionamiento defensivo a un 4-4-2 donde Arzura se desordenó. Pasó a ser, por momentos, el volante más adelantado en la presión, por encima de Menossi y de los mediocampistas externos. Ello generaba resquicios que Tévez y Lodeiro sabían aprovechar, exigiendo el adelantamiento para compensar de González Pírez y Blengio. Los zagueros debieron recurrir en numerosas oportunidades al foul, y en otros fueron superados por la triangulación xeneize, con Tévez y Lodeiro en gran nivel y Calleri siendo un útil complemento.

Centro 2

Boca modifica su estructura ofensiva. Tigre adelanta sus líneas

De esta forma, Rolín anticipa y prolonga hacia Tévez con espacios. El Apache encara por izquierda hasta encontrar a Lodeiro sobre el borde del área. El uruguayo remata apenas ancho sobre el parante izquierdo de Javier García. Luego, Monzón y Pablo Pérez juegan con Lodeiro, quien desde mitad de cancha busca sobrar a González Pírez con su envío largo. Calleri vence la marcación del defensor, desborda con potencia y busca el centro atrás, pero Tévez no logra conectar.

Tigre esbozó alguna variante a su ataque en el complemento. El pelotazo frontal siguió siendo la norma, con González ahora más volcado a la derecha y Luna desplegándose del centro a la izquierda. Pero se intentó con mayor asiduidad la subida por izquierda forzando la escalada de Godoy. En general, se partía desde Arzura y Galmarini, extendiendo por el centro con Menossi y el pivoteo de Luna, para llegar hasta Rodríguez. Desde allí se podía centrar en 3/4, o tocar para que escale Godoy y busque devolver hacia Rodríguez por la banda. Si el progreso no era factible, el retorno hacia Menossi encontraba a Galmarini desmarcado para enviar también desde 3/4.

Tigre Ataque 5

Asimismo, por bajo la salida a la izquierda contó con un Godoy predispuesto a tocar y pasar, aunque con éxito dispar. Lo podía efectuar con Rodríguez buscando la devolución, o hacerlo con el Japo y con Menossi para luego intentar en largo hacia Luna. Por derecha, el avance de Galmarini estuvo sujeto a la apertura para González, quien se desprendía del área para quedar como puntero derecho e intentar la maniobra personal. Sánchez pasaba a incorporarse al área donde esperaba el cruce conjuntamente con Luna.

Tigre Ataque 6

Sin embargo, Tigre no pateó al arco. Su oportunidad más promisoria fue un saque en largo de García en el que González cubre bien ante una floja marca de Rolín, y de mediavuelta intenta un remate lejano que envía a las nubes. Boca no dejó progresar al Matador y Cubas terminó redondeando un brillante partido a partir de su capacidad de quite y corte sin cometer infracciones, abortando en forma reiterada los escasos intentos de progreso individual que exhibió la visita. A ello se añadió el correcto encuentro de Tobio en la zaga para imponer presencia y ejercer su timing en el cruce cuando hiciese falta.

Boca continuó con la generación de peligro, sin tanta llegada nítida pero en un encuentro que lo hallaba como dominador absoluto del momentum y de la situación. Estaba cómodo. Sin tanta proyección en Peruzzi, Monzón y Pérez, fue aprovechando los intersticios que generaba Tigre en su adelantamiento desordenado, que exponían a su línea defensiva. De un lateral de Monzón, Calleri peina y Tévez la roba ante González Pírez. Tévez devuelve a Calleri por el centro, que supera a González Pírez e intenta definir de rabona. Blengio barre a tiempo, derivando el esférico a la punta derecha para Tévez. El Apache queda mano a mano con García, se toma su tiempo, pero el arquero aguanta bien los amagos y termina rozando el remate con su botín derecho, enviándolo al tiro de esquina. En ese córner de Tévez, Luna deja el balón vivo y Meli lo captura, pero su disparo es mordido.

La profundización vertical fue una constante, que permitió el lucimiento de Tévez. Rolín en largo localiza a Calleri, que juega una doble pared con Carlitos. Tévez dispara desde el semicírculo, pero el remate se va afuera. Luego, Lodeiro se suma con un exquisito tiro libre desde la derecha que impacta en el travesaño de un indefenso García.

Alfaro intenta revertir en base a sustituciones. Primero hace ingresar a Lucas Wilchez por un Rodríguez que fue de mayor a menor y que hacía largo tiempo se había apagado. Luego, Kevin Itabel reemplaza a Menossi, de rol indefinido en el encuentro y con poca incidencia en el ataque. Se mantuvo el 4-4-2, pero pasó Luna a la derecha y González a la izquierda. Wilchez quedó de volante zurdo, con Itabel tomando la posta dejada por Menossi como organizador en la salida.

Centro 3

Wilchez e Itabel no modificaron dibujo pero sí características. Bentancur hace su ingreso en Boca

Tigre intentó entonces tocar con Itabel para que abra con Godoy, y ambos adelantar hacia Wilchez para que opte por driblar y centrar, o asociarse con la escalada por el centro de Itabel que le diese remate, pase filtrado o apertura a Galmarini. En contrapartida, podía Wilchez retroceder para hacerse del balón en posiciones replegadas, soltándose Itabel por la banda para que Arzura y Blengio extiendan hacia Godoy y éste ubique a Itabel.

Tigre Ataque 7

Posteriormente, se agregó Sebastián Rincón a la ecuación, reemplazando a un Sánchez sin participación en el complemento. Aquí, Tigre dispuso un 4-4-2 ofensivo con González como volante derecho, que se soltaba en ataque para conformar un 4-3-3 con ambos laterales progresando. Alfaro, a falta de 15 minutos procuró que Arzura quede relevando y que Itabel reciba delante de él, con Godoy y Galmarini abiertos. Desde Itabel y Galmarini se intentó que González desborde por derecha, centrando hacia Rincón como centroatacante y Luna por detrás. Por izquierda, Itabel y Godoy localizaban a Wilchez, quien centraba desde 3/4 mientras Luna se desplazaba al vértice del área chica, o se asociaba con el Chino en maniobra por la banda.

Tigre Ataque 8

Como variante, al movimiento de Rincón por el centro y Luna por derecha, podían trocar con Luna retrocediendo en diagonal hacia el centro y Rincón soltándose hacia la izquierda. Así, Luna recibía de Itabel como si fuese un enlace, teniendo a Rincón por un lado y a González más cerrado por el otro como descargas, mientras Wilchez o Galmarini quedaban dispuestos para centrar.

Tigre Ataque 9

No resultó. Apenas se aproximó el Matador con un tiro libre de Itabel que encuentra liberado a González por izquierda y por bajo, pero Cubas, en gran lectura, traba y anticipa, generando el contragolpe. Recién con un córner de Wilchez sobre la hora pudo Blengio doblegar la marcación de Monzón para conectar en área rival, yéndose por arriba del larguero.

Boca, sin modificar su libreto, fue introduciendo sus cambios pensando en Rosario Central y su compromiso en la final de la Copa Argentina. Primero, Rodrigo Bentancur reemplazó a Pérez. El libreto no varió, salvo que Meli ahora pasó a estar más contenido, y Cubas en su juego con Bentancur le permitía al uruguayo recibir, prolongar hacia Lodeiro y Tévez por izquierda para  luego sumarse a la ofensiva por el centro como posible descarga. También se añadió la posible descarga desde Bentancur y Monzón en largo con Calleri cambiando de punta, para que encare a Blengio y maniobre ante él mientras Lodeiro y Tévez arrastraban las marcas al otro sector.

Boca Juniors Ataque 11

Justamente Bentancur toca con Monzón, que cambia con Calleri. Lo supera a Blengio y centra hacia Tévez, pero González Pirez neutraliza. Con el encuentro virtualmente cerrado, Arruabarrena hace ingresar a Andrés Chávez y Nicolás Colazo para que Calleri y Lodeiro sean ovacionados. Se trocó a un 4-4-2 con Colazo por izquierda, Bentancur y Cubas por el centro y Meli por derecha, quedando Chávez de centrodelantero y Tévez de mediapunta hacia la izquierda.

Chávez tuvo su oportunidad tras robo a Itabel y maniobra individual que culminó en disparo lejano a las manos de García. Finalmente, Bentancur captura un despeje de Blengio, y Tévez, desde el vértice izquierdo del área grande, remata en comba al segundo palo, yéndose apenas afuera. Boca pudo gritar campeón.

Final

Formaciones finales

El Xeneize corona así este primer torneo largo en mucho tiempo para el fútbol argentino. Los números arrojan un conjunto con gran caudal ofensivo y que cosechó una gran campaña de visitante, con tan solo 2 derrotas en 14 encuentros. El rendimiento fue muy bueno en el inicio, con una racha de encuentros invictos con un esquema rígido 4-3-3. Tras el cimbronazo por los sucesos ante River en Copa Libertadores, vinieron las primeras derrotas y el éxodo de algunas piezas clave en su andamiaje (Marco Torsiglieri y Daniel Osvaldo, sobre todo). La llegada de Tévez le aportó aún más jerarquía a un plantel que ya tenía renombre, obligó a Arruabarrena a mutar a un 4-3-1-2, y tras un experimento con varios volantes centrales, reintroducir a Lodeiro como armador. Boca termina siendo un equipo regular con algunos pasajes de buen juego, pero quizás su entrenador mostró flaquezas de armado en ciertos momentos de la competencia. En el primer semestre hubo mayor solidez defensiva, mientras que el segundo contó con flaquezas en ese rubro. Sin embargo, Tévez inyectó al conjunto de una inventiva individual para resolver en los últimos metros que antes no tenía. Arruabarrena terminó decantándose por una formación más lógica, con jugadores dispuestos en sus roles habituales, y rindió sus frutos. El encuentro final marcó una gran actuación de Cubas, jugados subutilizado durante el año, que pide pista como titular. El tridente ofensivo se lució en el complemento (particularmente Tévez y Calleri) mientras que Pérez mostró lucidez al principio pero se fue apagando. Monzón, con un gol clave, redondeó una performance sobria.

Tigre construyó un buen partido pero únicamente pensando en un costado del juego, el defensivo. Su andamiaje funcionó aceitado, con relevos y coberturas, hasta la apertura del marcador. Ahí se despedazó, pues a su poca inventiva en ataque se sumó el desorden posicional y el buen uso que Boca (aún sin llegar tanto) hizo de los espacios. El segundo tiempo del local lo tuvo en suma comodidad, sin ponerse en riesgo el marcador. Arzura cumplió un buen primer tiempo pero se desdibujó completamente en la segunda parte, siendo parte de ese desorden táctico. Blengio cumplió una performance similar, cayendo en el epílogo por el contexto del match. Federico González mostró algo de oficio ante Rolín, sin poder capitalizarlo, y el Japo Rodríguez, tras unos aceptables 20 minutos con arrestos individuales, se cayó. González Pírez (de buen torneo) fue el valor más regular del Matador, aun cuando quedó expuesto en el complemento.

Dossier Táctico: Rosario Central 2 – Argentinos Juniors 0

Intro

El fin de semana que viene puede definirse el Torneo Julio Humberto Grondona 2015. Ya analizamos el compromiso del puntero Boca Juniors en su derrota con Racing. Ahora, tenemos tiempo para concentrarnos en su escolta Rosario Central, quien aspira a arribar a la última jornada con chances matemáticas para luego, en su enfrentamiento directo con el Xeneize, lograr campeonar o forzar un desempate. Por la Fecha 28, el Canalla recibía al alicaído Argentinos Juniors de Néstor Gorosito, que se ubica apenas por encima del último tercio en la tabla de posiciones.

Rosario Central planificó el partido con la estructura 4-3-1-2 habitual del segundo semestre en Eduardo Coudet. Nery Domínguez ofició de volante central, con Walter Montoya a su derecha y José Luis Fernández a su izquierda. Libre, de enganche, estuvo Giovani Lo Celso, mientras que el dueto atacante estuvo de nuevo a cargo de Marcelo Larrondo y el goleador Marco Ruben. Asimismo, volvió a ocupar el lateral derecho Paulo Ferrari tras una larga inactividad por lesión.

Argentinos, por su parte, dispuso un 5-3-2 bien marcado. Gorosito venía resignando su dispositivo con tres zagueros centrales en sus últimos compromisos, pero aquí lo desempolvó, con Ezequiel Garré como salida por izquierda y sorprendentemente Federico Gallego para cubrir el costado derecho. En el centro del terreno se ubicaron Cristian Ledesma y Germán Basualdo para repartirse la cobertura, con Luciano Cabral algo más liberado. Reinaldo Lenis partía por derecha para luego ejercer de extremo, mientras que Lautaro Rinaldi se movió como centrodelantero.

Inicial

Formaciones iniciales

El encuentro se trazó a partir de dos posturas evidentes: Central con posesión de balón y atacando sobre campo contrario, y Argentinos extremadamente cauteloso sin presión más allá de la línea divisoria. El local en ataque desplegaba a los laterales Ferrari y Pablo Álvarez, abría a los zagueros Alejandro Donatti y Javier Pinola, y propiciaba el retroceso de Domínguez. Tanto Montoya como Fernández no se soltaban por las bandas, sino que jugaban levemente cerrados, abriendo los flancos para que sus marcadores de punta pudiesen surcar, pero también atentos a brindar una posible diagonal hacia afuera de ser necesario. Lo Celso fue el hombre clave en cuanto libertades, intentando zafar de la muralla de hombres que proponía el Bicho. Para ello, retrasaba su línea para recibir en corto de Domínguez, o bien se volcaba a una de las puntas para tener panorama frontal y ejercer el dos contra uno por la banda o pinchar balones por elevación. Ruben y Larrondo entraban y salían indistintamente para jugar con el adelantamiento de la defensa adversaria. De todas formas, para romper esquemas se empleó mucho el toque de Domínguez hacia Donatti o Pinola, y que ellos (sin oposición), trasladen traspasando el círculo central.

