RetroDossier: Alemania Federal 1 – Argentina 0 (Mundial 1990)

Intro

Luego de México 1986, cuatro años más tarde, Alemania Federal y Argentina seguían manteniendo sus cuerpos técnicos. Franz Beckenbauer había conducido las últimas batallas de una generación que culminó con dos subcampeonatos consecutivos, y aprovechó su segundo ciclo para nutrir de nuevos valores a los veteranos salientes. Carlos Bilardo, por su parte, mantuvo la estructura de buena parte de su Selección campeona, pero llegó físicamente disminuida a la cita de Italia, y sin reemplazos de idéntica categoría. El destino quiso que los encuentre nuevamente en una final mundialista.

Alemania

Alemania Federal preparó su proceso 1986-1990 pensando en la Eurocopa ’88 organizada en su casa y en el Mundial en suelo itálico. Cerró el ciclo de Harald Schumacher, Karl-Heinz Rummenigge, Felix Magath, Hans-Peter Briegel y Karlheinz Förster. Mantuvo a algunos jóvenes que ya despuntaron en México (Matthäus, Berthold, Völler, Brehme, Littbarski y Augenthaler), y los complementó con nuevos valores como Jürgen Klinsmann, Thomas Hässler y Bodo Illgner.

La Euro culminó en semifinales, siendo derrotados por el posterior campeón Holanda. Para el Mundial, el equipo llegó en buen nivel, fiel a la estructura predilecta de Beckenbauer: 5-3-2 con agresividad por las bandas, pero agregándole mayor cuota de verticalidad y audacia al mediocampo. En su fase inicial le tocó en suerte cruzarse con Yugoslavia, Colombia y los débiles Emiratos Árabes. Su formación era encabezada por Klaus Augenthaler como líbero, siendo Thomas Berthold y Guido Buchwald sus stoppers. Los laterales-volantes fueron Stefan Reuter por derecha y Andreas Brehme por izquierda. En el centro del terreno, Lothar Matthäus asumía el rol de armador retrasado, obligado al primer pase, siendo flanqueado por Thomas Hässler y Uwe Bein. Finalmente, el dueto atacante estuvo conformado por Rudi Völler y Jürgen Klinsmann. Pierre Littbarski era el cambio obligado de los segundos tiempos, usualmente secundado por Karl-Heinz Riedle.

Tras dos contundentes 4-1 y 5-1 frente a Yugoslavia y Emiratos Árabes (con cosecha goleadora frondosa para Matthäus -3-, Völler -3- y Klinsmann -2-), Colombia los sorprendió con una igualdad en la última jornada (1-1). Siendo puntero de su grupo, el sorteo entre Irlanda y Holanda deparó que la Naranja Mecánica quede en tercer lugar de su zona. Para este partido, Beckenbauer continuó con su esquema pero insertó a Jürgen Kohler de stopper, pasando Buchwald a compartir el mediocampo con Matthäus y Littbarski (saliendo de la alineación Hässler y Bein). La victoria por 2-1 lo colocó frente a Checoslovaquia (1-0), donde los ajustes se acercaron más al elenco del partido inaugural. Buchwald volvió a la zaga, y Berthold se desplazó hasta ser lateral-volante, saliendo Reuter del equipo. En semifinales, Littbarski le otorga su lugar a Hässler, y vencen a Inglaterra por penales tras igualar 1-1.

La formación de Beckenbauer para el partido definitivo privilegió a Berthold por sobre Reuter, mientras que tanto Hässler como Littbarski fueron de la partida.

Argentina

Argentina, luego de su éxito en México, llegó muy golpeada a la cita como campeón defensor. En un plantel plagado de lesiones y con jugadores de evidente merma física (Maradona el caso más notable), debió disputar el partido inaugural con Camerún. Bilardo fue fiel a su 3-5-2, aunque en rigor de verdad resultó un 5-3-2 bastante defensivo desde los nombres. Juan Ernesto Simón de líbero, con Oscar Ruggeri y Néstor Fabbri de stoppers. Por derecha Roberto Sensini y por izquierda Néstor Lorenzo cubrían las bandas. En el centro,  Sergio Batista jugaba retrasado, con José Horacio Basualdo y Jorge Burruchaga a sus costados. Quedaba la ofensiva a cargo de Diego Maradona y Abel Balbo. La derrota por 1-0 con gol de François Omam-Biyik fue un cimbronazo que forzó al DT a producir 5 modificaciones. El dibujo se asemejó al 3-5-2 de antaño, con Pedro Monzón y José Tiburcio Serrizuela de stoppers, y tanto Pedro Troglio como Julio Olarticoechea generando salida por los laterales. También apareció Claudio Caniggia por primera vez desde el arranque, y Sergio Goycochea debe reemplazar al lesionado Nery Pumpido. Tras vencer a la Unión Soviética (2-0) y empatar ante Rumania (1-1) se situó como tercero del grupo, con la obligación de medirse ante Brasil.

Frente a Brasil, retornó Ruggeri y se sumó Ricardo Giusti en sustitución de Batista para marcar la banda derecha, quedando Troglio de mediocampista interno. Se venció por 1-0 tras ser dominado durante los 90 minutos, que le otorgó la posibilidad de enfrentar a Yugoslavia por cuartos de final. Con Gabriel Calderón en lugar de Troglio, el equipo igualaría en 0 y las manos de Goycochea en los penales tuvieron destino de semifinal. Ante el local Italia, se reeditaría la hazaña: otro empate (1-1) y  otra noche gloriosa de Goycochea.

Argentina fue un elenco que, además de sus lesiones, tuvo a las suspensiones como un enorme obstáculo. Su juego físico y de marcaciones personales lo hizo propenso a la tarjeta, y para la final se quedó sin la presencia de Caniggia, Giusti y Olarticoechea. Así, muy resentido en todas sus líneas, Bilardo alineó a Serrizuela, Simón y Ruggeri en el fondo. Troglio y Lorenzo retornaron a la titularidad como carrileros, mientras que Sensini hizo lo propio por el centro para acompañar a Basualdo. Más liberado estaba Burruchaga, con Maradona y el Galgo Gustavo Dezotti como hombres de punta.

Inicial

Formaciones iniciales

Alemania se constituyó en claro dominador de las acciones de principio a fin, con una Argentina dispuesta a regalar la iniciativa y buscar el contragolpe. El conjunto teutón desplegaba a Brehme y Berthold por las bandas hasta la mitad de cancha, mientras que Buchwald subía hasta el círculo central. Por ende, quedando Kohler en la retaguardia, la salida estaba a cargo de los pies del líbero Augenthaler, quien se adelantaba unos metros a balón dominado o descargaba con el propio Buchwald o con el retraso de Lothar Matthäus.

La construcción alemana contaba con variantes. La salida por derecha recaía en los pies de Hässler, quien era el encargado de cambiar el ritmo y la velocidad con arranques explosivos. Recibía y encaraba por su sector, tocando con Berthold o con el pivoteo de uno de los puntas para que Berthold sea quien centre desde la derecha. Si pivoteaba Völler, lo realizaba de primera para retornar al área, mientras que Klinsmann otorgaba la alternativa de salir y girar, mostrándose así como receptor sobre la raya con pases en profundidad de Hässler o Matthäus.

Alemania Federal Ataque 1

Por izquierda, la gestación corría a cargo del toque de Augenthaler o Matthäus hacia Brehme, y que éste descanse en Littbarski. Brehme hizo hincapié en su escalada para recibir en 3/4, y aprovechando su capacidad para centrar con ambos perfiles, impactar indistintamente de zurda o de derecha tras enganchar. Littbarski, por su parte, jugaba más cerrado, con tendencia a buscar el semicírculo del área para rematar o para filtrar balones por bajo en dirección de Völler.

