Grandes goleadores argentinos: Luis Artime (Segunda y última Parte)

Cerramos esta reseña que inaugura la serie dedicada a los más grandes goleadores argentinos, con el recuento de la historia con la selección y los años post-retiro de las canchas de ese gran delantero llamado Luis Artime.

(Ver Primera Parte)

Selección: récord de eficacia

Pero más allá de su extensa y exitosa carrera a nivel de clubes, Luis Artime también pasó por la selección nacional, en la que jugó apenas 25 encuentros, en un tiempo donde se realizaban menos amistosos y las competencias oficiales generalmente eran más cortas que en la actualidad.

Sin embargo, el artillero se las arregló para quedar en la historia, toda vez que en esa cantidad de cotejos la mandó a guardar en 24 ocasiones, una barbaridad. Eso le permite tener el máximo promedio de efectividad de todos los tiempos con la camiseta celeste y blanca (0.96 gol por partido).

Uno de los goles de Artime contra España en 1966

En una historia que no se extendió demasiado en el tiempo, obviamente que lo más importante que jugó el goleador fue el Mundial de 1966, disputado en Inglaterra. Y en el cual, dio al mundo muestra de su productividad, al señalar 3 goles en las cuatro presentaciones del elenco dirigido por Juan Carlos Lorenzo.

Un Lorenzo al que Artime – al igual que varios de sus compañeros – no podía ni ver pese a ser titular. Alguna vez, cuando le preguntaron por el polémico entrenador, esto manifestó Luis recordando lo vivido en aquella copa: “La selección del ´66 era un equipo bárbaro que pudo superar la desorganización de la época y que encima, tuvo que lidiar con muchas disparatadas decisiones suyas. Por ejemplo, nos hizo jugar partidos increíbles de preparación contra obreros y oficinistas”.

Recordemos que eran años de crisis e improvisación en el fútbol argentino, más allá del gran éxito en la Copa de las Naciones del ´64, los fracasos en los mundiales de Suecia ´58 y Chile ´62, habían pegado muy duro pero eran el fiel reflejo de lo que pasaba fuera de la cancha en lo relativo al equipo de la AFA. De hecho, para Inglaterra ´66 el proceso se inició en febrero de ese año bajo la conducción de Osvaldo Zubeldía – quien a su vez no era el DT que había clasificado al equipo al mundial – pero el de Junín renunció 40 días antes del evento,  en solidaridad con un Antonio Faldutti a quien la AFA nunca le dio la jerarquía que pidió como integrante del cuerpo técnico.

Ahí fue cuando llega Lorenzo, con los jugadores ya en Europa. Y de entrada nomás fue resistido por casi todos los jugadores, siendo Artime uno de los que menos le cabía la manera de ser del entrenador pero sobre todo, sus excentricidades: “Además de los partidos contra oficinistas, estaba el tema de que nos enloquecía con otras cosas. Por ejemplo, nos daba papelitos con indicaciones para que los lleváramos en el bolsillo del pantalón y en medio de los partidos nos pedía que leyéramos sus instrucciones. ¡Una locura total!  Otra barbaridad que recuerdo es cuando pasamos por Italia, que se subió a una torre y nos gritaba cosas en italiano, una actitud que nos hacía perder dignidad, porque quería figurar delante de los periodistas de ese país donde había trabajado como entrenador”.

La participación mundialista argentina arrancó el 13 de julio en Birmingham, con triunfo 2-1 ante España y Luis marcando ambos goles, los cuales pueden verse ingresando al siguiente link.

Luego del empate sin goles ante Alemania Federal en la misma ciudad (el día 16), la albiceleste cerraría su primera fase ante Suiza en Sheffield, necesitando al menos un empate para meterse entre los mejores 8 equipos del torneo: pero para no dejar dudas, el 19 de julio los de Lorenzo ganaron 2-0, abriendo la cuenta el mendocino cuando arrancaba el complemento.

Pocos días más tarde llegaría el famoso 0-1 ante el dueño de casa en Wembley, por los cuartos de final. El sorteo polémico, el árbitro alemán, el excesivamente cauteloso planteo del “Toto”, la expulsión de Rattin y la mar en coche. Lo real y concreto es que Argentina se fue con frustración es cierto, pero con bastante dignidad también, en lo que fue la mejor actuación en un mundial post 1930 y pre 1978. Sobre ese encuentro y acerca de si habían jugado sugestionados porque el DT les había llenado la cabeza en la previa, esto afirmó hace poco tiempo: “Entramos pensando en ganar, esa es la realidad. Alemania era mucho más equipo que esa Inglaterra y le habíamos empatado sin que nos hicieran goles. Nadie nos pasó por encima, ni física ni futbolísticamente… para mí fue una de las mejores selecciones de todos los tiempos”.