Central Ataque 1

Con un equipo tan volcado sobre su campo, Central debió hacerse fuerte con la tenencia del balón en sus defensores, para luego, a partir de la movilidad de delanteros y volantes ofensivos, descargar a un toque y profundizar. Desde Domínguez, Donatti y Pinola se buscaba el pivoteo alternado de Ruben y Larrondo en posición frontal que permita el retroceso hacia Domínguez y éste lance en dirección de Ferrari o Montoya por la banda, o del delantero que no se había replegado por el centro. En el cambio hacia la franja derecha, incluso podía recibir Montoya abierto y esperar que Ferrari pase por sus espaldas para centrar. En contrapartida, la descarga de Ruben podía ser hacia un Montoya bien cerrado, que liberaba la escalada de Ferrari para que centre, o para que filtre hacia la diagonal externa de Montoya a espaldas de Garré y explotando su maniobra personal ante Patricio Matricardi. El otro hombre que podía ser receptor era Lo Celso, que con su capacidad resolutiva recurrió en forma constante a la habilitación por elevación hacia Larrondo o hacia el pique de Montoya.

Central Ataque 2

El costado derecho fue el más utilizado para la finalización de jugadas. Por un lado, podía provenir desde la elaboración a partir de Donatti o Domínguez, quienes buscando a Ruben y Lo Celso recurrían a la profundización con la escalada constante de Ferrari. También la apertura por bajo a Ferrari localizaba a Montoya por la banda, con la aproximación de Lo Celso. El enlace recibía el esférico directamente de Montoya o tras descarga en Larrondo, para buscar a Ruben pinchando el balón, para enganchar hacia adentro y crearse el espacio, o para descargar con Ferrari y su centro. En otras maniobras, el que se volcaba como puntero derecho era Larrondo, para que la descarga hacia atrás en el constante toqueteo rosarino hacia Domínguez tuviese un destinatario. Domínguez podía cambiar de frente directo hacia Larrondo, o hacerlo mediante Lo Celso por el centro o Montoya más hacia la derecha. Larrondo optaba, también ante Matricardi, por la individual para enviar al área (con Montoya y Lo Celso sumándose a Ruben, más Fernández en las postrimerías del semicírculo), o recluirse atrás con Ferrari.

Central Ataque 3

Sin embargo, también el sector derecho fue empleado como elemento de distracción luego de gestar el avance por izquierda. Para ello, entre Pinola, y Domínguez debían buscar a Ruben retrocediendo mientras Larrondo ejercía una diagonal de derecha a izquierda. El toque atrás derivaba en Fernández o Lo Celso. El juvenil contaba con tres formas para romper la estructura visitante: Cambio directo a un Ferrari suelto para jugar mano a mano con Garré, gracias a un leve cerramiento de Montoya; toque atrás a Domínguez para que él genere la apertura; o lateralización hacia Montoya que permita eludir a Cabral y facilite nuevamente que Ferrari quede en posición de ataque. Las variantes estaban dadas por esa diagonal de Larrondo (que podía generar la opción de filtrar hacia él desde Lo Celso y Domínguez), o algún pique furtivo de Montoya por el centro para sorprender, con Ferrari apenas más replegado.

Central Ataque 4

Por izquierda el ataque fue más lógico, con menos cambios. Pablo Álvarez fue más cauteloso en sus subidas, quedando abierto e intentando profundizar por la banda con Fernández para que centre o retorne atrás con el lateral. Siendo Álvarez diestro, sus envíos en general requerían del giro hacia atrás para ejecutar con derecha. Pero habitualmente Fernández se cerró, siendo posible vía de descarga para retornar hacia Álvarez, retroceder con Domínguez y que él abra con Álvarez, o girar sobre su eje para gatillar o insistir sobre la derecha mediante Lo Celso. Desde allí, surgían las alternativas de remate, pase a Ruben o apertura al tándem Montoya-Ferrari.

Central Ataque 5

A esta estructura, como factores sorpresa, se añadieron dos alternativas extra. Pinola, además de ser primera salida, aportaba rompimiento con su toque hacia Álvarez para recibir devolución, y con Ruben o Lo Celso por el centro para que este último insista con la elevación hacia Pinola por encima de la defensa. Por otra parte, cuando Fernández y Montoya se cerraban a la vez y tenían descarga hacia atrás con Domínguez, Lo Celso podía soltarse como extremo izquierdo y ser localizado desde Domínguez en largo o desde Ferrari por la banda.

Central Ataque 6

Argentinos esperó con un 5-4-1 sumamente rígido, donde Rinaldi no presionaba a los zagueros sino que se posicionaba cerca del círculo central para bloquear a Domínguez. Lenis retrocedía por el carril derecho custodiando a Álvarez, con Cabral haciendo lo propio para contener a Ferrari. Entre Basualdo y Ledesma controlaban el centro del terreno con los cerramientos de Montoya y Fernández, con uno de ellos siempre saliendo a auxiliar a Rinaldi en la presión. Tanto Gallego como Garré participaban cuando los  volantes rosarinos decidían volcarse hacia el costado, o cuando debían enfrentarse mano a mano con los laterales rivales. En la zaga, Miguel Ángel Torrén sobraba, mientras que Joaquín Laso y Matricardi efectuaban las persecuciones en los pivoteos de Ruben y Larrondo.

Central al principio pareció incomodarse con el juego de Argentinos tan recluido, que le imposibilitaba una circulación de balón con espacios. Pero rápidamente fue haciéndose fuerte con el adelantamiento de su zaga y con el cerramiento de Montoya y Fernández, que causaba desequilibrios en el andamiaje de Gorosito. El Bicho tenía una línea de volantes que, ante esos movimientos, se compactaba hacia el centro, quedando los cuatro mediocampistas bien pegados. Ello permitía explotar el movimiento de los laterales, que se acoplaban y exigían que Garré fuese en búsqueda de Ferrari por un sector, y que Gallego (de poco oficio en el marcaje) lo hiciese con Álvarez. A partir de allí, provenían los desajustes, pues la profundización por derecha obligaba a Matricardi a cerrar y quedar en desventaja ante el uno contra uno que le proponían Lo Celso o Montoya.

Además, se añadía Lo Celso, que estuvo muy astuto para ubicarse, alejándose del embudo propuesto por Gorosito y volcándose hacia los costados o intentando ser descarga con la cancha de frente para filtrar pases por elevación (algo en lo que estuvo sumamente preciso). Con su lucidez, más el oficio de ambos puntas para buscar diagonales y alternar en entrar y salir, Argentinos quedó en numerosas oportunidades parado en línea y siendo sorprendido con balones por arriba que salteaban a sus mediocampistas.

El descalabro que generaba el conjunto de Coudet se tradujo en llegadas. Primero, Larrondo pivotea y toca con Fernández, que descansa en Lo Celso. Montoya ubica a Ruben, quien abre hacia Ferrari liberado y sin oposición. Montoya se le muestra con una diagonal, y Ferrari extiende hacia él. El centro de Montoya es débil y domina Adrián Gabbarini. Luego, Montoya y Lo Celso localizan a Ruben volcado hacia la derecha. Se abre y centra, pero Gallego cierra antes que Larrondo pueda conectar. Finalmente, Domínguez sale hacia Ferrari. Larrondo pivotea y deja a Lo Celso con metros por recorrer. Matricardi lo detiene en forma parcial, pero Ferrari se hace del esférico y traslada. Abre con Larrondo, quien ensaya un centro bajo. Ferrari no alcanza a conectar por el centro, y Ruben recibe ya caído en el suelo, lo que facilita el despeje de Torrén.

Central era notablemente superior en lo táctico, con un Argentinos que no encontraba las referencias con Lo Celso y que se veía sorprendido por la movilidad de ambos puntas y el juego de volante-marcador de punta por derecha. Por otro lado, el balón le duraba poco en sus pies, facilitando la recuperación alta por parte de Domínguez para seguir con los embates.

En ataque, Argentinos no mostró demasiada inventiva. Como el campo rival le quedaba muy alejado, debía recurrir a los pelotazos en largo que Rinaldi debía intentar bajar hacia Cabral en 45 grados a la izquierda, o hacia Ledesma atrás. Cabral, algo más movedizo, procuraba desde 3/4 maniobrar con el enganche hacia adentro y posterior remate, o con un pase en apertura para Lenis por derecha. En general, se recurrió a Ledesma para que el Lobo distribuya, intentando profundizar en largo con Lenis por la banda, con Rinaldi por el centro, o con el propio Lenis por izquierda cuando ensayaba una diagonal entre la zaga académica.

Argentinos Ataque 1

La proyección por izquierda dependía de Matricardi desembocando en Basualdo y Ledesma para que entre el Lobo y Cabral, con posible pivoteo de Rinaldi, se genere la apertura a Garré. Éste quedaba muy solo, debiendo recurrir al traslado individual para ensayar un centro al área. Por derecha, a las habituales descargas de Ledesma hacia Lenis se sumaba el eventual adelantamiento de Gallego, que recibía del Lobo y podía centrar desde 3/4, habiendo Lenis desplazado sus movimientos al centro del área.

Argentinos Ataque 2

Central esperó con un 4-4-2 con Larrondo y Ruben alternándose en la presión a los tres zagueros y en el retroceso para tomar a Basualdo. Montoya por derecha custodiaba a Garré, mientras que Fernández lo hacía con Gallego. Lo Celso colaboraba con la contención de Basualdo y Ledesma, en una postura posicional. Nery Domínguez quedaba suelto para marcar a Cabral, o para generar superioridad numérica por el centro ante el doble 5 adversario e intentar recuperar en el círculo central. En esos casos, Ferrari quedaba encargado de tomar a Cabral. Álvarez, por su parte, estaba con Lenis, mientras que Pinola y Donatti lidiaban con Rinaldi.

La visita intentó hacerse fuerte desde Ledesma, su mejor valor, pero no podía por sí mismo contener los desajustes defensivos que Central le generaba a su conjunto. Garré era superado ante la no cobertura de Cabral, y Matricardi sufría en los enfrentamientos individuales contra el lateral. Con un planteo tan cauteloso, se le hizo difícil hacer pie al Bicho durante los 45 iniciales.

Los de Coudet, en cambio, aún sin tanta llegada nítida, eran amplios dominadores. Un lateral rápido de Ruben encuentra a Lo Celso escapándose por línea de fondo, y con ángulo sesgado opta por el remate que sale desviado. Luego, Pinola rompe filas y cambia hacia Lo Celso por derecha, quien profundiza a Montoya. El volante (de gran primer tiempo) envía un buen centro que conecta el movedizo Larrondo ante el fallido cierre de Laso, pero el remate sale elevado.

Aquí, Gorosito intenta un desequilibrio al trasladar a Lenis a la otra punta, pero sin variar en su ubicación a Cabral. Ello permitió que Ledesma tuviese una descarga profunda en las pocas chances de ataque de Argentinos, explotando las subidas de Ferrari. Y tuvo su rédito a la media hora: Montoya toca mal hacia atrás y Rinaldi, muy solo, aguanta hasta que se acopla Ledesma. El Lobo abre con Lenis que en velocidad se lleva a Ferrari a la rastra, ingresando al área. Cuando sale a presionar Donatti, intenta el disparo, muy por encima del arco custodiado por Mauricio Caranta.

Pero así como esa movida proporcionó ayuda en ataque, terminó por desacoplar la defensa. Sin Lenis, Pinola tenía aún más libertades de salida. Así lo hizo, y entre Ledesma y Gallego dudaron en la presión, saliendo los dos a la vez. Juega la pared con Álvarez y queda cerca de 3/4, donde localiza a Lo Celso por el centro. En gran resolución, el juvenil (ubicado detrás del doble 5) eleva por encima de Laso para que Pinola en rompimiento quede cara a cara con Gabbarini. Pinola puntea por encima del arquero, quien lo barre cometiéndole infracción, pero Ruben capitaliza empujando de cabeza frente al arco vacío. Apertura merecida del marcador.

Allí se retira lesionado Gabbarini, quien había acusado molestias en el calentamiento previo, ingresando Sebastián Giovini en su lugar. Prontamente Lenis retornó a la punta derecha, y la situación se mantuvo con un constante asedio centralista sobre el arco de La Paternal. Lo Celso continuaba mostrándose participativo con un Álvarez que fue de menos a más en sus proyecciones. El lateral ensaya un centro pasado que Ruben baja hacia atrás. Domínguez, de frente al arco y de volea, remata de media distancia. El vuelo sobre su caño derecho le permite a Giovini enviar el balón de buena forma al tiro de esquina.

Tras esa etapa inicial con gran funcionamiento en Central, con interesantes desplazamientos colectivos sin pelota en sus delanteros y volantes, y particularmente con un Nery Domínguez muy atento a la hora de recuperar y distribuir, el local comenzó algo letárgico el complemento. Perdió fluidez y precisión a un toque, mientras que Argentinos dispuso otra mentalidad, con algo más de agresividad para poder intentar igualar.

Gorosito corrigió un par de cuestiones. Pasó a jugar con Lenis decididamente por izquierda, con Cabral suelto y con el doble 5 distribuyéndose el centro pero custodiando el sector derecho conjuntamente con las subidas de Gallego. Y en el medio, si Ledesma y Basualdo eran superados, aparecía Torrén para interceptar y cortar, quedando la línea de 5 reducida a cuatro integrantes en esos supuestos.