Alemania Federal Ataque 2

De todas formas, si bien la tendencia al envío cruzado fue habitual al tratarse de un conjunto alemán clásico, las sutilezas las aportaban dos particularidades que buscaban destrabar las marcas hombre a hombre propuestas por Bilardo. Una consistía en ese adelantamiento de Buchwald, sin pelota, para ofrecerse como pared de Matthäus en el círculo central y liberar al capitán (o incluso que Buchwald mismo avance con el balón en los pies al no tener marca fija). Ello generaba alguna distracción que obligaba a otro hombre a salir a tomarlo, liberando a sus compañeros. La segunda, y más intensa, estuvo a cargo del hombre de mayor rompimiento táctico en el equipo germano: Thomas Hässler. Cuando la pelota descansaba en Augenthaler o Matthäus, Hässler efectuaba diagonales veloces de derecha a izquierda, pasando a jugar en el puesto de Littbarski (quien asimismo se cerraba). Si el balón se extendía hasta Brehme, Hässler extendía su corrida hasta la banda, para poder desbordar por línea de fondo. Estos desajustes generados por Hässler abrían la defensa argentina y forzaban, por un lado, una supremacía numérica por el flanco izquierdo. Y en caso que Basualdo optase por perseguirlo, liberaba el sector de Berthold para poder cambiar de frente.

Alemania Federal Ataque 3

Argentina esperó con un 5-4-1 con numerosas persecuciones individuales. Serrizuela tomaba a Völler y Ruggeri hacía lo propio con Klinsmann, quedando Simón libre. Troglio por derecha custodiaba el adelantamiento de Brehme saliendo a su encuentro bien arriba, mientras que Lorenzo retrocedía más en su afán de custodiar a Berthold. En el centro, Sensini era el encargado de Littbarski, y Basualdo el de Hässler, quedando Burruchaga en las inmediaciones para presionar a Matthäus. Maradona solía bajar unos metros para evitar que Buchwald progrese con tantas libertades, quedando Dezotti arriba con Augenthaler y Kohler. Si bien existían rotaciones y alguna excepción (Burruchaga no seguía a Matthäus si se desplazaba hasta la izquierda, y Maradona no era tan proclive a una marcación férrea), en líneas generales este esquema defensivo fue rígido, donde hasta el propio Dezotti podía retroceder a su campo con tal de mantener el bloque incólume. Simón, siendo el líbero, cerraba a las espaldas de sus stoppers o salía al cruce de Littbarski/Hässler si penetraban por el centro del área.

Argentina Defensa

Marcación 5-4-1 de Argentina, con muchas persecuciones personales salvo Burruchaga, Maradona y Dezotti. A la derecha, Ruggeri sale a buscar a Klinsmann, mientras Simón cubre sus espaldas

Argentina, arropado más atrás y empleando el pase al arquero (que por entonces podía tomar el esférico con las manos) como recurso constante, tuvo como misión principal cortar los circuitos de juego teutones, sabiéndose en inferioridad para plantear un encuentro de igual a igual. La merma física y de nombres para esta final generó que Bilardo privilegie esta faceta del juego, quedando poco lugar para el progreso ofensivo. Cuando atacaba, Argentina se repetía en pelotazos en largo de Serrizuela y Ruggeri en búsqueda de Dezotti (tanto de espaldas por el centro para que cabecee en dirección a Maradona, o en largo por la banda para que triunfe en velocidad a la rastra).

Argentina Ataque 1

A la hora de salir por abajo, surgía el trueque de roles de Sensini y Troglio: Sensini se abría para recorrer la banda, mientras que Troglio se cerraba para tomar contacto con el balón. La salida por abajo pasaba por Troglio y Basualdo en dirección a Burruchaga por izquierda, para que éste sea el nexo con Maradona por el centro. La salida era lenta y por el medio, con Burru replegándose bastante y volviendo a confiar en Troglio para la descarga. Por izquierda, Lorenzo se adelantaba pero sin vocación de volante ofensivo, por lo que su ubicación servía a los efectos de contener a Berthold, o para extender en largo con el pique de Dezotti. De lo contrario, se buscaba una pared con Burruchaga para que ingrese con pelota dominada y habilite a Maradona, o bien aprovechar un desplazamiento rompiendo filas de Basualdo.

Argentina Ataque 2

Por derecha, el avance pasaba por Burruchaga hacia Troglio o Maradona, y éstos hacia Sensini, buscando sus envíos cruzados. Burru se agregaba como segundo delantero al área junto con Dezotti, con Diego merodeando el semicírculo. Como alternativa, Basualdo cortaba en diagonal hasta el vértice del área para que Troglio lo asista por bajo. Si bien no fue habitual, podía ocurrir que sorpresivamente Sensini se mantenga en su posición y la pelota salga jugada hacia Serrizuela para que, como stopper adelantado, busque a Troglio por la banda. En todo momento, Argentina mantenía un hombre como volante central para custodiar la vuelta, siendo generalmente Basualdo el encargado de ese rol. Pero en caso que Basualdo incursione en ofensiva, se cerraba el lateral-volante opuesto al del flanco por el que se estaba atacando (es decir, Lorenzo si se avanzaba por derecha, y Troglio/Sensini si se adelantaba por izquierda).

Argentina Ataque 3

Alemania esperó con su 3-5-2 / 5-3-2 dependiendo si los laterales debían retroceder mucho sus líneas o no. Por lo general, Berthold tendía a hacerlo, mientras que Brehme era muy agresivo en su presión, por lo que en la práctica se asemejaba un poco a un 4-4-2. Beckenbauer asignó dos marcaciones personales: Kohler sobre Dezotti y Buchwald sobre Maradona, hostigándolos por toda la cancha (Buchwald iba hasta el centro del campo en su persecución). Augenthaler quedaba como libre, mientras Brehme iba a buscar a Sensini bien arriba en el terreno. Berthold, más conservador gracias a que Lorenzo no se proyectaba por su banda, fluctuaba entre salir a buscar a su marcador y quedarse para cerrarse a la zaga si uno de los stoppers salía de su zona de influencia Matthäus, por su parte, tenía la misión de estar cerca de Burruchaga, mientras que Hässler hacía lo propio con Basualdo. Littbarski custodiaba la presencia de Troglio. De los delanteros, Klinsmann presionaba a líbero y stoppers, mientras que Völler, además de cumplir esa función, era quien retrocedía por el centro para congestionar el sector creativo argentino.

A diferencia de 1986, donde Matthäus estuvo muy contenido, la presencia de Berthold más libre, y de Buchwald más adelantado, le otorgaba libertades para salir a la presión sobre sus costados. Además, contaba con Hässler de ladero, cuyo despliegue y velocidad (aprovechando que Basualdo muchas veces se quedaba atrás) le permitían cubrirle las espaldas si se volcaba sobre la derecha.

Alemania Federal Defensa

Dibujo alemán a la hora de defender. Berthold contenido pero Brehme o Buchwald salían a presionar arriba, provocando que siempre haya 4 jugadores en el fondo. A la derecha, intercambio de roles entre Hässler y Matthäus

El equipo germano contó con unos 15 minutos iniciales de mucha intensidad donde explotó cada adelantamiento aislado argentino para robar y jugar rápido mediante Hässler. Ese desplazamiento de Sensini y Troglio podía generar huecos en el sector defensivo si se perdía el balón en plena transición, dejando espacios por la banda. Así, Brehme profundizó con Völler y luego el desplazamiento de Hässler, que toca de nuevo al medio hacia Völler. El goleador se la deja a Littbarski al borde del área pero su remate es desviado. Posteriormente, un anticipo de Buchwald deriva en otra escalada de Brehme con Littbarski. El centro del lateral no logra ser conectado por Völler, y Ruggeri se la alcanza a su arquero Goycochea.

Alemania, asimismo, contó con sus tradicionales ataques cruzados en búsqueda de la posición de Völler, ya sea de pelota detenida (ejecutada por Brehme) o tras centro de Klinsmann por derecha previa profundización de Berthold. En ambos casos, los primereos de Völler por sobre Serrizuela no fueron suficientes para otorgarle la precisión necesaria a sus cabezazos.