Al año siguiente de la mayor cita futbolera a nivel selecciones, Artime cerró su ciclo en el Sudamericano jugado en Uruguay. Argentina fue subcampeón (detrás del dueño de casa) y él con 5 tantos anotados se llevó la distinción al máximo goleador del torneo.

Y decimos que cerró su ciclo, porque a pesar de tener 30 años de edad y jugar en gran nivel varios años más, al estar en clubes de Brasil y Uruguay desde 1968 hasta el final de su carrera el tipo jamás volvió a ser convocado para el combinado nacional. Sucede que eran tiempos en los cuales si jugabas en el exterior desde acá no te llamaban, sin perjuicio de que la selección cambiaba de técnico con gran frecuencia y los jugadores sentían que perdían prestigio si tenían que ir. Mirándole el lado positivo para él, se salvó del papelón mayúsculo de la eliminación para México ´70; aunque muchos futboleros viejos creen que con él en cancha, la historia hubiera terminado de modo distinto y con Argentina disputando el mundial.

Después del retiro: breve paso como DT, polémica y el después

Pocos meses después de dejar el fútbol, en 1974 un César Luis Menotti que recién agarraba la selección y comenzaba el largo camino hacia el Mundial ´78, le propuso que fuera uno de sus ayudantes de campo. Cabe destacar que con el “Flaco” se habían hecho muy amigos a fines de los 60´s mientras vivían en San Pablo, cuando Luis jugaba en Palmeiras y el rosarino lo hacía el Santos. César nos quería a Ermindo Onega y a mí para que fuéramos sus ayudantes, pero le agradecí y rechacé la propuesta. Éramos amigos y pensé que íbamos a chocar demasiado”, contó sobre esta (auto)frustrada posibilidad en el reportaje de 2014.

Un par de años después de colgar los botines, y como una forma de ganar algo más de plata y seguir despuntando el vicio, Artime integró un grupo llamado “El Equipo de las Estrellas”. ¿Qué era eso? Lo armamos entre el ´75 y el ´76, justo cuando me retiré. Íbamos de gira por todo el país, por ahí jugábamos un viernes a la noche en Salta y el domingo al mediodía en Tucumán -en cancha de 11- era un equipazo, como si ahora armaras un equipo con Verón, Palermo y Gallardo por decir algunos. En ese momento jugaban muchachos ya retirados como Marzolini, Rattín, Ermindo (N.deP.: Onega) o yo, y algunos que aún estaban en actividad como Perfumo o “Pinino” Mas. En esa época no había televisación, por ahí jugabas en Tucumán contra la selección de ahí y llenabas la cancha, después había una cena a la noche, se rifaban autos, económicamente era mucho…”.

Luego, a fines de la década del ´70, Artime comenzó a ejercer la dirección técnica, pero su fuerte carácter truncó en buena medida su carrera como entrenador.

Durante el primer semestre de 1979 Luis llegó a Atlanta, club con el que lo ligaba un lazo afectivo y que venía cumpliendo una mala campaña en el Metropolitano de ese año. El conjunto fue uno de los dos peores de una de las zonas (había dos de 11 integrantes cada una) que tenía aquel torneo y no pudo evitar jugar el recordado “cuadrangular de la muerte”: su equipo, Platense, Chacarita y Gimnasia (LP) jugarían todos contra todos a dos ruedas, logrando solamente el ganador de ese petit-torneo evitar el descenso a la Primera “B”.

Como es de público conocimiento, fue Platense el que zafó de la guadaña, por lo que Artime no pudo salvar a su querido “Bohemio”. Pero como nunca fue de callarse las cosas, el mendocino denunció públicamente a fines del ´79 la utilización de sustancias dopantes y prohibidas en el fútbol argentino, sin perjuicio de arremeter también contra otras irregularidades y contra la violencia de los barrabravas, fenómeno que tendría una verdadera explosión durante la siguiente década.