Centro 1

Cambios tácticos para el segundo tiempo

El Bicho, sin tanta elaboración, optó por ser punzante y directo con pocos intérpretes. Desde Ledesma y Garré se intentaba interactuar con Cabral para que Ledesma sea lanzador hacia un Rinaldi del centro a la izquierda. Allí, Lenis pasaba a desplazarse en diagonal al área, con Basualdo llegando al vacío por el otro sector. Rinaldi podía enganchar y rematar, o volcar hacia el envío de Garré. La salida por derecha estuvo a cargo de Gallego, quien recibía de Ledesma y Basualdo para que quede liberado y avance superando la línea divisoria. Desde allí, podía centrar en 3/4 o descansar en Cabral por el medio para que abra con Lenis.

Argentinos Ataque 3

El factor clave terminó siendo el colombiano, a partir de la apertura de Garré (más decidido a centrar desde 3/4 que a llegar a línea de fondo). Él y Ledesma jugaban hacia Lenis para que encare en la individual ante Ferrari y lo supere en velocidad, así ensayando un centro atrás. Podía participar Cabral en corto en esa maniobra. De lo contrario, Lenis recibía para trasladar pensando en una posible descarga a la derecha, donde ingresaba Basualdo tras Rinaldi arrastrar marcas con su diagonal a la izquierda.

Argentinos Ataque 4

Argentinos, de esta forma simple, fue generando zozobras en el fondo rosarino. Primero, Lo Celso se resbala en posición de 10, perdiendo el esférico, que es recuperado por Torrén. En contragolpe, abre con Rinaldi a la izquierda, quien engancha y remata desde lejos a las manos de Caranta. Luego, Ferrari en el retroceso tiene el balón dominado pero lo cubre mal. Lenis se la lleva, y supera con una gambeta a Ferrari. Abre con Basualdo, absolutamente solo por derecha, quien dispara sin oposición levemente ancho. Más tarde, Garré saca un lateral hacia Lenis, quien vence ante Ferrari y Lo Celso en su corrida, escapándose por izquierda. Llega a desbordar y centrar atrás. El balón rebota en el cierre de Álvarez ante Rinaldi, da en Donatti y Caranta, con reflejos, domina abajo. Por último, un tiro libre en mitad de cancha es jugado en corto hacia Ledesma, quien centra desde allí. Rinaldi por el segundo poste cabecea ante un mal cálculo de Pinola (su único yerro de la jornada), pero no consigue puntería.

En tan solo 10 minutos, ya Argentinos había generado aproximaciones de nitidez que habían brillado por su ausencia en la primera etapa. Montoya debió quedar más contenido para proveer de auxilio a un Ferrari que se veía desbordado, por lo que la banda derecha quedó debilitada a la hora de atacar. Larrondo y Ruben habían dejado de tener la incidencia de antaño, con menos movilidad y posibilidad de descarga a un toque. El conjunto dependía de genialidades de Lo Celso y del equilibrio de Domínguez por el centro, pero el trámite había trocado.

Sin embargo, dos minutos más tarde, Basualdo (que venía levantando el nivel) es expulsado por doble amonestación, solucionándole todos los inconvenientes posibles a Central. El Bicho pasó a una distribución 5-3-1 con Ledesma de vértice y tanto Lenis como Cabral en los extremos, con un leve adelantamiento de Gallego. Arriba, en solitario, Lautaro Rinaldi.

Hasta entonces, como consecuencia de los embates de la visita, Central había cambiado libreto. Pasó a depender de la franja izquierda como culminación de jugadas, partiendo desde la derecha pero con Ferrari contenido. Domínguez jugaba hacia Montoya, quien tocaba con Ruben en búsqueda de la devolución por el centro. Ruben podía retrotraer en Montoya mismo para que abra con Fernández y dispare (o extienda hacia Álvarez) o en Domínguez para que localice a Larrondo sobre el vértice derecho del área. Alternativamente, Montoya tocaba al centro para luego ir por la banda, lo que generaba que entre Larrondo, Lo Celso o Domínguez lo pudieran ubicar.

Central Ataque 7

Pasó a dependerse de la circulación que le otorgase Domínguez para el traslado de derecha a izquierda, y también de Lo Celso como gestor en traslado. Domínguez y Montoya, con posible pivoteo previo de Larrondo, buscaban a Lo Celso para que gire y ejerza una diagonal con balón hacia el centro. Ello le daba oportunidad de elevar hacia uno de los puntas o de abrir con Álvarez, que enganchaba y centraba. Domínguez, en cambio, recibía de Montoya para abrir con Álvarez mientras Fernández se escapaba por el centro, permitiéndole a Lo Celso poder recibir de frente cerca del vértice del área. Desde allí, se le abría el abanico de oportunidades: filtrar hacia Fernández; enganchar y disparar; retroceder con Álvarez; o elevar hacia uno de los puntas.

Central Ataque 8

Con la expulsión ya concretada, Central se aplacó. Ferrari fue menos exigido, con un Montoya que elegía cuándo sumarse y cuándo quedarse contenido. Lo Celso pasó a contar con numerosos espacios entre Ledesma y Cabral ante la superioridad numérica, siendo localizado por sus volantes en forma reiterada para desde allí resolver de primera en la habilitación por encima de la zaga. Además, podía tocar con Álvarez y Fernández para que ellos luego lo busquen por la banda, donde driblaba hasta centrar por bajo hacia Ruben.

Central Ataque 9

A ello, se añadió el rompimiento constante que proporcionó Pinola, que no mermó. Incluso, en ocasiones era Álvarez quien se quedaba para que Pinola se suelte por la banda y se sume a la ofensiva como descarga y apertura por sorpresa. Asimismo, en el retroceso, Lo Celso podía quedar liberado mientras uno de los puntas se replegaba un poco más, así entre Ruben y los volantes recuperaban para que Lo Celso, de enlace, busque a Larrondo.

Central Ataque 10

Primero, tras un despeje de Torrén, Montoya se hace del balón. Juega una pared con Larrondo y toca al centro para que Fernández gatille de frente. El remate lejano es controlado en forma dubitativa y en dos tiempos por Giovini. Luego, se fue haciendo más notorio el traslado de derecha a izquierda para que Álvarez culmine las maniobras. Ferrari y Domínguez localizan a Ruben, quien descansa en Montoya. Tras participar Ferrari, Lo Celso recibe el esférico, gira y encara al centro hasta abrir con Álvarez. El lateral centra a la cabeza de Larrondo, pero no acierta al arco.

El ritmo que propone Central desde la presión de sus volantes se vio sumamente favorecido a partir de la roja a Basualdo. Y con ello, llegó el aumento tranquilizador en el score. Cabral juega con Lenis, quien en vez de descargar limpio hacia Garré intenta un lujo. Es absorbido en la línea divisoria por el buen retroceso de Ruben y la presión de Montoya. Lo Celso recibe en 3/4 con el rival mal parado, y ejecuta otra enorme asistencia por arriba de la defensa hacia Larrondo. El delantero mendocino controla, elude a Giovini y estampa el 2-0 definitivo. Todo lo que Lenis puede aportar en su desequilibrio individual a la carrera, en ocasiones lo ensucia con mala toma de decisiones en sectores de la cancha no aptos para hacerlo.

Inmediatamente, Lo Celso se erige en la indiscutida figura del encuentro cuando roba ante un aturdido Argentinos (ahora Gallego) y ensaya un tiro de emboquillada desde larga distancia que se fue por encima del travesaño de un desesperado Giovini.

El encuentro quedó finiquitado con el gol de Larrondo. Gorosito ensayó cambios para refrescar su alineación, con Leandro Navarro y Matías Giménez reemplazando a Gallego y Cabral respectivamente. Gallego estuvo fuera de posición en todo el match y lo sintió, mientras que Cabral nunca terminó de aparecer dentro de un contexto que no lo favorece. El Bicho pasó a disponerse 4-3-2 con los cambios, abandonando la línea de 5 que no hizo pie en toda la tarde. Laso se corrió a la punta derecha, con Torrén y Matricardi de zagueros. Delante de ellos, Ledesma quedó como volante central, flanqueado por Navarro y Giménez. Arriba, Lenis se sumó a Rinaldi.

Coudet, por su parte, hizo ingresar a Franco Cervi por el aplicado Fernández y a César Delgado por el muy laborioso Larrondo (de enorme contribución en la etapa inicial desde su pivoteo, cabezazo, retroceso a un toque y habilidad por la banda). El equipo se paró con un 4-3-2-1 / 4-3-1-2 muy elástico donde Domínguez quedó por el centro y Montoya cerca suyo por derecha, más pensando en la contención que en soltarse. Entre Cervi (por izquierda) y Lo Celso (enlace) se turnaban para retroceder al círculo central en búsqueda del esférico y soltarse más arriba. Delgado proporcionaba diagonales de derecha a izquierda o juego vertical por la banda, mientras que Ruben fue el centrodelantero clásico.

Centro 2

Juego de sustituciones en ambos equipos durante el complemento

Domínguez comenzó a tocar en corto con Cervi, liberando a Lo Celso del centro a la izquierda. Se asociaban en corto con participación de Ruben como pivot, y de Montoya abierto pero replegado. Desde Lo Celso, podía provenir un pase filtrado hacia la diagonal de derecha a izquierda de Delgado. Desde allí, el Chelito buscaba centrar, o replegarse en Álvarez/Pinola y que ellos lo hiciesen. Por el contrario, si del tándem Cervi-Lo Celso, quedaba el recién ingresado en 3/4 con campo de frente, ensayaba un slalom individual con intenciones de remate o de toque por bajo hacia la diagonal de Ruben.

Central Ataque 11

Por derecha, la presencia de Delgado contuvo más a Montoya, siendo partícipe en corto del pase de Ferrari para que luego se busque a Ruben. Su pivoteo recalaba en Lo Celso y Montoya, quienes localizaban a Delgado para que desborde. Incluso Domínguez podía buscarlo en profundidad. Sin embargo, Central podía sorprender con Domínguez abriendo hacia Ferrari mientras Montoya ejercía su diagonal hacia la banda. Delgado aquí se volcaba hacia el centro.

Central Ataque 12

El dominio fue abrumador en cuanto posesión del esférico. Central descansó con el balón en sus pies y lo hizo circular, sin tanta llegada pero con mucha vocación ofensiva ante un rival diezmado. Argentinos apenas probó suerte con un tiro libre de Navarro que Matricardi cabecea elevado. Central dispuso de tiempos, espacios y bajó la marcha para darle rienda suelta al toque en 3/4 entre Cervi y Lo Celso.

Delgado y Montoya ubican a Lo Celso, quien abre hacia Ferrari. Ledesma traba pero Delgado intercepta y se lleva el balón por la banda, pudiendo centrar al área. Matricardi envía el esférico al tiro de esquina.

A falta de 5 minutos, Torrén es expulsado por roja directa por una dura infracción a Cervi. En seguida, Franco Niell sustituye a Ruben para culminar el partido. Hubo tiempo para una jugada más, donde Álvarez abre con Pinola, quien sube, traslada y toca hacia Lo Celso. Cervi se asocia con él y juega hacia Montoya, quien remata desde lejos. Su disparo en búsqueda del ángulo es apenas elevado.

Final

Formaciones finales

Ganó en forma muy convincente Central. Pudo sortear con altura un dispositivo táctico especulador de Gorosito a partir del buen movimiento de sus volantes por afuera y de sus delanteros, con permanentes descargas y rotaciones sin balón que proporcionen espacios a Ferrari por la banda y a Lo Celso para ejecutar. Con Domínguez como eje distribuidor y con Pinola muy solvente en el fondo y como salida, construyó una primera mitad donde doblegó con justicia a su adversario. El segundo tiempo lo vivió con algo de nervios hasta que Basualdo aligeró la situación, con un flanco derecho que se veía desbordado ante la individualidad de Lenis, y con Basualdo que llegaba sin marca por derecha. Luego, gracias a un gran Lo Celso y una muy buena definición de Larrondo, liquidó el pleito y se dedicó a hacer correr los minutos con circulación. Cervi y Delgado ingresaron con buen pie y ello facilitó el cierre. Central llega esperanzado, pensando en ganar su compromiso y que Tigre le otorgue una ayuda en su duelo ante Boca Juniors.

Argentinos propuso un juego muy conservador y lo pagó caro. Acumuló hombres pero no ajustó ante las rotaciones rivales, cerrando a sus medios de tal forma que dejaban muy aislados a sus laterales (siendo uno de ellos un marcador improvisado como Gallego). Asimismo, las presiones de Matricardi y Laso ante las entradas y salidas de la dupla ofensiva canalla generaban que por momentos se marque muy en línea, permitiendo filtraciones notorias por el centro. En el ataque, esperar tan atrás le quitó chances de creación salvo una patriada personal e individual. En el complemento, Gorosito propició un par de ajustes que dejaron en evidencia que, aún con pocos hombres en ataque, se podía hacer daño. Corrigió el desajuste del primer tiempo, donde Lenis pasó por izquierda sin que nadie lo cubra por derecha, más el adelantamiento de Torrén. Con la expulsión de Basualdo, ya el trámite quedó más que adverso, y sus cambios solo sirvieron para darle minutos a otros hombres. Ledesma fue por lejos el valor más saliente, y Lenis tiene pros y contras tan ostensibles que tornan difícil su evaluación. Argentinos se aferra al último escalón de la Liguilla Pre Sudamericana, en una campaña floja en funcionamiento tras su retorno a Primera.

Dossier Táctico: Racing Club 3 – Boca Juniors 1

Intro

La Fecha 28 del Torneo Julio Humberto Grondona tenía como partido de clausura el enfrentamiento en Avellaneda entre el local Racing Club y el puntero del certamen Boca Juniors. La derrota previa de San Lorenzo en Bahía Blanca le había otorgado la chance de consagrarse campeón al Xeneize en el Cilindro, aunque Rosario Central, con su triunfo en casa versus Argentinos Juniors, exigía que los dirigidos por Rodolfo Arruabarrena obtengan una victoria para ser matemáticamente inalcanzables. La Academia, por su parte, debía ganar a los efectos de aspirar por la ansiada segunda plaza del campeonato que lo pudiese depositar en fase de grupos de Copa Libertadores (aunque aún cuenta con posibilidades de lograrlo mediante la Copa Argentina).