El conjunto albiceleste, sin juego y viéndose vulnerado en este despliegue en ataque, optó por contener más a Troglio para no quedar mal parado. Maradona retrocedía hacia el círculo central para tomar contacto con Burruchaga, y Dezotti fue quedando cada vez más aislado, absorbido completamente por la marca de un impecable Kohler. Buchwald, por su parte, también estaba muy fino (aunque con necesidad de incurrir en fouls menores), mientras que Burruchaga se mostraba activo en la recepción pero muy impreciso en la descarga. El retroceso de las líneas forzó un mejor andamiaje por la banda derecha con tal de no sufrir tanto, en desmedro de sus opciones de ataque.

Al Argentina juntar sus líneas, tanto Völler como Klinsmann (muy bien custodiado por Ruggeri) quedaron con menos espacios para maniobrar. Comenzó a lucirse Simón en el fondo, por lo que la idea de abrir y centrar dejó de ser tan ventajosa para Alemania. Matthäus se hizo patrón del centro del campo ante tanto retraso sudamericano, y cambiaba de frente con liberad, mientras que Hässler incrementó sus escapadas por sorpresa hacia la izquierda. Ello surtió efecto, pues el centro del campo fue el lugar más endeble de Argentina: Basualdo se veía obligado a perseguir a Hässler, quedando un sector libre para que Matthäus o Buchwald incursionen, reciban, y abran hacia Berthold. De lo contrario, podía ser Littbarski el que se cierre para perfilarse y rematar.

Ese desplazamiento de Hässler hizo que Littbarski apure un lateral por derecha con Matthäus, y éste nuevamente centre hacia Völler, que gana pero desvía su impacto. Luego, Augenthaler rompe filas y toca con Hässler por izquierda. La pared con Klinsmann permite el desborde del volante, que centra a las manos de Goycochea. Alemania era claramente superior y se olfateaba un gol en cualquier momento, pero no terminaba de profundizar sus ataques de 3/4 en adelante. Anticipaba con frecuencia de cabeza, o podía disparar de media distancia, pero no lograba calibrar la mira: Goycochea pasó bastante inadvertido en ese aspecto.

Argentina continuó en la misma tesitura, rematando por primera vez al arco al minuto 38 mediante un tiro libre de Maradona que se fue elevado. Se seguía centralizando en demasía el ataque, y para colmo Dezotti (de flojísimo desempeño) se abría a la izquierda arrastrando a Kohler, pero dejando sin referencias de descarga al ataque. Una combinación entre Troglio y Basualdo culmina en descarga a Dezotti. Éste devuelve con Basualdo, quien la empala por el centro para Maradona, bien marcado. Brehme de volea y sobre el semicírculo decide jugar arriesgado hacia su arquero Illgner, que captura el balón sobre la línea. La jugada de mayor peligro argentino fue creación teutona.

Para el segundo tiempo, uno de los puntos altos de Argentina debe retirarse por lesión. Ruggeri le deja su lugar a Pedro Monzón, quien se encargó de la marca personal a Klinsmann. A los pocos minutos, Bilardo decide agotar sus cambios al colocar a Gabriel Calderón en reemplazo de un opaco Burruchaga. El esquema continuó igual, con Monzón de stopper y con Calderón como volante de salida por la izquierda.

Centro

Modificaciones argentinas durante el segundo período. Alemania opta por mover a Hässler y Matthäus de lugar

El que alteró levemente su dispositivo fue Beckenbauer. El Kaiser, viendo el poco ataque que proponía Argentina, y dado el retroceso considerable de Maradona, adelantó a Buchwald como volante defensivo, dejando a Kohler y Augenthaler detrás. Hässler se paró definitivamente por izquierda, con Matthäus más suelto por derecha. Littbarski se colocó libre, de la izquierda al centro, mientras que Berthold y Brehme intensificaron sus proyecciones. En primer término, y aún con Burruchaga en cancha, se optó por la salida constante por izquierda. Buchwald (ya contenido y sin proyección) o Matthäus descargaban en Hässler para que traslade o toque con Brehme. La serie de paredes culminaba con un centro de Brehme, o con Hässler buscando por lo bajo a Völler en profundidad y a Littbarski en las inmediaciones del área.

Alemania Federal Ataque 4

De esta forma, Hässler captura un cruce de Buchwald y asiste a Littbarski, que en su slalom hacia el centro elude a Sensini y Basualdo. Su remate se va besando el poste de Goycochea. Luego, sendas faltas de Troglio motivan dos tiros libres idénticos de Brehme en forma de centro. Ambos pasados, y ambos con hombres no tomados en el segundo palo. Berthold primero y Völler después se pierden la apertura del marcador.

Argentina ya mostraba fatiga (venía de jugar dos suplementarios consecutivos) y desconcentraciones en la marca, retrocediendo en exceso sus líneas. Además, Calderón entró con poco sacrificio, sintiéndose la ausencia de Burruchaga en ese aspecto. Alemania, con Matthäus por allí, encontró un resquicio donde conseguía mayoría en los números: Calderón no retrocedía y entre Matthäus y Berthold le provocaban el 2-1 a Lorenzo (que como lateral-volante nunca estuvo en partido). Klinsmann, por su parte, estuvo más activo para desmarcarse, con un Monzón menos preciso que Ruggeri y constantemente cortando con falta. Por este sector se generaron desniveles mediante los centros de Berthold y los desbordes de Klinsmann, con el agregado que Hässler se cerraba y se ofrecía como receptor de un pase atrás al borde del área. Matthäus, por su parte, enganchaba y centraba de zurda buscando el segundo poste.

Alemania Federal Ataque 5

Esta falla argentina en la cobertura sobre su izquierda generó una ráfaga de 10 minutos donde Alemania hizo destrozos. Primero Hässler y Matthäus profundizan con Klinsmann. Su centro pasado es dominado por Dezotti en plena posición defensiva, pero la regala ante Völler y Littbarski remata desviado. Luego, Matthäus juega con Littbarski en corto un tiro libre tras foul de Monzón. El centro encuentra a Augenthaler completamente libre por el segundo palo. Elude a Goycochea y se deja caer. Troglio cierra y remata hacia su propio arco, salvando Monzón el gol en la línea. A continuación, Littbarski juega otro tiro libre desde el mismo sector, y Argentina decide juegar al offside. Littbarski los engaña y busca a Brehme en el borde del área, y su volea obliga a una buena respuesta del portero. Para finalizar, Augenthaler toca con Matthäus y éste con Berthold. En vez de centrar, Berthold busca a Hässler, que de primera pincha el balón al área. Klinsmann dispara peligrosamente de volea, sin dirección.

La obstinación por atacar por esa banda dio sus frutos a los 19 minutos del complemento. Klinsmann se vuelve a escapar y Monzón lo derriba violentamente. Roja directa, y Argentina reordenó sus fichas de tal forma que renunció por completo al ataque. Pasó Lorenzo a jugar de stopper, y Sensini se desplazó como lateral-volante por izquierda. Basualdo conformó un triángulo defensivo en el centro, con Calderón a su izquierda y Dezotti a su derecha. Maradona como único hombre en ofensiva (y casi sin cruzar la línea divisoria) conformaban un 5-3-1 dispuesto a aguantar y llegar a los penales.

Argentina, con 11 hombres, procuró atacar a través de Basualdo y Calderón en búsqueda de un Maradona que jugaba siempre de espaldas, para que éste asista a Dezotti en largo, o devuelva en corto y que sean sus compañeros los que direccionen en largo hacia su único punta. La salida mediante Troglio se tornó menos frecuente, siendo Lorenzo de forma esporádica quien se adelantó en el terreno. En estos casos, a Lorenzo se sumaban Calderón o Basualdo de modo alternativa. El elenco albiceleste no generó opciones de gol en toda la segunda parte. Ya con 10 hombres, ello se agudizó, recurriéndose al pelotazo en largo para Maradona o Dezotti como única variante.