A casi 35 años de aquel episodio, con buena memoria, esto contó a “El Gráfico” el protagonista de esta historia: “Llegué a Atlanta y las mesas del vestuario estaban llenas de jeringas. Tiré todo a la mierda, dije “acá, nadie se pone más nada, si igual se “pichicatearon” todo el año y no sirvió para nada”. Y lo denuncié en entrevistas. Hubo un gran escándalo. Ojo: no pasaba sólo en Atlanta, sino en todos los clubes, eh… Se hablaba del “Pervitin”, eran estimulantes, pero yo creo que muchos jugadores ni sabían qué les daban. Había un gran negocio ahí con esas sustancias. Se comentaba que el primero que la trajo al país -desde Italia- fue el Independiente del “Colorado” Giúdice, después de ir a jugar las finales de la Intercontinental contra el Inter, en la década del ´60. A mí nunca me dieron nada o al menos no me enteré.”.

Vaya un pequeño gran detalle: cuando Artime dijo lo que dijo sobre el doping, casi todo el ambiente futbolero lo trató de “loco”. Casualidad o no, en 1980 un Julio Humberto Grondona que había asumido el año anterior la presidencia de la AFA, entre sus primeras medidas dispuso la instauración del control antidoping obligatorio para los partidos del fútbol argentino.

Preguntado que fue para que diga si había tenido problemas con los militares que en ese entonces gobernaban este país, esto respondió Artime: “Sí, los tuve. Estábamos en plena dictadura y me citaron un par de veces de Toxicomanía de la Policía Federal para ir a declarar. Pero no pasó de ahí”. Aunque a decir verdad, el periplo del ex jugador no terminó en esas visitas a la PFA, nada menos que el temible Contraalmirante Carlos Lacoste -el hombre de la dictadura más vinculado al fútbol en esos tiempos- también lo citó para conversar amablemente (?) a raíz de las “bombas” que había tirado el mendocino. Consultado sobre si tuvo miedo en esa ocasión, esto manifestó: “La verdad que no, era un poco inconsciente, pero no me amenazó, me pidió gentilmente que no hiciera lío. “Luis, mejor no hable más”, me dijo con tranquilidad. Yo igual seguí hablando, no me callé… yo no quería hablar mal de nadie, tenía miedo de que se muriera un jugador. Era muy difícil comprobar todo eso, pero por algo la AFA puso el antidoping poco tiempo después para todos los partidos”.

Artime se quedó en Atlanta para intentar en 1980 devolverlo a la elite, pero su equipo fue subcampeón de Sarmiento y como esa temporada en la “B” había un sólo ascenso a Primera División, los de Villa Crespo se quedaron en las puertas de la gloria. Asqueado por lo que había vivido en apenas un año y medio como técnico, y aconsejado por su familia debido a la amargura que se agarraba ante cada derrota,luego de un breve paso por Atlético Tucumán, el tipo decidió no dirigir nunca más, si de todas formas no necesitaba eso para subsistir.

Otra de las cosas que hizo una vez retirado, fue ser uno de los creadores del club “Renato Cesarini” de Rosario, el cual si bien desde hace muchos años tiene una función netamente formadora de juveniles, en sus primeros tiempos se dio el gusto de jugar alguna vez en la elite del fútbol argentino, más precisamente en los Nacionales de 1982 y 1983.

Cuando en la nota brindada a “El Gráfico” le preguntaron sobre el surgimiento de la institución, esto contó Luis: “Jorge Solari fue el de la idea, y el que nos unió a todos. Estaba con su hermano Eduardo y dos hermanos más, llamó a Ermindo y Daniel Onega, a mí y a un par de amigos más y en el ´75 creamos el club. En 1978 para afiliarnos a la Liga Rosarina teníamos que presentar un equipo en Primera así que me volví a poner los pantalones cortos y convocamos a otros ex jugadores, estaban por ejemplo “Pocho” Pianetti y Alberto González, de Boca, dirigía el “Indio”, jugaba también Ermindo y yo entraba un rato, porque ya tenía casi 40 años”. La aventura tuvo un gran estreno ciertamente, pero lo cuenta mejor el propio protagonista: “Nos fue muy bien, en el ´79 fue la primera vez en la historia que no ganó la liga un equipo de doble afiliación, o sea que estuviera también en la AFA. Ahí siempre ganaba alguno de los mismos cuatro: Central, Newell´s, Argentino o Central Córdoba. Y Renato Cesarini rompió esa racha, por primera vez ganó la liga un equipo distinto (N.deP.: esto no es estrictamente cierto. En décadas anteriores hubo un par de clubes que no estaban en ese grupo y también obtuvieron la liga). Pocos años después incluso participamos del Nacional, pero ahí yo ya no jugué: por ejemplo, le ganamos a Vélez y le metimos 5 goles a Racing en Arroyito”.