Diego Cocca probó por primera vez un sistema de un solo hombre de punta definido en Racing. Al no contar con Diego Milito ni Mariano Pavone, dispuso un 4-2-3-1 con Francisco Cerro y Luciano Aued repartiéndose el centro del terreno. Oscar Romero quedaba libre delante de ellos como enlace, volcándose a ambas bandas pero privilegiando el sector izquierdo. Como extremos dispuestos al despliegue para centrar por sus flancos y también para acoplarse al retroceso se ubicaron Ricardo Noir a la derecha y Marcos Acuña a la izquierda. La referencia de área estuvo a cargo de Gustavo Bou.

Boca, en contrapartida, se mantuvo fiel al esquema de Arruabarrena en este semestre. El 4-3-1-2 contó con Cristian Erbes como volante recuperador y como vértice de un triángulo que completaron Marcelo Meli a la derecha y Pablo Pérez a la izquierda (aunque con libertades para rotar en las gestaciones ofensivas). Suelto estaba el uruguayo Nicolás Lodeiro en su objetivo de enlazar con Carlos Tévez y Jonathan Calleri.

Inicial

Formaciones iniciales

El encuentro se presentó con ambos equipos dispuestos en búsqueda del arco rival, pero con estilos diversos. Boca apeló a la posesión y al libreto que, en buena medida, lo ha llevado a ser el líder del torneo: gestar desde la tenencia de la pelota, con retroceso de Erbes por el centro y apertura de ambos zagueros (aquí, Fernando Tobio y Daniel Díaz), acoplando los laterales Gino Peruzzi y Nicolás Colazo al mediocampo. Al insertarse Tévez en el esquema, lejos ha quedado ese 4-3-3 con volantes internos y con extremos definidos. Ahora se pretende jugar con un enlace y con dos mediocampistas que intercambien posiciones mediante diagonales sin balón. Como usualmente la salida se daba hacia Colazo, se mostraba Pérez para el toque en corto y que luego Meli o Erbes limpien hacia Peruzzi, con la variante que Erbes localice directamente a Lodeiro para el juego con Tévez y que Meli quede liberado como opción de remate tras habilitación en cortada por el vértice derecho. Sin embargo, el retroceso de Lodeiro para recibir de Colazo permitía que Meli se cerrara hacia el círculo central, y con asociaciones en corto que involucraban a Tévez, triangular por el medio. Pérez, por su parte, ya ofrecía su diagonal hacia la derecha para ser ahora él quien se muestre como descarga, si es que no tocaba previamente el esférico en 3/4, filtrando hacia Calleri, Tévez o la apertura con Peruzzi. Boca hizo mucho hincapié en ese avance izquierda-derecha con rotación de hombres para que se aproximen al vacío por derecha.

Boca Ataque 1

A ello se fue añadiendo que por izquierda, tanto Lodeiro como Tévez podían mostrarse como opciones de pase del Cata Díaz y Colazo. Entonces, jugar en largo por bajo hacia Tévez le ofrecía la oportunidad de girar colocándose de frente al arco, o de tocar con un Lodeiro que se desprendía por izquierda. A esa sociedad en corto se sumaba por derecha Pérez o Meli, generando un triángulo con alternativas para filtrar o buscar por elevación a Calleri, o abrir para la subida de Colazo. Calleri, por su parte, fue faro en ataque cuando se requería una búsqueda en largo desde los centrales o Erbes. Aquí, Tévez retrocedía unos metros para ofrecerse como receptor. Esta variante también fue explotada por la banda, donde Pérez no desbordaba sino que buscaba el área. Por ende, Colazo podía jugar en profundidad a Calleri para que aguante de espaldas las embestidas de Luciano Lollo, retroceder en Pérez y que éste localice por el centro a Lodeiro o a Tévez, con Meli ingresando por el segundo poste.

Boca Ataque 2

Por derecha, la salida limpia procedía de Tobio o Erbes en dirección a Peruzzi para su proyección con pelota dominada. Tocaba en corto con Meli o Tévez, que volvían a juntarse por el centro. El objetivo, más que la apertura hacia un Peruzzi centrador, fue entretener el esférico en búsqueda del pase en cortada para la llegada en diagonal del marcador de punta. Para ello, cuando Tévez tenía el balón, se asociaba con Lodeiro con este propósito, quedándose replegado Meli y mostrándose Pérez como llegador al área. El mismo libreto se hallaba presente en descargas hacia Calleri sobre el semicírculo, que giraba para filtrar para el desborde de Peruzzi. Por lo demás, la salida por allí partía de cambios de frente desde la izquierda cortesía de Lodeiro y Tévez, pasando en ocasiones por Meli o Erbes, y que así Peruzzi pueda partir con más espacios.

Boca Ataque 3

Racing esperó con un 4-1-4-1 donde Bou se movía por el frente de ataque persiguiendo la salida desde los centrales, y estacionándose en Erbes cuando se adelantaba un poco en el terreno. Noir custodiaba a Colazo y Acuña retrocedía con Peruzzi. Por el centro, Romero hacía sombra ante Meli, algo más liberado para que la apertura hacia Tobio si progresaba con esférico al pie tuviese un hombre encimándole. Cerro y Aued se alternaban como hombre libre, aunque Aued estuvo más proclive a quedarse por detrás para encimar a Lodeiro. De esta forma, Cerro lidiaba con Pérez, aunque las rotaciones xeneizes generaban que cuando Aued debía adelantarse para presionar la diagonal de Pérez, Cerro repliegue hacia su sector. Por su parte, Voboril y Pillud ejercían labores de cerramiento para colaborar con los intersticios que quedaran en el medio, con Voboril muy pendiente de encimar a Meli cuando Romero se soltaba hacia Tobio. Así, Acuña cubría hasta llegar a ser lateral izquierdo mientras Voboril intentaba el anticipo. Del otro lado, Pillud privilegió cerrarse a posición central para tener ventaja numérica sobre Calleri y Tévez al acoplarse a su zaga, aunque también colaboraba con Cerro en la contención de Lodeiro. Tanto Lollo  como Nicolás Sánchez buscaban la lucha aérea si provenía un pelotazo frontal hacia Calleri o si Tévez bajaba por el centro.

Este dispositivo con ayudas y manteniendo el conjunto alineado y compacto estuvo bien pergeñado por Cocca, y a partir de allí podía disponer de alternativas en ataque. Teniendo en cuenta las ansias de campeonar de Boca, más los movimientos puntuales de sus volantes que generaban espacios a explotar con retrocesos complejos en su adversario, la idea de Racing pasó por aprovechar la velocidad de su once inicial en contragolpe.

La recuperación de Aued y Cerro encontraba numerosos cambios de frente en forma directa para que Bou por izquierda y Noir por derecha se hagan del balón. La gestión por derecha encontraba el cruce de Lollo o Cerro para que Bou gane sin la presencia de Peruzzi encarando a Tobio. Ello podía efectuarse en forma directa, o previa habilitación de cabeza de Acuña. En estos casos, Noir se cerraba como centroatacante, Acuña buscaba el primer poste y Romero merodeaba el semicírculo. Por izquierda, los pelotazos cruzados provenían tras habilitación en corto de Romero que generaban el desborde de Noir, o el encuentro previo de Pillud. Tanto uno como el otro estaban en condiciones de centrar, con Bou, Romero y Acuña de destinatarios.

Racing Ataque 1

En la jugada elaborada, la Academia se hizo fuerte por su flanco derecho, buscando el adelantamiento de Pillud. De esta forma, podía prolongar con Noir por la línea, o generar el pivoteo de Bou, y que Noir intente maniobrar frente a Colazo. Si no tenía opción de centro, se mostraba Pillud por detrás para gambetear y localizar el centro atrás.  La alternativa partía desde Cerro, que sorprendía abriendo con Pillud y luego adelantándose para recibir la pared. Mientras Noir se cerraba al área, quedaba liberado el flanco a Cerro para avanzar o volver a insistir con un Pillud a la carrera y su envío sin oposición.

Racing Ataque 2

Incluso, Cerro se mostró proclive a sumarse al ataque. Podía descansar en Romero o Bou para que ellos retrocedan hacia Pillud, y Cerro se mostrase por la línea, rompiendo filas y culminando como puntero en lugar de Noir. Si no se mostraban grietas, el balón volvía desde Pillud a Aued para que cambie con el adelantamiento de Voboril y la chance de generar el desborde de Acuña.

Racing Ataque 3

Justamente por izquierda se posicionó Romero como gestador y lanzador, recibiendo en corto de Aued y Cerro con Voboril subiendo por sus espaldas. Romero se preocupó más por jugar en largo o localizar a Bou, que pivoteaba hacia Voboril para el prolongamiento en Acuña y su centro al área. Si Romero abría directo con el lateral, a la alternativa previa de Bou yendo a la banda y Acuña cerrándose se añadió el retroceso de Acuña en 3/4 y el paso de Voboril como vía de descarga, con Romero acercándose a la medialuna del área.

Racing Ataque 4

Boca respondió con un 4-1-3-2 para esperar los ataques racinguistas. Tévez y Calleri se encargaban de Lollo y Sánchez, con Tévez algo más atrasado. Detrás quedaba una línea compuesta por Meli, Lodeiro y Pérez que se movían lateralmente en bloque dependiendo de la posición del esférico. Cuando salía Pillud, Pérez iba en su búsqueda, con Lodeiro encimando a Cerro y Meli cerrándose con Aued. Por el contrario, el traslado de Voboril era encimado por Meli, Lodeiro se acoplaba con Aued y Pérez pasaba a custodiar a Cerro. Erbes flotaba para poder perseguir a Romero, o para quedarse en la retaguardia y que tanto Peruzzi como Colazo lo busquen al paraguayo en diagonal si retrocedía demasiado. Más allá de eso, los laterales jugaban ante los extremos de Racing (Noir y Acuña) mientras que la zaga tomaba a Bou.

El encuentro comenzó vibrante, con Racing algo superior desde lo táctico, incomodando a Boca. Recuperaba rápido y en bloque, bien metido en el match, y cambiando para explotar los espacios que quedaban detrás de los volantes y encarando a los laterales. Haciéndose fuerte desde Cerro, comenzó a imponerse en el centro del terreno. Al minuto, sale mal Erbes y Voboril rompe para anticipar. Lo deja solo a Acuña por la banda ante Peruzzi, desbordando y exigiendo un cruce al córner del Cata Díaz.

Boca tenía problemas de gestación, salteando mucho sus líneas en búsqueda de pelotazos frontales a Calleri. Pero cuando Tévez (a veces eludido) podía hacerse del balón al superarse la presión de los volantes académicos, se aproximaba con peligro. Primero Díaz corta ante Noir y abre con Peruzzi, liberado. Avanza hasta localizar un pase en profundidad con Tévez, abierto hacia la derecha. Intenta un centro atrás que nadie logra impactar, y Pillud sale jugando. Posteriormente, desde un lateral de Colazo, se localiza a Calleri aguantando a Lollo. Retrocede con Pérez para que juegue al vértice del área con Lodeiro. Con un enorme giro elude la presencia de Aued y queda cara a cara con Sebastián Saja, quien en gran intervención aguanta la definición del uruguayo hasta poder resolver a puro reflejo con su mano izquierda y luego quedarse con el balón.

El frenético partido era tan de ida y vuelta que, de esa salvada del portero académico se contrapuso la apertura del marcador. Romero recibe de Saja por la izquierda, y cruza un largo envío a Noir. Éste intenta la personal ante Colazo y retrocede hacia Pillud (de formidable performance), que elude una prematura barrida de Pablo Pérez y el estatismo de Colazo con habilidad. Queda en posición franca de centro y le coloca el balón en la cabeza a Acuña para que, sobrando el mal cálculo de Tobio y anticipándose a Peruzzi, estampe el 1-0.

El ímpetu del gol le otorgó buenas vibras a Racing, que mordía, anticipaba y no dejaba elaborar a un Boca irresoluto en su mitad de cancha. Con preponderancia por la banda izquierda, pero también alternando con los desplazamientos de Bou y Acuña por derecha, el local era más, superando una línea de medios xeneize que no ajustaba y no retrocedía para auxiliar a sus laterales. Pérez en particular fue proclive a ello, abandonando a Colazo (un lateral sin tanto oficio de marca) a suerte y verdad. Erbes debía desplazarse por todo el ancho del terreno cubriendo grietas, mientras que el retroceso de Romero daba libertades para que el adelantamiento de Peruzzi filtre hombres a sus espaldas.

Pero con el correr de los minutos, Racing fue retrocediendo demasiado sus líneas. En el afán de explotar su mayor virtud (la velocidad en contragolpe) se replegó de tal forma que los balones divididos podían ser anticipados por Erbes. Aued y Cerro quedaban muy pegados a Lollo y Sánchez, y se enfatizó en la salida cruzada hacia Romero, que estuvo impreciso en la primera media hora. Entre Peruzzi, Erbes y  Meli mordían y cortaban, recuperando el balón y, con ahínco, volcando la posesión de su parte.