Argentina Ataque 4

Beckenbauer, ante la desigualdad numérica, retira a Berthold para colocar un lateral-volante más punzante en Stefan Reuter. También alteró su disposición táctica. Augenthaler y Kohler quedaron atrás, con Buchwald de volante defensivo. Delante de él, como organizador, estuvo Matthäus, mientras que Littbarski y Hässler retornaron a sus puestos de inicio para poder ensanchar la cancha. Reuter y Brehme se desplegaban en ataque conjuntamente, y se privilegió el adelantamiento por derecha, con Matthäus jugando en corto con Hässler para que desnivele con su juego personal, o busque a Reuter. Por izquierda, ya sin Hässler, Matthäus y Littbarski buscaron a Brehme para que indefectiblemente centre.

Alemania Federal Ataque 6

Sin embargo, la expulsión le otorgó una mayor disciplina defensiva a Argentina. Calderón se ajustó mejor en la marca para poder tomar a Matthäus, y Lorenzo hizo un muy buen trabajo con Klinsmann. Dezotti ya estaba dispuesto a colaborar con Troglio con la proyección de Brehme y la incursión de Littbarski, mientras que Basualdo lidiaba con Hässler. Con Simón como estandarte, Argentina obligaba a Alemania a reducirse en centros.

Prueba de ello es que, desde la expulsión de Monzón, Alemania generó una ocasión de gol: Un disparo desde lejos de Brehme tras despeje de Lorenzo. El partido se jugaba enteramente en territorio albiceleste, siendo esporádicos los momentos en los que Maradona podía hacer relucir su magia y sacar faltas de Buchwald para lograr segundos de descanso. La pelota retornaba rápidamente y Alemania merodeaba, pero tanta fricción argentina y el estiramiento del encuentro mediante el pase al arquero hizo que el desarrollo se torne más lento.

No obstante, la táctica de Bilardo era muy arriesgada, porque las líneas ya se retrasaban al último tercio del terreno, con Maradona apenas pisando el círculo central como hombre más adelantado. Alemania, en ese empuje, podía conseguir algún resquicio. Ese resquicio provino tras un corte de Augenthaler que deriva en Reuter y luego en Matthäus. Basualdo, que se había adelantado un poco en el terreno buscando asociarse con Maradona, quedó desairado en el retroceso, y Matthäus pudo avanzar con pelota dominada. Buscó por bajo a Völler, que en la velocidad de la maniobra estaba siendo tomado por Sensini y no por su marcador Serrizuela. El juez mexicano Edgardo Codesal cobró penal, y a los 85 minutos Andreas Brehme lo convirtió en gol. 1-0 merecidísimo por lo propuesto durante el encuentro, donde Alemania fue superior a todas luces. Pero que llegaba a través de una jugada altamente discutida.

Tras ello, Dezotti culmina su actuación al intentar sacarle una pelota a Kohler de las manos para agilizar el juego, tackleándolo en el proceso. Nueva expulsión, que terminó de liquidar las esperanzas argentinas. Klinsmann de contragolpe lo tuvo de volea tras una gran habilitación de Matthäus, pero Alemania siguió pecando de su principal problema en la tarde del 8 de Julio de 1990: su falta de precisión.

Final

Formaciones al momento del gol de Brehme

Alemania se consagró con toda justicia Campeón del Mundo. Redondeó un buen torneo con una final donde propuso y buscó variantes, pero no contó con exactitud en los metros finales para poder marcar y abrir el encuentro. Se encontró con un rival que optó por bloquear sus carriles de juego, y resolvió bastante bien los candados que le fueron trabando, fallando más en definición que en elaboración. Quizás sorprendió que Hässler quede tan estancado posicionalmente en la segunda mitad, lo que le quitó la sorpresa del primer tiempo, pero ello facilitó una mayor preponderancia en Matthäus. La defensa cumplió una labor impecable, con Kohler y Buchwald en enorme nivel, siendo Illgner un espectador de lujo. Hässler y Matthäus fueron los mejores jugadores del encuentro, bien secundados por Brehme y Littbarski. El capitán redondeó un Mundial excelente, sacándose la espina de 1986 y pudiendo contribuir en ofensiva de una forma que en México le había sido esquivo.

Argentina se quedó con las manos vacías. Intentó aguantar, cubrir defensivamente y extender el partido a un terreno tedioso pero que lo favorecía. Rápido optó por no atacar y preocuparse por sus marcaciones, sabiendo que Alemania era un rival superior y que no se hallaba diezmado. Se hizo fuerte mediante Simón (el mejor en el subcampeón) y Ruggeri, y Basualdo redondeó una actuación aceptable, pero el resto del equipo no acompañó demasiado en lo individual. Hubo valores bajos (Burruchaga, Lorenzo como carrilero, Dezotti) y un Maradona notoriamente disminuido en lo físico. La táctica era sumamente riesgosa porque un gol rival la destruía por completo, y tuvo cierta dosis de suerte en la falta de precisión alemana a la hora de definir. Bilardo, más allá de los cuestionamientos a la hora de confeccionar su lista de 22 futbolistas, hizo lo que pudo durante el torneo. Pero pateó una sola vez al arco en todo el partido, y es posiblemente el más flojo finalista de la Historia de los Mundiales.

Anuncios

Pelota de Papel: Raices

Debido a que hoy es el último día hábil de la semana y teniendo en cuenta que hoy pueden robarle tinta al patrón, a menos que seas el empleado del yosapa (?) adelantamos la sección con la que nos deleitamos semana a semana. Con esta entrega cerramos la trilogía de Rodrigo Gaite, que tan gentilmente nos ha compartido. Recuerden que pueden mandar su cuento a baldosaredonderil@hotmail.com

pelota-de-papel

Sigue leyendo

RetroDossier: Argentina 3 – Alemania Federal 2 (Mundial 1986)

IntroInaugurando la sección retrospectiva del Dossier Táctico, y aprovechando que no hubo fútbol local el último fin de semana, procedemos a desmenuzar lo acontecido en el Estadio Azteca el 29 de Junio de 1986. En aquella jornada, Argentina y Alemania Federal disputaron la final del Campeonato del Mundo.

Argentina

El camino de la Argentina de Carlos Salvador Bilardo durante la competencia fue de menor a mayor. En su fase inicial enfrentó a Corea del Sur, Italia (entonces campeón defensor) y Bulgaria. El esquema elegido por el técnico albiceleste fue un 4-3-1-2 marcado, con una línea de fondo compuesta por José Luis Brown y Oscar Ruggeri de zagueros, por José Luis Cuciuffo (tras sustituir a Néstor Clausen) de lateral derecho y por Oscar Garré cubriendo el otro sector. En el mediocampo, Sergio Batista fue el volante de contención, flanqueado por Ricardo Giusti y Jorge Burruchaga. Más libre, como enlace, Diego Armando Maradona, y en la delantera Jorge Valdano secundado por Pedro Pasculli o Claudio Borghi. Héctor Enrique fue el habitual reemplazo de Borghi, mientras que Julio Olarticoechea ingresaba indefectiblemente por Batista.

Argentina superó su grupo tras vencer a Corea (3-1) y Bulgaria (2-0), empatando el restante encuentro frente a Italia (1-1). En octavos de final mantuvo el mismo esquema ante Uruguay (1-0), siendo Pasculli de la partida. La innovación táctica vendría a partir de los cuartos de final frente a Inglaterra (2-1), donde la suspensión por acumulación de tarjetas de Garré obligó a hacer ajustes. Bilardo dispuso un dibujo que podría ser resumible a un 3-5-2, aunque sumamente ágil y versátil. Brown de líbero y tanto Cuciuffo como Ruggeri de stoppers conformaban la defensa. Olarticoechea era un lateral-volante ortodoxo por izquierda, mientras que Giusti cumplía esa función por derecha, pero algo más cerrado. Batista continuaba como volante central, con Enrique en sus cercanías, y siendo Burruchaga el volante con mayores libertades para soltarse. Arriba, Maradona y Valdano culminaban el once inicial. Contra Bélgica por semifinales (2-0) continuaría la misma formación en esquema y nombres propios, que se repetiría para la final.