A partir de mediados de los 80´s su figura cayó al ostracismo futbolístico, en buena medida por aquellas polémicas declaraciones de 1979. Pero ya radicado en la localidad bonaerense de Moreno, igualmente encontró actividades para pasar el tiempo: puso una casa de deportes (que aún mantiene) en sociedad con Daniel Onega, uno de los mejores amigos que le dejó el fútbol. Se dedicó también a cultivar la amistad con muchos de los compañeros que recogió en una década y media de carrera. Pero además, creó una escuela de fútbol para contener a chicos de aquella populosa (?) ciudad del conurbano bonaerense: “La tuvimos como 20 años, fue un proyecto grandioso, cuando no existía la escuela de (Claudio) Marangoni ni ninguna otra. Llegamos a tener como 400 pibes, era totalmente gratuito y lo sosteníamos con rifas, con lo que se vendía en el bar, con asados los domingos, había gente que donaba la comida y cumplíamos una función social, sacábamos a los chicos de la calle”.

Alguna vez, cuando le preguntaron acerca del cierre de la escuela, su hijo Javier contó lo siguiente: “Yo vivía ahí adentro, me hicieron pasar una infancia y una adolescencia increíble, super feliz, contratábamos colectivos y nos íbamos a jugar por distintas ciudades… pero se terminó porque cambió la sociedad. Cada vez lo veía al viejo más amargado. Los padres empezaron a exigir: que el colectivo no estaba bien, que el seguro, esto y lo otro, los padres te empezaban a discutir de fútbol y cada vez costaba más mantenerlo. Una pena”.

Además, Artime trató de acompañar de cerca la carrera futbolística de uno de sus hijos (Luis Fabián), quien ya antes de debutar en primera tenía sobre sus hombros el enorme peso de lo que había significado su padre para el fútbol argentino, y quien una vez en el verde césped no pudo ni por asomo replicar la carrera de su progenitor. “En Belgrano le fue muy bien, yo no quería que jugara en Independiente, donde finalmente jugó, ni en Nacional, que lo vino a buscar varias veces. ¿Por qué? Porque es jodido. Yo por ejemplo gané todo en Nacional ¿cómo hacés? Cualquier cosa que hiciera él iba a ser poco”, manifestó pocos años atrás.

Ya a comienzos del siglo XXI, y luego de varios años de anonimato, volvió a realizar polémicas declaraciones respecto al tema doping, lo que le valió juicios del “Toto” Lorenzo (y sus deudos, tras el fallecimiento del DT en el año 2001) y de Hugo Osmar Perotti, entre otros. Respecto al ex delantero boquense, Artime en el año 2000 manifestó: “Al “Negro” Perotti lo mató él (por Lorenzo), a los 24 años no pudo jugar más porque estaba destruido físicamente de tanta falopa que le dieron en Boca”.

En febrero de 2007, el destino lo puso a prueba, ya que sufrió un ACV mientras estaba de vacaciones en la costa argentina, quedando hemipléjico durante varios meses: “Estábamos en el departamento de Mar del Plata con toda la familia y empecé a sentir algo raro, por suerte no estaba solo, me llevaron directo al hospital”.

Eso lo declaró varios años más tarde, en 2014 más precisamente. Porque a pesar de que el accidente cerebro-vascular le dejó secuelas en el habla -él puso en foco en recuperar al 100% la parte motora-, se las ingenia para brindar entrevistas al día de hoy, con la ayuda de su hijo Javier o de su esposa. Pero quien se lo cruza en la zona donde tiene su negocio y no sabe de su ACV, jamás podría imaginar que sufrió uno, el tipo aún con sus 79 años de edad está físicamente está intacto.

Alguna vez le preguntaron qué significaba el gol para él. Y esto fue lo que respondió el hombre que hizo de meterlos, su oficio: “La gente, la alegría de la gente, lo que esperaban todos. Mi obligación era oler los goles en el área y después concretarlos. Y me alegraban tanto que los gritaba muchísimo, los festejaba con intensidad hasta en los entrenamientos… mis compañeros me decían que estaba loco”.

Y cuando le preguntaron por el “Artime de hoy”, el tipo no dio demasiadas vueltas al responder: “(Martín) Palermo quizás fue el último. Me siento identificado con él, porque le decían que era un burro pero metía cualquier cantidad de goles, se dieron situaciones similares. Quizás la diferencia es que Palermo saltaba muy bien, yo hacía goles de cabeza, pero sin saltar demasiado. Pero sí, me sentí identificado con él”.