A partir de cortes de Erbes en segunda jugada, Boca se solidificó. Primero anticipa para jugar con Meli. Lodeiro se combina con Tévez por el centro, mientras Pablo Pérez se desprende por derecha. El Apache abre en 45 grados sobre Pérez, quien remata débil a las manos de Saja. Luego, Erbes nuevamente recupera tras un despeje de Aued. Abre hacia la izquierda con Pérez, quien extiende hacia un replegado Tévez. Meli recibe por el centro y juega con Calleri de pivot. Éste gira y profundiza filtrando a Peruzzi, quien toca atrás hacia Meli. Su remate rebota en la humanidad de Lollo para luego ser recuperado por Pérez al borde del área. Engancha y consigue disparar mordido, sin inconvenientes para Saja.

Racing, en vez de hacer hincapié por la fórmula con más variantes (combinaciones entre Pillud, Cerro y Noir), abandonó la idea. Pillud debía auxiliar atrás, por lo que le costaba soltarse, y así se dependía en exclusiva de Romero. Lodeiro fue encontrando algún resquicio para recibir y generar encuentros esporádicos con Tévez. Así, por el centro reciben y abren con Meli a la derecha. Lodeiro se desplaza hacia la derecha, ofreciéndose de descarga y tocando pared hacia Meli sobre el semicírculo del área. Meli, exigido, puntea a la izquierda sobre la llegada de Pérez, quien choca ante Saja en la disputa del balón. Luego, ante Meli, el arquero se hace del esférico arrojándose abajo.

Tanto insistió Boca con el anticipo y tanto dividió la pelota Racing, que ello dio sus frutos.  Saja sale arriesgando por el centro con Aued, y éste exige aún más con un mal pase hacia Romero. Erbes, en buena lectura, corta y toca hacia Tévez, buscando la devolución. Tévez taquea hacia el ingreso liberado de Erbes por izquierda, quien ve aproximarse a Saja y centra. Calleri se lanza en palomita para marcar el 1-1 transitorio. Allí, dio la sensación que Boca se lo llevaba por delante con el envión, pues inmediatamente Lodeiro gana con el cuerpo ante Aued y descarga en Calleri, quien avanza por el centro. Toca con Tévez, quien filtra de nuevo hacia Peruzzi, con Lollo abortando el peligro al tiro de esquina.

Sin embargo, Racing fue tocado en su orgullo, volviendo a explotar aquello que había abandonado momentáneamente y haciéndose fuerte a las espaldas de unos muy flojos Meli y Pérez. Volvió a insistir en el bloqueo con anticipo de sus volantes y laterales para salir desplegados en ataque por las bandas. Si bien el momentum era xeneize, la rápida respuesta académica presagiaba un partido de trámite parejo, con leve superioridad táctica del local.

Y esa respuesta se vislumbró inmediatamente. Tras cuatro minutos del gol de Calleri, Acuña (de excelsa pegada en todo el encuentro) ejecuta un tiro libre desde la izquierda. Díaz despeja hacia la banda, y Noir sobre el banderín de córner espera la escalada de Acuña. Descarga para que el Huevo centre con peligrosidad. El balón sobra a Tobio y detrás suyo impacta Lollo, rompiendo el travesaño.

El mal encuentro de Pérez y Meli quedaba en evidencia ante la falta de nexo con Tévez y el intermitente primer tiempo de Lodeiro. Esa primera línea de pase no funcionaba, y así sucedió sobre los 30 minutos. Pérez recibe en el círculo central e intenta extender en profundidad con Meli, quien es interceptado por Voboril. El lateral anticipa y avanza, eludiendo a Tobio y Pérez y descargando en Bou. El goleador centra hacia Romero, quien dispara sobre el punto penal. El balón da en el rostro y la mano de Daniel Díaz. Penal, expulsión y Gustavo Bou marca el 2-1 al inclinar su remate al palo izquierdo de Agustín Orión.

Arruabarrena debe sustituir a Meli para reagrupar su línea defensiva, ingresando Alexis Rolín. Boca queda dispuesto 4-3-2, con Erbes de único 5 flanqueado por Lodeiro a su derecha y  Pérez a su izquierda. Tévez un poco más atrás de Calleri para intentar empatar el encuentro. Por su parte, Cocca se ve obligado a retirar a un Voboril que queda lesionado en la jugada previa al gol, reemplazándolo Gastón Díaz.

Centro 1

Pillud pasa al otro flanco con la entrada de Díaz. Boca reajusta a un 4-3-2

Boca, con un gol, una expulsión y un cambio en la misma maniobra, acusó el golpe. Racing modificó su estructura, pasando Pillud al lateral izquierdo para que Gastón Díaz quede por derecha. Romero se desplazó a la derecha con más frecuencia (con Cerro inclinándose a la izquierda), explotando constantemente esa banda. Con Romero en corto se descansaba en Bou para la apertura hacia Noir desde sus pies o los de Díaz. Asimismo, el lateral quedaba en 3/4 para aprovechar su capacidad de centro. También la escasez de medios en Boca (ahora no estaba Erbes para sobrar a la línea de tres volantes, facilitando que Romero se filtre) generaba que Cerro y Díaz lo busquen con frecuencia para poder avanzar con el esférico y habilitar por bajo a Noir o por la banda izquierda a Acuña.

Racing Ataque 5

Racing fue un aluvión, destruyendo y abusando de Boca en los 15 minutos finales de la primera parte. Antes de la salida de Voboril, Pillud continuó haciendo estragos por derecha. Primero, toca hacia Romero y Aued, quienes retornan hacia Pillud. Éste juega una doble pared con Cerro, sin que Pablo Pérez ayude a Colazo. El lateral centra y Orión domina volando abajo. Posteriormente, Bou recibe pivoteando por el centro y retrocediendo con Aued. Romero recibe y habilita filtrando hacia el pique de Noir, pero Orión anticipa y despeja con los pies. Otro pase entre líneas provino con una pared de Bou y Lollo en mitad de cancha que dejó a Bou en posición de 10. Intenta con Noir bien profundo, pero su centro roza en Rolín y se va al tiro de esquina.

Los tiros libres continuaron generando peligro. Acuña de nuevo envía un balón parado que Calleri rechaza. Aued recupera y de primera localiza a Noir por derecha, quien centra peligrosamente y exige un despeje in extremis de Colazo. Romero traba la pelota dividida con Pérez y gana, derivando el esférico a Lollo. Cuando el zaguero se aprestaba a rematar, Rolín alcanza a barrer y abortar.

Con Boca inconexo, los anticipos eran todos académicos. Lodeiro, ya absolutamente desaparecido, en un esquema que no lo favorecía, intenta profundizar con Pérez y Gastón Díaz se hace del balón. Romero, ya en dominio del trámite desde su desplazamiento a la derecha, gira ante Erbes y lo supera con contundencia. Rolín alcanza a puntearle el esférico al borde del área, pero despeja mal y Díaz, por detrás, captura el rebote. Intenta un gran disparo cruzado al ángulo superior derecho de Orión que se va apenas elevado.

Por último, en una postal del encuentro, Boca hace mal un tiro libre a favor. Tévez juega en corto con Lodeiro y luego intenta el remate lejano que da en Sánchez. Allí, con espacios y velocidad, Racing se mostraba confiado en el contraataque. Bou por izquierda cruza hacia Romero, quien recibe por la derecha. Baila sobre el esférico un par de veces hasta poder descargar en la escalada sin oposición de Gastón Díaz. Su centro bombeado es conectado por Acuña, pero se va por encima del larguero.

Boca debió reestructurar su planteamiento y ajustar piezas para el complemento, habiendo finalizado con una neta superioridad de su adversario. Arruabarrena decidió cambiar a Pérez de extremo, pasando a jugar en su posición natural por derecha y con Lodeiro por izquierda. Tévez retrocedía por el centro y quedaba Calleri de punta en una especie de 4-3-1-1. La gestación de juego pasó a depender del flanco izquierdo, con Erbes contenido para habilitar en corto (conjuntamente con Rolín y Colazo) a Lodeiro. Tévez se aproximaba para asociarse mientras que Calleri ocasionalmente se mostraba como pivot. Tévez podía alternar entre remates lejanos, aperturas al pique de Colazo o paredes que dejen a Lodeiro volcado del centro a la derecha. Lodeiro, por su parte, si recibía inclinado a la izquierda tenía la apertura con Colazo, más filtraciones hacia Tévez o envíos cruzados al pique de Pérez por el segundo poste.

Boca Ataque 4

De todas formas, con Racing dejando liberado a Rolín (el hombre menos dúctil con el balón en el Xeneize), Boca abusó del pelotazo frontal en dirección de Tévez para peinar con Calleri, o principalmente hacia Calleri para descansar en Tévez. Por derecha, Peruzzi se proyectó con menor frecuencia, privilegiando el toque hacia un Lodeiro que se dirigía como receptor e intentaba dialogar con Tévez para que el uruguayo reciba sobre el vértice derecho del área. Pérez se dirigía al punto penal y Peruzzi a lo sumo se sumaba para recibir y centrar desde 3/4.

Boca Ataque 5

Boca, sin brillo ni lucidez, no obstante emparejó mínimamente el trámite. Al minuto, Pillud juega con Acuña, quien juega mal hacia atrás. Calleri se hace del esférico y se asocia con Lodeiro. Se genera la apertura a la izquierda con Tévez, que con un caño soberbio elude a Lollo e incursiona al área. Busca el centro atrás que es despejado por Gastón Díaz.

Centro 2

Arruabarrena troca a Pérez con Lodeiro de cara al segundo tiempo. Romero vuelve a la izquierda en Racing

Cocca decidió retrotraer su dispositivo a la idea original. Mantuvo el 4-2-3-1 pero con Romero nuevamente desplazado hacia la izquierda, quizás para explotar a Pillud. Las salidas lo tenían siempre como destinatario, y desde allí tocar en corto con Romero y Acuña para desplegarse por la banda. Acuña buscaba cerrarse, con Romero profundizando hacia su posición para prolongar en Pillud, o para filtrar al pique al vacío y en cortada de Noir. De lo contrario, la sucesión de pases retornaba a Pillud para que Acuña nuevamente se muestre abierto e intente maniobrar frente a Peruzzi.

Racing Ataque 6

Por derecha, la escalada de Gastón Díaz provenía por bajo desde un Cerro ahora contenido, o desde cambios de frente de Romero. Se extendía hacia Noir, quien privilegió esperar para que Díaz le pasara por sus espaldas. Como variante, Bou (ahora volcado a ese sector) se abría para intentar la gambeta ante Rolín, con Noir ofreciendo su diagonal al área en búsqueda del centro y con Díaz como alternativa de envío desde 3/4.

Racing Ataque 7

Esa salida constante por izquierda rindió frutos cuando Pillud y Acuña se asociaron y lograron que el Huevo cruce al área. Bou, habiéndose mostrado para la descarga, dejó su lugar en el área para Noir, quien no logra conectar en palomita ante Tobio. Cerro, replegado en su corrida, tampoco consigue en el segundo poste y Colazo puede salir con balón al pie.

Pero de todas formas, Racing entró en un letargo contraproducente y que se opuso a lo mostrado al final de la primera etapa. Se circunscribió a un flanco y anuló en buena medida lo positivo que había mostrado Romero al volcarlo de nuevo por la izquierda. Estando Lodeiro como marcador por el otro sector y con posibilidades de explotar los espacios, Racing se atascó por izquierda y no desniveló con la frecuencia de los primeros 45. No pasaba zozobras porque la intensidad defensiva permanecía, ayudado por el hombre de más que generaba la soltura de Romero para presionar a la zaga y a Erbes sumándose a Bou. Pero dejaba el encuentro abierto al no concretar en llegadas su superioridad táctica.

Boca, por su parte, se excedió en los envíos por largo desde Rolín y Tobio, alargando a su equipo y quedando expuesto a contragolpes que Racing por imprecisión y énfasis en su izquierda no conseguía aprovechar. Pérez siguió con nulo aporte, escapándose en ofensiva y no retrocediendo en la marca, debiendo depender de Erbes más el nexo con Lodeiro (de cierta levantada en el complemento) y Tévez (con buenos chispazos pero incómodo y sin compañía) para aproximarse a Saja. Lo logró en maniobras sucias y esporádicas, como era previsible en desventaja numérica.

Primero, Lodeiro consigue un foul y ejecuta un tiro libre en forma de centro que Tobio y Lollo disputan por los aires. El choque deja el balón muerto para que Saja lo controle. Luego, un córner del uruguayo es respondido con un puñetazo del arquero. Colazo remata de volea al borde del área apenas se hace del balón, que da tumbos hasta irse al saque de meta. Por último, Racing enfatizó en una salida peligrosa por bajo que culminaba en pérdidas o en balones divididos. Lollo prolonga con Díaz, quien se duerme y es robado por Lodeiro. Tévez toca para Calleri, quien se acomoda para gatillar de media distancia. Pérez lo primerea y remata mordido y ancho.

Los entrenadores comienzan con sus sustituciones en el complemento. Cocca hace ingresar a Washington Camacho por un exhausto Noir de mayor importancia en el movimiento sin pelota que en sus intervenciones con ella. El dibujo no cambió, con Camacho jugando permanentes diagonales al punto penal como receptor de los envíos por izquierda. Sin embargo, Bou pasó a jugar más por el centro, ofreciéndose como descarga de Romero en profundidad o de Acuña cuando éste se volcaba al medio. Así, podía maniobrar con Tobio o Rolín cerca del área e intentar centrar a Camacho o buscar la llegada por bajo de Cerro. A la derecha, el tándem Camacho-Díaz funcionaba con Díaz tocando para Camacho y que intente la maniobra personal, la descarga por detrás de Díaz, o la búsqueda del lateral filtrando para que ingrese por el vértice del área.