Alemania

Alemania Federal venía de ser finalista en el último mundial y contaba con Franz Beckenbauer como entrenador. El torneo no auguraba grandes expectativas debido a la ausencia de Bernd Schuster y el bajo presente de algunos de sus hombres en ofensiva. Además, fue ubicado en el llamado por entonces Grupo de la Muerte, compartiendo zona con Uruguay, Escocia y la Dinamarca de Preben Elkjaer Larsen. Beckenbauer mantuvo un 5-3-2 en el desarrollo de la competencia, iniciando Klaus Augenthaler como líbero, y ubicando a Andreas Brehme y Karlheinz Förster como stoppers. El Tanque Hans-Peter Briegel era el lateral-volante izquierdo, mientras que el juvenil Thomas Berthold se había logrado ganar un lugar por el flanco derecho. El centro del campo se lo repartían entre Norbert Eder y Lothar Matthäus para la contención y salida, liberando a Felix Magath en la faz creativa. Los delanteros fueron Rudi Völler y Klaus Allofs. Karl-Heinz Rummenigge llegó tocado al Mundial, por lo que ingresaba en los segundos tiempos, mientras que Pierre Littbarski era cambio táctico en el mediocampo cuando Beckenbauer propiciaba un elenco más ofensivo.

El conjunto germano superó con dificultades la fase de grupos, tras empatar 1-1 ante Uruguay, vencer por 2-1 a Escocia tras iniciar en desventaja, y perdiendo 0-2 con la sorprendente Dinamarca. Sus magros 3 puntos fueron suficientes para avanzar en segundo lugar, donde el destino quiso que se enfrentara a Marruecos (primero de su zona por encima de Inglaterra, Polonia y Portugal). El Kaiser intentó con Rummenigge acoplado a Allofs y Völler desde el inicio, pero recién pudo superar a los africanos por 1-0 a falta de 3 minutos. En cuartos de final lo esperaba el local México, donde Ditmar Jakobs ya se consolidó como líbero titular. Ante la igualdad 0-0, Alemania llegó al suplementario con un hombre menos por la expulsión de Berthold, y arribó a los penales en igualdad de condiciones (en el alargue vio la roja Javier Aguirre). El 4-1 en la serie desde los 12 pasos lo encontró en semifinales, donde disputó su mejor partido en el certamen: 2-0 a la Francia de Michel Platini. Para el partido definitorio, el 5-3-2 seguía firme, con Eder, Matthäus y Magath en el centro. Rummenigge y Allofs fueron privilegiados por encima de Völler en la ofensiva.

Inicial

Formaciones iniciales

El encuentro comenzó lento y estudiado, con mucho nervio en ambas escuadras. Alemania, siendo un equipo proclive a esperar y contragolpear, se mantuvo expectante pero con presión y asfixia. Argentina, más acostumbrada a usar de eje a Maradona y contar con la posesión del balón (al menos hasta la apertura del encuentro), repetía su salidas desde el fondo con envíos aéreos, que tornaban difuso su avance.

De todas formas, Argentina contó con la iniciativa. Para su gestación de jugadas abría a Brown y Ruggeri a posición de centrales clásicos, con Cuciuffo algo más suelto como si fuese un lateral derecho. Retrocedía Batista a tomar en contacto con el esférico y a partir de allí, el resto de los volantes no contaba con posiciones esquemáticas, sino de rotación constante. Sin embargo, la tendencia fue el avance por derecha, buscando a Burruchaga directamente desde Batista o Cuciuffo, o por intermedio de un cerramiento de Enrique. Burruchaga buscaba la descarga en Maradona, pero siendo férreamente tomado por Alemania, Diego se conformó con arrastrar marcas y descargar a un toque para crear espacios. La habitualidad de los avances encontró a Burruchaga como eje trasladando el balón con diagonales hacia adentro, y tocando en corto con Batista y Enrique hasta encontrar un hueco por donde filtrar el balón a Maradona o Valdano. De lo contrario, se abría juego para Cuciuffo o Giusti, quienes tenían el rol de proyectarse alternativamente por la banda derecha. Cuando la salida de Cuciuffo hacia Enrique o Burruchaga obligaba a Giusti a escalar verticalmente sin pelota, Cuciuffo se mantenía replegado. Si el juego pasaba por Giusti tras colocarse de volante interno, relevaba a Cuciuffo para que se proyecte hasta 3/4 y centre. Valdano por momentos salía del área y pivoteaba del centro a la derecha, propiciando el ingreso de Burruchaga, Enrique u Olarticoechea por el medio.

Argentina Ataque 1

La otra variante que presentó el conjunto argentino fue una extensión de esta primera idea. Tras la sobrecarga del esférico por zona derecha, se cambiaba de frente mediante Burruchaga o Maradona a posición de Olarticoechea para que suba por la banda hasta línea final y centre. Los movimientos de Argentina eran fluidos en cuanto a piques oblicuos, por lo que un traslado de Valdano a la derecha motivaba el desplazamiento de Burruchaga a la izquierda, e incluso Enrique o Giusti podían romper filas alterando sus trayectorias como maniobra de distracción.

Argentina Ataque 2

Ante ello, Alemania respondía con un bloqueo defensivo cuyo basamento lo constituía Matthäus: Le realizaba marca personal a Maradona en el centro del terreno. Usualmente el dispositivo se mantenía en el 5-3-2, con Jakobs de libre sobrando a las espaldas de Förster o Brehme, pero con la misión de salir en ayuda de Matthäus bien adelante para asfixiar a Maradona (quedando cuatro defensores cubriendo detrás). Los stoppers se encargaban de Valdano, o de salir a la búsqueda de Burruchaga cuando transportaba en 3/4. Briegel obturaba la subida alternativa de Giusti o Cuciuffo, mientras que Berthold lidiaba con Olarticoechea. Norbert Eder presionaba a Enrique y Magath al que se quedara con quien no se proyectase por la banda derecha argentina. Allofs molestaba el primer pase de Batista mientras Rummenigge presionaba la salida de Brown y Ruggeri.

Por momentos, Alemania también mutaba a un 4-1-4-1, donde Matthäus quedaba libre detrás de la línea de volantes (Eder y Magath ubicados delante suyo), y donde Brehme se desplazaba al lateral derecho para que Berthold quede en el mediocampo. Allofs retrocedía colaborando por el flanco izquierdo quedando Rummenigge como único punta. Estas modificaciones respondían a la doble y hasta triple marca que Alemania le hizo a Maradona, con Matthäus y Jakobs como estandartes pero con el acople necesario de Eder o de uno de los stoppers dependiendo del sector del terreno donde se acomodara Diego.

Alemania Federal Defensa

Esquema defensivo alemán. 5-3-2 a la izquierda; 4-1-4-1 a la derecha. En ambos, la multiplicación de hombres para tomar a Maradona generan espacios para otros (Burruchaga, Enrique)

Tanta atención demandaba Maradona que sus descargas rápidas liberaban hombres. El principal benefactor de ello fue Burruchaga, pero también Enrique lograba ubicarse de frente al arco para cambiar de frente con comodidad. Así, envió de derecha a izquierda a las espaldas de Berthold buscando a Olarticoechea, quien desbordó y centró. Harald Toni Schumacher debió esforzarse para mandar el balón al tiro de esquina antes que llegue Burruchaga. De ese córner de Maradona, una peinada en el primer palo no logra ser impactada por Ruggeri en el segundo. Argentina era más.

Cuando Alemania presionó algo más arriba y fue alterando entre 3-5-2 y 4-1-4-1 su esquema, pareció complicar la salida albiceleste, que recurría a pelotazos en largo de Brown y Ruggeri al no encontrar el nexo Batista-Burruchaga o Maradona. Ello le fue dando oportunidades al elenco teutón para desplegar sus armas de ataque con mayor frecuencia, aunque aisladamente.