Racing Ataque 8

Boca, en cambio, decide sustituir Pérez por Rodrigo Bentancur. Boca pasó a un 4-2-2-1 elástico y extraño, con Bentancur del centro a la derecha y Erbes del centro a la izquierda repartiéndose el medio. Lodeiro quedaba suelto delante suyo, con tendencia a buscar la derecha, mientras que Tévez se replegaba por el centro para asociarse. Así, quedaba Calleri como única referencia. Las ofensivas partían de Bentancur, más proclive al toque en corto y de primera, sin piques al vacío como Pérez, localizando a Lodeiro por el centro e inmediatamente ofreciéndose en diagonal a la izquierda como devolución. Ello permitía que Bentancur se asocie con Tévez, mientras Lodeiro se escapaba por derecha para culminar maniobrando desde allí o abrir atrás con Peruzzi. De lo contrario, entre Tévez y Calleri se las arreglaban para que Colazo centre en 3/4, para filtrar a Calleri o para que el Apache gambetee por el vértice izquierdo buscando su remate.

Boca Ataque 6

Bentancur mostró su elegancia para buscar la salida limpia por el centro, pero Boca seguía siendo inferior, y se sobreexigió el despliegue de Erbes por todo el ancho del terreno como medida compensatoria. De todas formas, Racing continuaba rifando entregas sencillas y sin aproximarse con peligro, con Aued nuevamente culpable en perder balones en plena salida. Bentancur es quien le birla el esférico por el centro y toca con Erbes para que localice a Tévez. El Apache busca en cortada hacia Calleri pero Saja lee la maniobra barriendo al borde del área.

Poco a poco, Racing decidió emplear a Camacho como vía de descarga una vez gestado el avance por izquierda. Pillud y Sánchez triangulan con Cerro para que extienda hacia Díaz. Tras conectarse con Camacho, encuentran a Bou por derecha. Éste juega atrás para que Díaz centre, y Acuña gana de cabeza pero eleva su disparo.

Centro 3

Bentancur y Camacho ingresan al terreno de juego

Inmediatamente, el despliegue de Erbes (de buen encuentro, aunque desordenado por momentos) culmina en un exceso de vehemencia y una segunda cartulina amarilla, por lo que Boca queda con dos hombres menos. El encuentro se acabó. Boca se colocó 4-3-1, con Bentancur y Tévez replegado como doble contención y Lodeiro ligeramente por izquierda. Posteriormente, cuando el uruguayo es sustituido por Sebastián Palacios, el esquema rotó con el recién ingresado por la derecha, manteniendo a Bentancur-Tévez por el medio. Tévez pasó a jugar de lanzador, haciéndose del balón en el centro del campo para luego cambiar hacia los piques de Calleri del centro a la izquierda y de Palacios por derecha. Eventualmente, en una salida más gestada, Bentancur y Rolín extendían sobre Colazo, con un pique de Tévez en diagonal que le permitiese hacerse del esférico y maniobrar por la punta. Así, intentaba centrar o enganchar y rematar.

Boca Ataque 7

Racing tuvo tiempo para introducir a Brian Mansilla por Romero, trocando a un 4-4-2 con Mansilla y Bou de puntas. Con Aued y Cerro ya replegados, se soltaban ambos marcadores para generar el desequilibrio de Pillud y Acuña con descarga en Mansilla tirado atrás. Del otro lado, Díaz y Camacho intentaban lo propio, con el aporte de Bou saliendo de la zona y permitiendo la  filtración de alguno de sus compañeros por el centro.

Racing Ataque 9

De un córner de Acuña, nuevamente gana Lollo a un endeble Rolín y domina fácil Orión. Luego, entre Gastón Díaz y Camacho profundizan por derecha con Bou, quien centra por bajo para que domine el arquero en el anticipo a Camacho. Boca respondió tenuemente con una corajeada de Tévez por la banda izquierda tras ser asistido por Colazo. Supera a Camacho y luego engancha, ensayando un remate dentro del área muy desviado.

Ya sobre el epílogo, con Racing tocando y finalmente aprovechando ambos flancos, Gastón Díaz toca hacia Mansilla, que abre con Camacho. Éste espera que Gastón Díaz le pase por el vértice del área y lo localiza. Tobio torpemente se lo lleva puesto y le comete un penal que ahora Saja cambia por gol para poner cifras definitivas en el partido. Es la cuarta conquista del arquero racinguista ante el Xeneize.

Final

Formaciones finales

Gran triunfo de Racing, con un buen planteo defensivo de Cocca que trituró el mediocampo de Boca. Ingresó enchufado y dominaba el trámite cuando consigue (tras una gran intervención de su arquero, es cierto) la ventaja inicial. Explotó ambas bandas y conectó bien tanto con Pillud y Cerro como con Voboril y Acuña. Sin embargo, especuló de más, algo a lo que a veces se expone su entrenador. Retrocedió sus líneas en exceso y comenzó a perder las pelotas divididas frente a un rival que no contaba con las armas en el centro del campo para terminar de imponerse en la lucha y la fricción. Tras la igualdad de la visita, volvió a buscar con ahínco y expuso las falencias en el retroceso de Meli y particularmente Pérez, con un Colazo sin reacción y muy abandonado. Tras el desnivel y la expulsión de Díaz, impuso condiciones y abrumó a un Boca al borde del nocaut. El complemento no fue tan lúcido, tornándose repetitivo por izquierda y desaprovechando el buen pie de Romero al no permitirle tanta libertad de desplazamientos.

El partido estuvo abierto básicamente por la cercanía en el marcador, quedando condicionado a un error propio que auxilie a Boca pero nunca estando la victoria en peligro real. Aun así, Cocca deberá enfatizar en los errores de entrega de Aued y en la salida arriesgada cuando se tenía ventaja en hombres. Racing no logró explotar ofensivamente el 11 contra 10 como sí lo consiguió en la etapa inicial, y ante un adversario que le permitía hacerlo. De todas formas, el rendimiento colectivo en lo defensivo fue superlativo, haciéndose fuerte en Saja, Lollo y Cerro. Con Pillud y Acuña en altísimo nivel, más Bou con lucidez y Romero con buenas apariciones, se termina redondeando un convincente triunfo que lo deja ilusionado de cara a la Copa Argentina y el cierre del campeonato.

Boca dejó pasar una chance de campeonar, pero más debe preocupar su pobre funcionamiento. Sin lucidez en la creación y, para colmo, con muy malas transiciones defensivas, quedó expuesto a lo que planteó Racing. El único momento de confort estuvo dado a partir del 0-1 y hasta el penal del Cata Díaz, donde con Tévez como estandarte y Erbes como recuperador para dominar las segundas jugadas, pudo avasallar sin tanto fútbol a un rival replegado. Tras el 1-2, el partido se tornó muy cuesta arriba, y nunca contó con serias oportunidades de igualarlo. Se destaca el amor propio de Erbes pese a sus excesos, más los intentos de Tévez y el segundo tiempo con pinceladas de Lodeiro. Pero el saldo es negativo, con rendimientos muy pobres en Tobio y Colazo, y con un Rolín por momentos rudimentario. Meli y Pérez tuvieron una performance extremadamente baja, y para colmo (en especial Pérez) nunca se acoplaron tácticamente a lo que necesitaba el encuentro. Calleri quedó muy aislado y si bien luchó, mucho no pudo hacer. De todas formas, con 5 puntos de ventaja a falta de 6 por disputarse, el torneo se presenta muy favorable; no hay necesidad de entrar en pánico, incluso con experiencias traumáticas en el pasado.

Dossier Táctico: Paraguay 0 – Argentina 0 (Eliminatorias Rusia 2018)

Intro

Tras la fallida primera presentación del elenco nacional conducido por Gerardo Martino, Argentina se dirigía a Paraguay con el objetivo de esbozar una recuperación en el Defensores del Chaco. Con el plantel disminuido en nombres por la ausencia ya conocida de Lionel Messi, más las bajas que se fueron generando entre ambos cotejos eliminatorios, el entrenador tenía la disyuntiva sobre si mantener su diseño táctico habitual (pese a que los integrantes no cuajaban) o modificar el dibujo.

Enfrente estaba Paraguay, que había cosechado un enorme premio en su visita a Venezuela con un gol de Derlis González al término del match por error de Oswaldo Vizcarrondo. Ramón Díaz, que había pergeñado un 4-4-2 combativo y con cierta salida por las bandas en el encuentro previo, ahora ponderó un 4-3-1-2 con tres mediocampistas bastante cercanos entre sí (Víctor Cáceres por el centro, flanqueado por Néstor Ortigoza a la derecha y Richard Ortiz a la izquierda) que le dieran libertad a algún marcador de punta para proyectarse. Delante de esa línea quedaba González suelto, con inclinación a volcarse por la derecha. El dueto atacante estuvo a cargo el debutante David Lezcano retrasándose como mediapunta del centro a la izquierda y Lucas Barrios como 9 de área.

Argentina contaba con las bajas de Sergio Agüero y Lucas Biglia por lesión, más la de Ezequiel Garay por paternidad. De este modo, Martino modificó la estructura a un 4-2-3-1 con Matías Kranevitter haciendo tándem junto a Javier Mascherano en la doble contención. Delante de ellos se ubicó libre Javier Pastore. Por los extremos, tanto Ángel Di María por derecha como Ezequiel Lavezzi por izquierda jugaban con perfil cambiado, intentando vincularse con el centroatacante Carlos Tévez. Defensivamente, Ramiro Funes Mori suplió a Garay en la zaga.

Inicial

Formaciones iniciales

El cuadro local pretendió ahogar desde el arranque al conjunto albiceleste a partir de un adelantamiento de sus líneas que asegure presión compacta y rápida recuperación del esférico, además de captura de segundas jugadas. Paraguay explotó el pelotazo frontal en búsqueda de Barrios desde los pies de sus zagueros Paulo Da Silva y Pablo Aguilar, más la pegada de Cáceres u Ortigoza en el centro del campo. Aquí, Lezcano se soltaba por delante, mientras que González se acercaba para que Barrios descanse hacia él.  De este modo, con una peinada podía quedar Lezcano jugando mano a mano con Nicolás Otamendi, o podía recibir González para intentar un remate o filtrar un pase hacia uno de los delanteros. Además, cabía la opción del desprendimiento del lateral izquierdo Miguel Ángel Samudio para que intente centrar. Como alternativa, Barrios conseguía peinar para Lezcano, quien retrasaba desde la derecha a Ortigoza para que busque el envío cruzado o la habilitación de un Derlis González ubicado sobre el semicírculo.

Paraguay Ataque 1

En el ataque trayendo el balón desde atrás, Paraguay soltaba a Samudio por izquierda, mientras que Bruno Valdez por derecha quedaba más contenido. Víctor Cáceres se posicionaba sobre el círculo central para recibir y distribuir juego, con Ortiz cerca suyo. Samudio podía jugar con Ortiz, quien se cerraba para darle espacio a su lateral y devolvía el esférico, acoplándose luego a sus espaldas. Samudio podía conducir hasta centrar, pero se acercaba González como verdadero enganche a los efectos de recibir y tocar en corto, o buscar a Lezcano en cortada. Samudio, además, podía cruzar el centro del campo para luego elevar hacia Barrios y que éste peine a Lezcano. Por su parte, si González permanecía más suelto por derecha, Ortigoza cerraba su posición para recibir en ¾ sobre el centro. Desde ese lugar, decidía la distribución hacia Lezcano y Barrios, o la apertura a la derecha para que González intente maniobrar sobre Emmanuel Más. Cáceres podía encargarse de lo mismo, recibiendo y buscando un envío cruzado hacia González.

Paraguay Ataque 2

Por derecha, con Valdez contenido, tanto él como Cáceres intentaban localizar a Ortigoza para que cree juego. Su envío cruzado desde 3/4 tenía como receptores a Barrios y Lezcano, con González desplazado al borde del área para recibir y rematar. La otra opción consistía en dejar a González más abierto, profundizar hacia él y que intente maniobrar por la banda (con posible paso intermedio en Barrios).

Paraguay Ataque 3

Argentina decidió colocar un 4-1-4-1 en posición defensiva con disposición asimétrica de sus integrantes, particularmente Kranevitter. Tévez custodiaba a la zaga paraguaya, mientras que Lavezzi quedaba con Valdez y Di María con Samudio. Por el centro, Pastore encimaba a Cáceres y Kranevitter, más atrás, lo hacía en dirección de Ortiz. Ello generaba que Mascherano quedase liberado para barrer por detrás y auxilie a Otamendi y Funes Mori en la contención de Barrios y Lezcano. González era propiedad de Más, Zabaleta o Mascherano dependiendo de su ubicación: ello generaba que Zabaleta quedase por momentos sin marcación, que aprovechaba para auxiliar en la cobertura de Lezcano si Mascherano iba con González. En cuanto a Ortigoza, Lavezzi debía ser el más sacrificado de ambos extremos, retrocediendo con mayor habitualidad que Di María (y aprovechando que Valdez no se proyectaba). Podía provenir un auxilio de Mascherano de ser necesario, o de Más adelantándose si el balón se encontraba en el otro sector.

Paraguay, sin llegar, comenzó a desnudar descalabros defensivos en una Argentina muy larga y sin capacidad para retener el balón. La permanente salida con Samudio no contaba con retroceso de Di María, por lo que cuando se ejecutaba la pared con Ortiz, Kranevitter salía arriba, quedaba desairado y debiendo compensar permanentemente a su derecha. Así se generaban dos opciones: explotar el espacio entre Zabaleta y Otamendi con un pase hacia Lezcano, o localizar a González u Ortigoza por el centro para encontrar el enorme espacio dejado en el doble 5 entre Kranevitter y Mascherano. A ello hay que agregarse que los envíos frontales a Barrios eran disputados por Mascherano, que solía perder sin compensación de Otamendi y particularmente Funes Mori, por lo que Paraguay dominaba en el juego aéreo y podía cambiar de frente desde allí.