Recargó su avance por la banda izquierda con Hans-Peter Briegel escalando posiciones. Jakobs quedaba como líbero y tanto Förster como Brehme se abrían para ensanchar el terreno, con Briegel y Berthold parados en la línea divisoria. Matthäus bajaba a recibir el balón para constituirse en lanzador y entregar el primer pase (también teniendo en cuenta que, en su rol de marcador de Maradona, no debía descuidar su posicionamiento en las transiciones). La salida de Matthäus o Förster hacia Briegel permitía la pared con Felix Magath, o el retroceso de Allofs, para luego propiciar el centro del propio Briegel desde 3/4. Como alternativa, la recepción de Magath podía encontrar un pase filtrado hacia Allofs para que se interne en el área del centro a la izquierda. Eventualmente Rummenigge podía bajar a pivotear tras recibir de Briegel, con las mismas ideas en mente: Toque corto hacia Magath, o apertura del terreno con el lateral-volante izquierdo.

Alemania Federal Ataque 1

El adelantamiento por derecha encontraba a Brehme abriendo con Berthold que, a pura potencia, encaraba a Olarticoechea y recorría todo el largo del terreno hasta centrar. Matthäus también lo buscaba en pelotazos largos a 45 grados, mientras que Eder podía ofrecerse en la pared en corto, pero usualmente optaba por picar al vacío y ser el volante llegador a ambos vértices del área como factor sorpresa. Aquí, Berthold o Magath descargaban en él con pases en profundidad. De este costado, Rummenigge y Allofs se sumaban al área en busca del centro, sin tanto pivoteo.

Alemania Federal Ataque 2

Argentina en defensa no mantuvo una postura uniforme, alterando según las condiciones del encuentro. Sí mantuvo dos marcaciones personales firmes: Ruggeri sobre Rummenigge, y Giusti sobre Magath. Al ser Allofs un delantero que buscaba salir del área, Cuciuffo no se encargó de perseguirlo tan férreamente.

En un primer instante, el esquema fue un 5-4-1. En el primer caso, Brown era el líbero sobrando y corriéndose en caso que Ruggeri haya perseguido a Rummenigge a posiciones de zaguero central derecho. Cuciuffo quedaba con Allofs. Por la banda, Olarticoechea se quedaba para custodiar los avances de Berthold. El costado derecho no tuvo un denominador común, puesto que Giusti debía estar pendiente de Magath. Por ende, si bien el jugador de Independiente podía cumplir ese rol de forma ocasional, fueron Burruchaga o Valdano los encargados de retroceder a posición de 4 para ocuparse de Briegel (el otro se encargaba de auxiliar a Olarticoechea por el otro sector, pero con menos necesidad de retroceso por la presencia de Batista). De ser necesario, Cuciuffo mismo salía al encuentro de Briegel, quedando Brown con Allofs.

Batista, por su parte, patrullaba la zona, con ligera tendencia a su izquierda para colaborar con Olarticoechea. Enrique flotaba apenas más adelante cubriendo a Eder. Por último, Maradona era el hombre suelto y con menos responsabilidades defensivas, ubicándose cerca de Matthäus y hostigando a Jakobs en su salida. En caso que Brehme o Förster avancen con balón dominado al centro del campo, Valdano o Burruchaga salían a su encuentro.

Argentina Defensa 1

Esquema defensivo argentino 5-4-1. A la izquierda, Burruchaga toma a Briegel para que Giusti continúe con Magath. A la derecha, más ocasional: Giusti de lateral derecho

Posteriormente, Argentina rotó a un 4-5-1 con mayor ahínco, que le dio más dividendos. Las diferencias fueron sutiles en el posicionamiento, pero permitieron que Giusti-Batista-Enrique conformen un tridente bien cerrado que impida la creación de juego mediante Magath y que presione cualquier pase interno que efectuaran los stoppers. Valdano quedó como volante por derecha y Burruchaga por izquierda, con Cuciuffo desplazado al lateral para conformar la línea final. De esta forma, se propiciaba que Brehme y Förster trasladen el balón sin atorarlos demasiado, pero abroquelando la zona central y forzándolos al desnivel por las bandas en el uno contra uno de Berthold y Briegel.

Argentina Defensa 2

Esquema 4-5-1 defensivo de Argentina. Batista, Enrique y Giusti conforman un triángulo bien compacto. Valdano ya en funciones de repliegue. A la derecha, el stopper Ruggeri persigue a Rummenigge, obligando a Brown, Cuciuffo y Batista a ajustar

Alemania así intentó el progreso pero se vio bastante limitado en sus intentos. Berthold mostraba coraje por la banda pero la marcación de Olarticoechea era eficiente, y Batista salía siempre a su auxilio. A Briegel lo tomaban entre Valdano y Cuciuffo, con Giusti de resguardo, mientras que Magath estaba completamente anulado por el cerrojo de los tres volantes internos. El conjunto bávaro se repitió en aperturas y centros, muchos por Förster saliendo liberado hasta el centro del campo y enviando en largo al área desde allí. Brehme, por su parte, avanzaba pero aprovechaba su pegada en dirección de Berthold, sin demasiado éxito.

La proyección argentina por derecha rinde sus frutos cuando Cuciuffo es víctima de falta por parte de Magath. Burruchaga ejecuta el tiro libre, y una pésima salida de Schumacher facilita el trabajo de Brown, que cabecea con arco vacío para estampar el 1-0 parcial en favor del equipo que mejor estaba trabajando un encuentro extremadamente táctico.

El desplazamiento de Valdano a la derecha fue soltando aún más a Burruchaga, que intensificó sus traslados del centro a la izquierda, como segundo punta liberado. Allí, comenzó a interactuar con Maradona, con un Diego muy fino en la lectura de cómo y cuándo descargar de primera. Una doble pared de Burruchaga y Maradona por el centro culmina en un tacazo de Burru en dirección del 10, pero Schumacher se apresura a trabar en el mano a mano con sus piernas. También Diego lo tuvo de tiro libre, encontrando a un Schumacher en su palo que embolsó sin problemas.

Alemania tenía agravados sus problemas en el centro gracias al esquema de Bilardo, pues no existía conexión entre volantes y delanteros. Con Matthäus contenido en su rol, Eder no gravitaba como  nexo, y Magath estaba desaparecido gracias a Giusti. Con Allofs y Rummenigge lejos de Briegel y Berthold, solo quedaba posibilidad de centros llovidos. El primer tiro al arco alemán provino recién a la media hora de juego, con Förster avanzando hasta buscar un pelotazo cruzado para Allofs, quien se la baja de cabeza a Rummenigge en el segundo palo. Éste llega exigido y se lanza, rematando por encima del travesaño de Nery Pumpido. De todas formas, se intentó una variante hasta entonces no explotada: Mantener a Eder más al centro y cerrar a Berthold para que Brehme pique por sus espaldas y pueda centrar tras ser buscado por el mismo Berthold o por Matthäus. Así, Brehme y Matthäus juegan una pared y el centro pasado encuentra un despeje a medias de Ruggeri. Briegel captura el rebote de volea dentro del área, pero Giusti bloquea el disparo.

Alemania Federal Ataque 3

Argentina cerró mejor esa primera etapa, siendo muy agresivo en su tridente central. El 4-1-4-1 con colaboración permanente de un sacrificado Valdano le otorgaba libertades a Enrique y especialmente Giusti para presionar bien arriba y morder, obteniendo robos de balón para que Burruchaga y Maradona salgan en contragolpe. Valdano se paró más de volante sobre la banda que de 9, solo ocupando ese rol cuando el juego era dormido por el toque en corto de Argentina y le permitía desplazarse hacia el área. En los contragolpes, Valdano arrancaba de más atrás como tercera vía de ataque.

Argentina Ataque 3

Además, los pelotazos alemanes fueron haciendo fuerte a Brown y Ruggeri en la zaga, que se multiplicaban en los rechazos. Un despeje de Ruggeri es capturado por Enrique, que toca con Burru y Maradona. Matthäus alcanza a cortar el pase filtrado de Diego hacia Burru, pero Batista captura el rebote. El disparo mordido del Checho es dominado por Schumacher.

Para el segundo tiempo, Beckenbauer introdujo la primera de sus dos modificaciones. Ingresó Rudi Völler por un desaparecido Allofs. El esquema no se alteró tanto, pero sí implicó la presencia de dos tanques de área, con Völler moviéndose del centro a la derecha y Rummenigge haciendo lo propio hacia la izquierda. Los avances alemanes ahora se acrecentaron por derecha, con Berthold aún más agresivo en sus desplazamientos. Eder se corrió más como mediocampista por derecha cuando Alemania avanzaba, así Berthold contaba con una posibilidad de pared, mientras que Völler hacía lo propio más adelante en el terreno con su pivoteo. Por izquierda, el traslado de Briegel era menos asociado y fluido, con Magath y Rummenigge como conexiones, o con Matthäus buscando su posición en largo.

Alemania Federal Ataque 4

Argentina defensivamente debió ajustar, puesto que Bilardo ahora obligó a sus stoppers a marcar hombre. Cuciuffo se ocupó de Völler, por lo que fueron frecuentes los cruces entre él y Ruggeri por delante de Brown para perseguir a los delanteros teutones. Giusti estuvo más contenido, con un Enrique ahora decididamente más liberado, mientras que Burruchaga y Valdano se mantuvieron en sus ubicaciones por izquierda y derecha, respectivamente.

El elenco albiceleste optó por esperar un poco más atrás, conforme con la ventaja parcial y sabiéndose peligroso de contragolpe. Con el adelantamiento de Eder, más el asedio de Berthold y Briegel, Alemania comenzaba a dejar espacios atrás, pasando Argentina a jugar rápido en la transición defensa-ataque. El objetivo era encontrar a Maradona de espaldas a la altura del círculo central, asfixiado por Matthäus y Jakobs, y que Diego enseguida toque hacia un jugador con la cancha de frente (usualmente Enrique o Burruchaga). Los pases de Maradona fueron tan eficientes que se las arreglaba para descargar y que el receptor tuviera campo libre para avanzar. La carrera entonces culminaba con el traslado de Burruchaga por izquierda o Enrique por derecha, ofreciéndose Valdano o el propio Burru como diagonales.

Argentina Ataque 4

Maradona, por su parte, tras su descarga procedía a picar por el centro, ligeramente corrido al sector opuesto al balón, para recibir y encarar. Cuando era Burruchaga el que trasladaba, podía picar a las espaldas de Brehme y así quedar perfilado para rematar ante Schumacher. También se daba tiempo para oficiar de descanso al resto del equipo, recibiendo de Enrique y abriendo con la ocasional escalada de Giusti (con menor proyección pero más proclive a culminarlas en línea de fondo).

Argentina Ataque 5

De esta forma, se gestó el 2-0. Primero Batista corta ante Eder y busca a Diego. Maradona toca con Burru, que encara y supera a Jakobs. Cuando se aprestaba a definir, cierra Förster enviando el balón al córner. Posteriormente, Brehme ejecuta un tiro libre en una posición similar al del gol de Brown. Justo Brown se la baja de cabeza a Pumpido, que sale por bajo con Valdano en posición de lateral derecho. Valdano traslada hasta el centro del campo y toca con Maradona, que habilita a Enrique. Valdano efectúa un destacado corte en diagonal para ofrecerse como descarga, y define al segundo palo de Schumacher tras recibir la asistencia. Argentina, mortífera en contragolpe y mejor ensamblada como equipo, ganaba con total merecimiento. El despliegue de Valdano corriendo toda la cancha es una muestra del sacrificio colectivo del conjunto de Bilardo.

Inmediatamente, Alemania hace ingresar a Dieter Hoeness por un opaco Magath, modificando su esquema a un 4-3-1-2. Berthold y Briegel pasaron a jugar de laterales con proyección, mientras que Jakobs y Förster quedaron como zagueros. Matthäus fue el volante más replegado, con Eder a su derecha y Brehme pasando a ser mediocampista por el sector izquierdo. Como enlace, bien adelantado, Rummenigge, teniendo en mente el enlace con Hoeness (centroatacante de área) y Völler (encargado de eventualmente salir a buscar por afuera.

Alemania modificó su libreto. Rummenigge se mostró más móvil que Magath, sobre todo en el flanco derecho, acercándose a Eder para que Berthold pueda subir y centrar. En estos casos, Völler buscaba en el primer palo y Hoeness en el segundo. Cuando el avance provenía por izquierda, Briegel se sumaba para desbordar y Brehme para centrar desde 3/4. Aquí Rummenigge recibía con el arco de frente para poder ingresar al área o para buscar un pase en cortada en dirección de Völler (que rotaba de punta para ingresar del centro a la izquierda).

Alemania Federal Ataque 5

Argentina, ante ello, puso a Ruggeri sobre Hoeness, dejando que Rummenigge sea propiedad de Batista. El conjunto argentino retrocedió algo más en el terreno, empujado por los embates sin ideas de Alemania, pero teniendo bien presente que esta nueva configuración implicaba más libertades para Maradona en el contragolpe. Las desinteligencias en el fondo teutón, con esta falta de hombres, no tardaron en llegar. Primero un pelotazo en largo de Pumpido es mal rechazado por Berthold. Enrique captura el balón por derecha y avanza sin oposición hasta centrar, pero Valdano cabecea desviado. Luego, Giusti toca con Maradona y Valdano, culminando la maniobra en un centro pasado muy dañino de Giusti que Eder cierra in extremis antes que Burruchaga. Finalmente, Giusti juega un lateral hacia Maradona y Diego remata ancho su mediavuelta. Ya era evidente que el eje de la ofensiva había dejado de ser Burru para pasar a ser todo de Diego, con un Matthäus agotado que ya no era ayudado como correspondía.

Sin embargo, cuando nada lo hacía suponer, Alemania conseguiría nivelar el marcador. Lo efectuó mediante la única vía de real peligro que podía tener: su juego aéreo a partir de envíos de Brehme. Argentina se mostró firme hasta entonces en las alturas pero daba ventajas de centímetros, y la única chance teutona había sido por esa vía. Con el ingreso de Hoeness y Völler se había aumentado considerablemente la amenaza, y ello le traería dividendos.

Fueron tres tiros de esquina desde la izquierda ejecutados por Brehme. En el primero, al corazón del área, cabecea débil Völler a las manos de Pumpido: Un mero aviso. Posteriormente, Brehme encuentra en el primer palo una peinada certera de Völler, para que Rummenigge ingrese por el segundo palo. Descuento sorpresivo e inmerecido. Allí, se percibió cómo Argentina entró en dudas, intentando aferrarse a su ventaja exigua cuando hasta entonces había generado mucho daño en sus réplicas. 8 minutos más tarde, el tercer córner de Brehme es pasado. Berthold la devuelve al área y Völler empuja al gol. 2-2 y baldazo de agua fría para un conjunto argentino que había trabajado muy bien el encuentro, pero que se vio superado por la versatilidad de Brehme a la hora de impactar el balón. Además, en ambas anotaciones hubo un doble impacto alemán en el área rival, denotando distracciones en el marcaje.

La alegría duró poco para Alemania. 120 segundos más tarde, Giusti se la baja de cabeza a Maradona, quien coloca un exquisito pase entre líneas en dirección de Burruchaga (nuevamente con diagonal de izquierda a derecha) para que convierta su gol más memorable. 3-2 ante la salida de Schumacher y sin que Briegel pueda llegar a cerrar a tiempo. Más allá de la genialidad de Diego, es sorpresivo cómo Alemania quedó mal parado sin modificar su esquema tras igualar. En el gol, mantuvo su 4-3-1-2 con adelantamiento. Förster fue a presionar a Maradona, y Briegel quedó como último hombre en solitario, sin Jakobs en las cercanías. Tampoco Brehme había retrocedido a auxiliar por la banda. Argentina ponía el partido como merecía estar, a través de uno de sus hombres más determinantes del encuentro.

El gol liquidó al elenco teutón: Alemania no generó más chances. Argentina se tranquilizó y pudo haber aumentado en una pared de Valdano y Enrique que Maradona recibe. Se filtra entre dos zagueros pero Förster lo alcanza a cerrar cuando se aprestaba a definir ante Schumacher. Luego, un buen tiro libre de Diego encuentra la mejor respuesta de un flojo Schumacher, quien envía el balón a un costado. En tiempo de descuento, Marcelo Trobbiani ingresó para sustituir a Burruchaga.