El otro factor pasó por Ortigoza, sin marca fija y con Mascherano forzado a inclinar su posición a la derecha por el desajuste de esa franja. Entre él y el intento de retroceso de Pastore fueron generando tiros libres guaraníes en 3/4, todos frontales. Argentina, asimismo, cuando salía largo se topaba con un buen anticipo desde Cáceres y Aguilar, abortando las chances de salir del asedio mediante la retención del balón.

Sin embargo, el local careció de profundidad y variantes, por lo que esa ventaja posicional y táctica no se tradujo en llegadas. Además, con González muy suelto, perdía sorpresa por la banda derecha debido a cómo Paraguay armaba sus jugadas: progresaba de izquierda a derecha para culminar en Ortigoza cruzando el esférico y con González de enlace. Más allá de los desajustes, los centrales argentinos se mostraban competentes por arriba y Zabaleta no era superado en la maniobra individual. Más, entretanto, fue el defensor menos buscado en el mano a mano y contaba con apoyo de Mascherano y Funes Mori a sus espaldas.

Tras los primeros diez minutos, Argentina fue muy lentamente saliendo de esa presión e intentando revertir la cuestión. Su ataque fue muy vertical, repitiendo la tendencia del encuentro de Ecuador, pero ahora sin tanto apoyo agresivo de sus marcadores de punta. Por tanto, desde la defensa o Mascherano se conseguía la apertura a Di María cruzando la línea divisoria, para que intente correr por la banda o enganchar hacia adentro y rápido buscar frontalmente a Tévez. También se intentó que Tévez retroceda para ser habilitado de espaldas en 3/4, que éste descanse en Mascherano o Pastore para ubicar la apertura con Lavezzi y que el Pocho a la carrera encuentre centro o remate dependiendo de su ubicación. Tévez podía generar el giro hacia Lavezzi motu proprio.

Argentina Ataque 1

En los pocos momentos que Argentina consiguió tocar en continuado, ofrecía la apertura clásica de sus zagueros y un leve retroceso de Mascherano (aunque no tan marcado como en ocasiones anteriores). Se intentaba enfatizar en Zabaleta como salida empleando a Kranevitter como nexo y toque de primera, lo que generaba que Zabaleta quede en posición para buscar en largo a un Di María que insistió en picar por la banda. La otra opción consistió en que Di María reciba en corto y se cierre, localizando a Pastore para que, cerca del vértice del área, prolongue a Zabaleta o toque al centro con un Tévez que podía rematar o buscar en cortada a Lavezzi.

Argentina Ataque 2

La izquierda fue empleada generalmente como culminación de jugadas, siendo rara vez el lugar de salida para Argentina. Si Más o Mascherano la tenían, jugaban en corto para Pastore que, de espaldas, pasaba hacia Kranevitter y éste abra con Zabaleta a la derecha. Cuando era Lavezzi el que en su retroceso se hacía del esférico, cambiaba de frente con el propio Zabaleta o con Di María. Por último, desde Más y Lavezzi se buscó bastante que Tévez por el centro reciba (soltándose Pastore más de punta). Tévez podía abrir hacia Di María o incluso buscarlo por elevación de manera frontal, con Fideo buscando la diagonal hacia adentro.

Argentina Ataque 3

Por el contrario, la izquierda fue el destino para que Lavezzi o Más reciban de Tévez o Mascherano en un cambio paulatino de derecha a izquierda. Más lo hacía recibiendo en 3/4, buscando la salida de Tévez del área por la banda y que se la devuelva atrás para centrar. Lavezzi en cambio recibía en cortada en 45 grados para explotar el centro atrás o un posible remate. Mascherano, como el partido anterior, en ocasiones intentó la búsqueda frontal de Tévez y Di María.

Argentina Ataque 4

Paraguay contrarrestó con un 4-3-2-1 defensivo donde Barrios quedaba con los centrales y Derlis González detrás suyo custodiaba de cerca la salida de Mascherano. Lezcano, por su parte, tenía una doble labor: sumarse a Barrios en la presión arriba, o colaborar para dificultar la salida limpia mediante Zabaleta. Ello facilitaba la cobertura de los mediocampistas, que se movían en forma pendular y acompasada dependiendo de dónde se encontrara el balón. Víctor Cáceres, se quedaba con Pastore, con Ortiz buscando a Kranevitter y Ortigoza flotando por el centro como un auxilio de doble 5. Por el contrario, si se avanzaba desde Más, Ortigoza pasaba a bloquearlo, con Ortiz cerrando sus filas para oficiar él de doble contención. Atrás, Samudio quedaba mano a mano con Di María, mientras que Aguilar seguía a Lavezzi incluso cuando se cerraba hacia el centro, así le impedía el giro cuando recibía de espaldas. De Tévez se encargaron Da Silva y Aguilar, siendo este último el encagado de las persecuciones si Carlitos decidía retroceder, buscando anticiparlo.

Argentina, ante este buen funcionamiento guaraní, no conseguía hilvanar tres pases y además se aceleraba en maniobras individuales con Di María y Lavezzi. Sin Pastore lúcido para encontrar su lugar en el campo, ello se acrecentó con el retroceso de Tévez. Este factor le permitió descansar mejor en 3/4 al equipo, pero al mismo tiempo despoblaba el punto penal de opciones finales de pase. Tévez se mostraba ágil y resoluto para filtrar hacia Lavezzi o para desprenderse de la marca, pero las jugadas culminaban en envíos hacia Pastore y Di María como centroatacantes.

A todo ello se sumaba que Argentina estaba imprecisa en su salida desde abajo, con Mascherano errático y con una buena presión a Otamendi, Funes Mori y Sergio Romero, que forzaban la pelota dividida y el consecuente anticipo de Cáceres y Aguilar. De todas formas, el primero en aproximarse fue la visita, cuando finalmente encontró cómo explotar esa posición a espaldas de Lezcano. Ese terreno fértil para explotar se presentó cuando Zabaleta recibió de Otamendi habiendo superado a Lezcano, y luego ubicando a Kranevitter suelto cuando Ortiz fue a obturarlo. Di María recibe, toca al centro con Pastore, y entre Kranevitter y Mascherano localizan el retroceso de Tévez. Éste busca en cortada a Lavezzi, quien intenta un centro atrás dentro del área que Antony Silva alcanza a cachetear abajo. Aguilar completa la maniobra al despejar.

Sin embargo, el trámite no varió. Es más, comenzó a mostrarse González por el centro, moviéndose para explotar los intersticios que se filtraban entre el doble 5 argentino y sus volantes ofensivos. Primero, en uno de tantos fouls frontales, González remata seco en el tiro libre, exigiendo un vuelo rasante de Romero para enviar el esférico al córner. Luego, la presión para recuperar siguió funcionando, con Ortiz cuerpeando a Lavezzi por el centro y encontrando abierto por derecha a González, que con una diagonal elude a Más y opta por el remate desde el vértice del área, muy desviado.

Poco a poco comenzó a pesar Samudio, debido a que Di María seguía sin compensar con su retroceso. Con el equipo argentino muy volcado hacia la derecha, Kranevitter defensivamente se colocaba de 8 para auxiliar, y Mascherano tenía que estar atento a sus espaldas. Ello permitía que Ortigoza quede libre por el centro, incluso desde saques de banda. Samudio lo encuentra de esa forma e inexplicablemente Argentina se duerme, dándole tiempo para que se aproxime al área y remate muy lejos.

A la poca participación de Pastore (de flojísimo partido), se le añadieron dos factores. Cuando Argentina salía por izquierda y Pastore se mostraba, a veces se insistía en el cambio frontal cruzado de Funes Mori sin dejar participar al enlace, salteando líneas. Y segundo, con Tévez retrocediendo, Pastore cuando se hacía del balón no tenía pase hacia adelante, debiendo conformarse con tocar atrás al Apache o abrir hacia las bandas.

En una de esas salidas, Funes Mori intenta un bochazo cruzado cuando tenía pase a Pastore. Samudio intercepta y juega una pared con Ortiz, que le libera el camino. Samudio cierra su posición y abre con Ortigoza, que engancha y localiza a González al borde del área. González mata el esférico y remata de volea, conteniendo Romero sin dar rebote.

Sin embargo, todo lo que Samudio aportaba en ataque, no parecía respaldarlo con su labor defensiva. Dos errores de cálculo terminaron colocando a Argentina con chances inmejorables para convertir. La primera de ellas parte de un mal saque de Antony Silva, que despeja de volea dando el balón en la espalda de Pastore. Samudio se hace del mismo y tarda en rechazar, lo que genera que Di María le robe el esférico cerca del córner. Di María centra y Tévez, en el área chica, despilfarra un cabezazo por encima del larguero. Luego, Más toca a Lavezzi, quien gira hacia el centro con Tévez. Carlitos recibe en el círculo central y envía un pelotazo hacia Di María. Samudio pierde la posición que tenía ganada cómodamente, con Di María luchando, haciéndose del esférico y finalmente rematando de volea en forma apresurada (tenía pase a Lavezzi por izquierda).

En el interín, Mascherano comenzó a soltarse un poco más como salida, quedándose Kranevitter por momentos como su relevo. Así, se mostró como opción al pase de Más y Lavezzi para romper filas y avanzar con el balón en sus pies. Por ejemplo, recibió de Más y superó la línea de Ortigoza y Cáceres hasta alcanzar ángulo de remate, pero su disparo muy débil es fácilmente contenido por Silva.

Cerca del último cuarto de la primera etapa, se produce una jugada clave: la lesión de Ortigoza y su sustitución a cargo de Eduardo Aranda. Constituyó un golpe duro para las aspiraciones guaraníes, perdiendo el nexo entre líneas. Aranda tuvo un rol más parecido al de Ortiz, con menor llegada al área rival y sin la pegada y distribución de Ortigoza. Ello intentó ser compensado con la trepada de Valdez, pero igualmente Paraguay quedó debilitado.

Centro 1

Dispositivo paraguayo tras el cambio obligado de Aranda por Ortigoza

Por derecha, ahora la salida de Cáceres y Aranda se prolongaba con Valdez, que intentaba tocar hacia Derlis González o jugar en largo a Barrios para que le baje el esférico. González buscaba filtrado a Lezcano, abría hacia Samudio o tocaba atrás con Aranda para que Valdez centre. De lo contrario, la salida desde Samudio hacia Cáceres encontraba a Aranda, que prolongaba en 3/4 con Valdez mientras González se mostraba por la banda y Aranda picaba al área cerca de su vértice.

Paraguay Ataque 4

Quien redondeaba una buena actuación era el propio Lezcano, con un gran despliegue y compromiso, además de su peligrosidad. Obturaba la salida de Zabaleta, pero siguiendo el recorrido para forzar el error. Así, primero el pase atrás a Otamendi culmina en otro exigido hacia Romero, quien debe despejar con Lezcano encima suyo. El balón da en Lezcano y se va al  saque de meta. Luego, otra falta frontal le otorga la oportunidad de intentar con comba en un tiro libre: el remate sale desviado. Y finalmente, los buenos anticipos de Samudio siguieron rindiendo frutos, pues gana ante Di María y en forma veloz busca la peinada de Barrios ante Otamendi. Lezcano recibe y dispara pisando el área en un remate muy venenoso que exige el rebote de Romero hacia su costado derecho.

Pero la ausencia de Ortigoza comenzó a sentirse, y fueron creciendo las intervenciones de Tévez para sustituir a un Pastore que no aparecía. Continuando con la tendencia, Tévez retrocedía por el centro apenas Zabaleta y Di María se hacían del esférico, liberando a Lavezzi como receptor. Primero es Di María el que localiza al Apache, quien cambia a Lavezzi entrando al área. El Pocho ejecuta un centro/remate muy por encima cuando tenía ángulo de tiro, que obliga a Silva a volar y cachetear, completando Da Silva la faena. Posteriormente, Zabaleta toca con Pastore, quien vuelve atrás con Kranevitter y Mascherano. Pastore se rehace del esférico y prolonga hacia Di María, quien encuentra a Tévez de enlace. Una nueva habilitación a Lavezzi lo encuentra de cara al arco. Lavezzi busca primero el centro, pero al no tener opciones de pase remata desde ángulo sesgado, con Silva respondiendo correctamente.

Tévez también intentó suerte volcándose a la izquierda, aprovechando el cerramiento de ambos extremos. Más y Lavezzi cambian hacia Di María, quien emprende una diagonal hacia adentro hasta abrir con Tévez. Éste engancha y gatilla al borde del área, yéndose afuera por el primer poste.

El complemento vislumbró algunos ajustes posicionales por parte de Argentina. Kranevitter pasó a marcar del centro a la izquierda, mientras que Mascherano lo hizo del centro a la derecha. Además, se turnaron en la presión de tal forma que salía uno y el otro cubría sus espaldas. Si bien ocasionalmente podían quedar invertidos, esta nueva disposición le brindó mayor equilibrio al elenco nacional.  Mascherano podía barrer a las espaldas de Di María y así colaborar con el adelantamiento de Samudio y sus paredes con Ortiz. Lavezzi se empleó defensivamente para contener a Valdez, estando Kranevitter con Aranda. Asimismo, Funes Mori mejoró en el anticipo y cruce aéreo con los pelotazos frontales.

Ello otorgó mayor estabilidad, que se acrecentó ante un Paraguay sin inventiva y con un Derlis González hábil pero intermitente. El local ahora fue prolongando su juego por derecha, con la salida de Cáceres hacia Aranda y que Valdez porte el esférico por la banda. Se buscaba a González para que reciba en 3/4 e intente la maniobra por la banda o el enganche y posterior remate. De lo contrario, retrocedía hacia Valdez a los efectos de esperar un centro suyo. Aranda podía sorprender con un pique al vacío por el centro como ocasional opción de pase. Por su parte, la búsqueda de Cáceres y Valdez hacia Barrios se mantuvo incólume, más volcado ahora del centro a la derecha. Peinaba para que Lezcano se filtre a espaldas de Funes Mori, o Aranda reciba y abra hacia Derlis González.