Final

Formaciones al momento del 3-2 de Burruchaga

Argentina fue campeón del mundo jugando un gran encuentro final, tácticamente impecable desde lo defensivo en el primer tiempo, neutralizando por completo a su rival. Logró abrir el marcador de pelota detenida y luego contó con buenas oportunidades para aumentar, capitalizadas en los contragolpes del segundo período. Las zozobras de los córners alemanes lo descolocaron, nivelando un partido que parecía ya extinguirse con una clara victoria. Pero Maradona pudo rescatar al equipo segundos después, redondeando una gigantesca actuación. Tanto Diego como Burruchaga brillaron en un equipo sin fisuras. Gran partido de Giusti y Olarticoechea en la faz defensiva, y de Ruggeri en el juego aéreo. El sacrificio de Valdano fue notable, como también el de Brown, que disputó todo el segundo tiempo con el hombro dañado. Silenciosa tarea de Batista en la recuperación y en la salida en corto. Argentina redondeó un torneo de menor a mayor, batiendo a varias potencias en su camino al éxito.

Alemania nunca se mostró muy sólida en este torneo, y la final lo demostró. Un equipo plasmado para jugar al contragolpe y por las bandas, pero que se quedó sin juego central gracias a la presión defensiva argentina. Con un Matthäus demasiado contenido, no hubo nexo con los puntas, y se repitió en centros llovidos. Con el ingreso de más delanteros, sumó altura y corpulencia, que la pegada de Brehme capitalizó exitosamente. Pero la distracción en el 2-3 hizo que ello valga de muy poco, quedándose en el segundo lugar del escalafón (algo impensado en la previa del certamen). Buen partido de Briegel y Berthold en la intensidad y despliegue, con Brehme luciéndose en la pegada y con Förster siendo tiempista en sus cruces. La entrada de Völler le otorgó otro peso específico al juego aéreo, y le permitió a Rummenigge destacarse un poco más tras su opaco primer tiempo. Flojos Schumacher, Magath, Eder y Allofs en un equipo que tácticamente se vio superado durante todo el encuentro.

El segundo pasaje a Japón

Tras la clasificación del Auckland City de Nueva Zelanda tras ganar la Champions League de Oceanía, ahora es el turno de la Concacaf de definir cuál será su candidato en las P.A.S.O. el Mundial de Clubes. Se juega la segunda final entre América de México y el Montreal Impact.


 

"¡Sí! ¡Somos negros!" (?)

Ni entre ellos se quieren dar la mano (?)

Usted cáguese de risa (?), pero hay un equipo de Canadá que tiene serias chances de jugar el Mundial de Clubes. Y para colmo, francófono. El Montreal Impact tiene unos cortos 22 años de vida. Fundado en 1992, el club quebequés pululó por unos cuantos años en las ligas de su país natal, hasta que en 2005 logró la mudanza a los Estados Unidos. Tras jugar en la ya difunta USL First División, un intento de segunda división yanqui, recién en 2013 entraría en la tan multimillonaria como subestimada Major League Soccer. En tres temporadas en Estados Unidos, el Impact solo pasó a los Playoffs en 2013, aunque no le dio ni para pasar un ronda, al caer por 3 a 0 ante el Houston Dynamo. Con seis victorias, diez empates y 18 derrotas, los canadienses fueron el peor equipo de la última temporada. Entonces, ¿cómo mierda hicieron para jugar esta Copa?

A partir de la Temporada 2008/09 hubo cambios en el formato de competencia internacional de la Concacaf, que dio paso a la actual Concacaf Liga de Campeones. Al ampliarse los cupos, se le asignó uno directo a Canadá, que antes dependía del rendimiento del Toronto FC, su único representante en la MLS. Para definir la plaza crearon el campeonato nacional de Canadá y simbólicamente se lo iban a dar al mencionado conjunto rojo. Sin embargo, a último momento decidieron incluir a los Vancouver Whitecaps e los Impact, ambos en el ascenso estadounidense. El Impact dio la nota y ganó el torneo y consiguió el ticket al fútbol internacional. Lo mismo hizo en el campeonato de 2014, al vencer a Toronto en la final.

A pesar de estar último en la Conferencia Este con dos empates y dos caídas, el Impact estuvo imparable en la Liga de Campeones. El conjunto de Frank Klopas ganó el Grupo 3 que compartió con los New York Red Bulls de Estados Unidos y FAS de El Salvador con tres victorias y un empate. La Fase eliminatoria sería más complicada, ya siguió en competencia tras imponerse ante Pachuca de México en Cuartos de Final y Alajuelense de Costa Rica en Semifinales apenas por goles de visitante. El talento del equipo es el ex Gimnasia La Plata e Independiente Ignacio Piatti, que puede volver a clasificar a un Mundial de Clubes, tras haberlo logrado Con San Lorenzo el año pasado. Si los euros no interfieren, podrá incluso jugarlo (?). El goleador en esta copa es, con cuatro tantos, el italiano Marco Di Vaio, que se retiró a fin de año tras de dilatada trayectoria en el fútbol italiano, español y francés.

Por lo visto, "Abuelo" es el nombre de la divisa canadiense (?)

Por lo visto, “Abuelo” es el nombre de la divisa canadiense (?)

Porque el rival también juega (?), América de México sabe de que se trata este torneo, ya que lo ha ganado en cinco ocasiones, aunque solo una vez bajo el nuevo formato. El equipo solo querible por haber tenido de hincha a Chespirito (y nada más) ha tenido un soberbio campeonato, marcando 19 goles solo en el Grupo 8, aunque 16 de ellos hayan sido en dos encuentros (6-1 de local y 10-1 de visitante) ante el pobre Bayamón de Puerto Rico. Tras vencer a Saprissa y Herediano, ambos de Costa Rica, en Cuartos y Semis, América llegaba de manera arrolladora a la Final. Sin embargo, Impact le daría un lindo cachetazo en el Estadio Azteca, al casi llevarse el primer chico. Los canadienses ganaban con gol de Piatti, pero las Águilas encontraron la salvación en la cabeza de Oribe Peralta a un minuto del final.

Pudimos haberlo puesto con relatos mexicanos. De nada (?)

Esta noche se esperan más de 60.000 personas en el Montreal Olympic Stadium, escenario al que el Impact debió mudarse para tener más capacidad. Del lado del local, el arquero Evan Bush fue suspendido por doble amonestación. El técnico Klopas se está haciendo el boludo y en todo Quebec se preguntan quién estará bajo los tres palos.Si, en Canadá no pasa nada (?). En cuanto a compatriotas, acompañará a Piatti el cordobés Andrés Romero, mediapunta surgido de las inferiores de Argentinos Juniors. En el América es duda RU-BENS SAM-BUE-ZA, con una molestia en la pierna derecha, por lo que el técnico uruguayo Gerardo Matosas no quiere arriesgarlo. Los que sí estarán desde el arranque serán el ex Independiente y Chicago Cristian Pellerano y el ex Arsenal Darío Benedetto. El ex Lanús Paolo Goltz fue una de las figuras de las Águilas en lo que va del año, pero se perderá la final por estar suspendido. Todavía no sabemos por qué (?):

De ganar, el conjunto azul se convertirá el primer equipo no brasileño canadiense en ganar un torneo internacional. Si se impone el América, igualará el récord de seis títulos de Cruz Azul. Lo peor de todo (?) es que podrá verlo en vivo a partir de las 21 hs por… haga zapping, vago (?).

 

Fue lindo mientras duró

Se acabó lo que se daba y el todavía puntero Brown ya no es más invicto: Almirante Brown, a quien el ApreSIDA (?) sacó de su cancha, lo venció 2-1 y le puso una cuota de emoción a esta parte del torneo. Un nuevo éxito de Platense que sigue subiendo, la caída de Morón como local después de medio año y toda la fecha 12 de la B Metro, en este post.

almirantetapa

Sigue leyendo