Paraguay Ataque 5

Por izquierda, Samudio intentaba la pared con Ortiz para posterior centro desde 3/4, o tocaban hacia Lezcano para que gire sobre su eje y maniobre a la rastra de Otamendi, pudiendo descansar en Barrios como pivot. Desde allí, se prologaba hacia González a la derecha con Valdez subiendo por detrás, o se retrasaba con Víctor Cáceres para que cambie de frente en 45 grados con Lezcano o González.

Paraguay Ataque 6

Sin embargo, el poco peso que proporcionaban Ortiz y Aranda en ofensiva (a pesar de su importante labor como complemento en el bloque defensivo) generaba que Paraguay ataque con tres hombres en forma consistente. Argentina, ahora mejor plantada con un doble 5 que respondió mejor y más aceitado, podía interceptar y dirimir la posesión de la pelota, descansando con ella y evitando el asedio constante al que lo sometía el rigor paraguayo en la recuperación.

En ataque, decidió prescindir de la banda izquierda por completo. Pasó a ser un equipo de un flanco, el derecho, con la apertura del doble 5 hacia Zabaleta para que extienda con Di María. Aquí, Fideo optaba por seguir a la carrera por la banda, o centrarse para enviar en largo hacia Tévez en un pique frontal. Por lo general, se culminaba en un pase hacia Tévez en 3/4 que retrocedía hacia Kranevitter y Mascherano para que luego el Apache abriese con Di María y Zabaleta. Lavezzi se cerraba al área y Pastore se adelantaba como receptor.

Argentina Ataque 5

Asimismo, la recepción de Di María cuando se retrasaba se complementaba con los desplazamientos de Pastore al centro y de Tévez por la banda, con Pastore abriendo a la derecha para que Tévez centre. Lo mismo podía ocurrir a partir de la salida por bajo de Zabaleta y toque con Mascherano, quien ubicaba a Pastore por el centro, con Di María ofreciendo su diagonal hacia adentro y Tévez corriéndose hacia la punta derecha.

Argentina Ataque 6

La izquierda fue objeto de salida en corto, sin explotar la subida por la banda. Funes Mori y Más jugaban con Lavezzi, que buscaba a Tévez por el centro para luego ir hacia el área. Aquí se abría con Di María o con Zabaleta para que centren, con idéntica disposición de receptores. También Lavezzi podía tocar con Pastore, que recibía cerca del vértice del área para prolongar con el esporádico pique de Más, o el toque atrás hacia Tévez. Éste optaba por rematar o extender a Di María, que cerraba su posición y disparaba.Argentina Ataque 7

Fue presentándose un encuentro donde las defensas neutralizaban a los ataques, con Paraguay sin mucha inventiva ni cantidad de intérpretes, dependiendo de envíos cruzados o alguna genialidad de González. Argentina, por su parte, no sumaba gente en el área cuando Tévez, muy movedizo, salía de ella. Lavezzi perdió vértigo y peso, contentándose con ser salida y sumarse al área. Pastore terminó de desaparecer, sin peso en absoluto. Con Di María continuando su tendencia en el traslado y atolondramiento, el partido pasó a ser uno sin llegadas.

La modorra la pudo sacudir Argentina cuando Más y Pastore escalan por la izquierda. Pastore recibe en el vértice izquierdo del área, eludiendo a Cáceres y Aranda. Sin opción de pase, debe retrotraer hacia Tévez, quien abre a Di María. Fideo engancha y remata desviado. Luego, Otamendi abre con Zabaleta para tocar hacia Mascherano. Los dispositivos se despliegan como fue corriente: Pastore se muestra y recibe extrañamente solo por el centro, y abre con Tévez por derecha. Su centro es interceptado por Da Silva (de buen rendimiento) y Cáceres completa el despeje.

Sin embargo, esas fueron las únicas participaciones lúcidas de Pastore en el complemento. Por lo general, estuvo errático y con malas entregas, como cuando intenta un flojísimo pase atrás hacia Funes Mori que queda corto. Aguilar, que había salido desde el fondo para atorarlo, continúa la persecución y se hace del balón, con Funes Mori desplomándose al piso. González recibe en un 4 contra 3 donde Otamendi contiene bien las líneas de pase. González abre a la izquierda con Lezcano, quien pierde un tiempo en el control. Ello permite el cierre de Zabaleta para bloquear excelentemente con su cuerpo una vez que remata.

En el ataque por derecha, Valdez fue creciendo, aunque los relevos de Kranevitter fueron funcionando cada vez mejor hasta redondear una actuación más que aceptable. Barrios por arriba peina el envío de Valdez, venciendo por arriba a Funes Mori. Lezcano recibe y juega atrás con González, que engancha, elude la marcación de un endeble Más y es trabado por Otamendi al borde del área. Barrios recupera el balón y toca atrás con Aranda, que cruza un centro que tenía como destinatarios a Ortiz y detrás Samudio. Kranevitter, en gran lectura, retrocede y despeja de cabeza al córner cuando no había hombres argentinos marcando el avance guaraní por izquierda.

Los entrenadores inician sus cambios de piezas. Martino retira al ya improductivo Pastore por Erik Lamela. Ramón Díaz decide darle descanso al laborioso pivot Lucas Barrios, ingresando Federico Santander en su lugar.

Centro 2

Formaciones tras los ingresos de Santander y Lamela

Paraguay entonces continuó con el pelotazo frontal ahora a Santander, que se ubicó del centro a la izquierda. Lezcano pasó del centro a la derecha. Santander, menos móvil, peinaba o habilitaba de mediavuelta a Lezcano para que se escape, o para que se asocie con González sobre la derecha, con Valdez como opción de centro y con Aranda rompiendo filas. Al haber más variantes allí, por lo general se recargó sobre la derecha. En la izquierda, la cuestión dependió del tándem Samudio-Ortiz, y del retroceso de Santander para que Cáceres por elevación vuelva a la izquierda.

Paraguay Ataque 7

Argentina, en cambio, no varió demasiado. Lamela se mostró en idéntica posición que Pastore, siendo opción de pase en la salida de Lavezzi y acoplándose como punta con el retroceso de Tévez. Parecía claro que Argentina requería de otro atacante para explotar que Tévez salía del área, por lo que el ingreso de Paulo Dybala sonaba lógico. Sin embargo, sorprendió que no sea Lavezzi (de escasísimo aporte en el complemento) el reemplazado. Terminó siendo sustituido Tévez, que era el más lúcido en ataque aún con su tabique lastimado tras un cruce con Cáceres.

En el nuevo diagrama, Dybala se ubicó de punta, con tendencia a volcarse para la izquierda o hacia atrás para descargar en Lamela y luego retornar al área. Lamela, ahora sí, pudo ejercer de enganche. Por derecha el avance de Zabaleta y Mascherano localizaba a Lamela, quien abría hacia Di María para que centre o enganche y remate. De lo contrario, filtraba hacia Dybala para que encuentre ángulo de remate o centre atrás. Si Dybala no conseguía maniobrar, volvía hacia Di María, quien nuevamente barajaba las mismas opciones.

Argentina Ataque 8

Por izquierda, la apertura desde Funes Mori y Kranevitter buscaba a Lavezzi, para que Lamela se haga del balón. Ello podía ocurrir en forma directa, o con previo pivoteo de Dybala. Lamela recibía del centro a la izquierda, donde tenía apertura hacia Más para que centre en 3/4 o se asocie con Lavezzi, o pase filtrado para Dybala. Di María por derecha podía recibir para enganchar y rematar.

Argentina Ataque 9

Antes del ingreso de Dybala, Lamela tiene una buena primera intervención cuando Di María saca rápido un lateral. Lamela taquea la devolución y Di María remata con poco ángulo en comba al segundo poste, elevando su remate. Sin embargo, salió Tévez y Argentina no generó más peligro, reincidiendo en el problema de dejar muy solo a su hombre enlace (ahora Lamela). Coco también estuvo impreciso, perdiendo balones en la salida y siendo improductivo en su acople con los delanteros, que para colmo exigían la apertura a Di María y posterior subida de Lamela al área para que Dybala no quede solo.

Ello fue aprovechado por Paraguay, que sin Barrios perdió fluidez por elevación pero pudo aproximarse mediante pelotas detenidas y mediante la explotación de la punta de Más con Lezcano ahora sumándose a González. Aranda ejecuta un balón quieto en forma frontal, que localiza a Santander sobre la derecha. Éste la baja hacia el otro sector, donde entre Da Silva y Lezcano vencen en el duelo aéreo sobre Zabaleta. El esférico queda boyando. Cáceres traba ante Otamendi y Zabaleta, y consigue ángulo de tiro. Un cruce salvador de Funes Mori obstaculiza el disparo, que Otamendi culmina por despejar. Sin embargo, Aranda anticipa de cabeza para que González se haga del balón al borde del área. Remata de lejos y Romero decide rechazar con sus puños.

Enseguida, Ramón Díaz agota variantes con Oscar Romero sustituyendo a González, de buen balance pese a su inconstancia. Romero cumplió idéntica función, volcándose por derecha por momentos para asociarse en corto con Lezcano y centrar o que Valdez lo hiciese. Pero en otros quedó liberado por izquierda, lo que facilitó que Da Silva busque en largo a Santander, éste peine hacia Lezcano y así Romero pudiese ingresar por el segundo palo como destinatario de centros.

Paraguay Ataque 8

Romero, de ingreso participativo, justamente explotó esta última variante. Lamela (como Pastore previamente) efectúa una mala entrega en el círculo central. Aranda anticipa y juega en cortada hacia Lezcano, que vence a la carrera a un Funes Mori que incluso lo sujeta de la camiseta. Su centro atrás encuentra liberado y sin marca a Romero, quien duda en la definición cuando tenía remate. Se queda con el esférico, pierde la chance y luego debe centrar, localizando a un exigido Lezcano que cabecea a las manos de Romero.

Martino agota variantes cuando Nicolás Gaitan sustituye a Lavezzi. Gaitán, parándose en el mismo sector, intentó alguna sociedad con Lamela por el centro y se mostró como variante por la banda para jugar con Más. Pero ingresó con idéntico patrón que sus compañeros: exceso de individualismo y traslado. No aportó demasiado.

Quedó una última chance, y fue para Argentina sobre el cierre del match. Di María consigue un buen pase en profundidad por primera vez y Lamela resuelve muy bien con un toque de primera ante el desacople guaraní. Dybala se hace del balón y tiene una oportunidad de oro, pero su remate lo eleva por encima del travesaño. Hubiese sido demasiado premio, quizás.

Final

Formaciones finales

Argentina cosechó una unidad que aún no se sabe si es positiva o negativa. Mejoró algunas cuestiones en relación a Ecuador. Quedó mejor parada en las transiciones ataque-defensa. Su zaga respondió con mayor soltura (Otamendi redondeó una muy buena labor, y Funes Mori alternó buenas con algunas malas pero aprobó). Zabaleta brindó mayor solidez que Facundo Roncaglia, y el doble 5 en la segunda parte se asentó, aún con la sensación que Kranevitter se siente más cómodo con otro tipo de volante central a su lado. Así las cosas, sigue siendo un conjunto con sumo vértigo y con poca paciencia, que opta por pelotazos frontales y verticalidad extrema cuando en la Copa América la idea madre era la horizontalidad y la posesión constante del esférico. La otra cuestión es su escaso peso en el área, con un Pastore de muy flojo papel pero también de difícil evaluación: cuando se hace del esférico, no tiene opciones de pase delante suyo y debe lateralizar o retroceder por no haber delanteros que corten al área.

Tévez cumplió una buena labor en ataque, pero parece contradecir los mandamientos de su técnico que asegura que es centrodelantero: Carlitos se mostró, bajó, asistió y hasta desbordó, pero no fue delantero de área. Incluso marró su única chance clara. Argentina sufre de una anemia en la generación de juego alarmante que deberá suplir rápido si pretende recuperar terreno en la Eliminatoria. La ausencia de Messi es un factor trascendental pero no puede ser el único motivo por el cual Argentina carece de opciones claras de gol. Las variantes tampoco aportan soluciones, con Lamela (en un contexto desfavorable) teniendo apenas un par de pincelazos para distinguirlo de Pastore, con Gaitán atolondrado y egoísta, y con Dybala con sacrificio y movilidad pero sin minutos para lucirse. Otros hombres como Lavezzi o Di María tienen un aporte llamativamente escaso, exigiendo que se reevalúe su presencia en el once inicial.

Paraguay consigue un positivo arranque con 4 de 6 unidades, siendo un elenco limitado pero abocado a una idea utilitaria dado su poco material disponible. Con un plantel donde casi todos sus integrantes juegan en Sudamérica, decide hacerse fuerte desde la intensidad y las líneas agrupadas para que Barrios oficie de faro y desde allí construir, delegando en Derlis González la inventiva y Ortigoza la distribución. Mientras Ortigoza estuvo en cancha, contó con alguna variante, aún sin mucha llegada. Con su salida, se tornó más repetitivo y dependió en exceso de González o Lezcano para crear una individualidad. Buen encuentro de Da Silva atrás y de Cáceres en el medio, sostenes del orden defensivo. Barrios y Ortiz cumplieron con labores tácticas de poco lucimiento pero trascendentales, mientras que los laterales se acoplaron de forma interesante al ataque. Lezcano fue el mejor hombre del encuentro y tanto González como Romero en su ingreso demostraron que sus chispazos son el salto de calidad que necesitará el cuadro de Ramón para soñar con un pasaje a Rusia.