Delantero que marcó a fuego una época, y que debería ser espejo para muchísimos atacantes. Pescador mágico, con mente fría y pique electrizante, era el dueño de ese grito que hace explotar a un estadio, porque el gol sin dudas, es la máxima expresión del fútbol. A continuación, algunos consejos para los que ocupan ese puesto de la cancha: “Hay que llegar un segundo antes al lugar indicado. En general, yo veía por dónde venía la pelota y me ubicaba en el lugar opuesto a la jugada. Eso es importante. También ir al error, siempre pensé que el defensor se podía equivocar y ahí tenía que estar preparado… Hay que estar siempre despierto, el fútbol es para los vivos. Pero no para los vivos que hacen trampa y quieren sacar ventaja. Vivo es el que está metido los 90 minutos en el partido, el que aprovecha al máximo sus condiciones, aunque no sean las ideales. Yo nunca fui un exquisito del fútbol, mis limitaciones de manejo eran conocidas, pero pude triunfar en el fútbol”.

¿Lujos? ¿Chiches? ¿Cosas para la tribuna? A él no le vengan con eso: “Siempre hay que tener decisión en el área. Y patear. Yo metí goles con la rodilla, o empujando la pelota con la tibia o tirándome al piso para darle con los tapones o desviando un centro con el muslo. Todos valen uno. He visto perder muchos goles por algún lujo innecesario”.

Pero tratándose de un tipo que conquistó 164 goles en los 219 partidos que jugó por campeonatos argentinos entre 1959 y 1968, siempre vale la pena leer o escuchar un poco más sobre cuestiones vinculadas al puesto. Por eso, acá van otras definiciones sobre una persona más que autorizada en la materia: “Hay que estar bien perfilado. Uno de los hombros debe apuntar a un poste del arco siempre. Con un buen perfil, uno sabe que tendrá bien plantado el pie de apoyo y podrá aguantar mejor la carga del contrario. Cuando la jugada me sorprendía de espaldas lo solucionaba tocando para atrás o a los costados y buscando mi mejor perfil. Asimismo, el delantero debe echar un vistazo cuando entra al área y saber dónde está el arco. Eso es indispensable. Y debe perderle el miedo a la palabra vergüenza: Yo he mandado cinco seguidas a la tribuna y no me importaba, alguna iba a entrar”.

Hasta era vivo para no mostrar flaquezas, ni a los propios ni a los contrarios sobre todo. ¿Cómo es eso? Mejor lo cuenta él mismo: “Nunca hay que lamentarse ni agarrarse la cabeza por un gol errado, aunque te estés muriendo de bronca. Si vos te lamentas agrandas al rival, desmoralizas a tus compañeros y hasta avivas a los hinchas de tu equipo, que por ahí estaban distraídos, y por ese gesto empiezan a insultarte. Por otra parte, he visto a delanteros perderse goles en una segunda jugada por estar lamentándose”.

Luis Artime fue uno de los más destacados goleadores argentinos de la década del ´60, aunque su poder de fuego ya se vislumbró a fines de los 50´s y se extendió casi hasta mediados de los 70´s, en una muestra de enorme vigencia. Goleador empedernido, era el terror de los arqueros porque poseía una excepcional intuición para ubicarse dentro del área, en el lugar donde casi siempre caía la pelota, y casi siempre llegaba a la misma una fracción de segundo antes que su ocasional marcador.

Como cierre de esta historia, dejamos a continuación algunas palabras textuales del propio protagonista, pronunciadas en la década del ´70 cuando aún usaba los cortos pero que no tienen fecha de vencimiento, en una especie de autodefinición: “Escucho que el gol es cuestión de suerte. Me hace gracia. ¡Al gol hay que ir a buscarlo! Mi mayor virtud fue adelantarme siempre a la jugada, llegar un segundo antes que mi marcador y después saber definir. Era intuitivo, tenía la varita mágica de ser el goleador. Tuve la fortuna de ser quien se queda con toda la gloria, al ser el último que tocaba la pelota. Fui un oportunista, un afortunado”.

Ganó un campeonato argentino, tres torneos uruguayos, una Libertadores y una Intecontinental. Pero más allá de los trofeos ganados como parte de un grupo, esta bestia quedó en la historia porque fue cuatro veces goleador en nuestro país y en tres ocasiones cuando estuvo del otro lado del Río de la Plata, además de serlo en un sudamericano de selecciones. En clubes argentinos señaló 172 goles (51 en Atlanta, 68 en River y 53 en Independiente); cuando estuvo en Brasil hizo 53; y en su paso por Uruguay registró 80. Así las cosas, con 305 goles oficiales -a los que deben agregarse los 24 marcados en la selección- no cabe duda de que el señor Luis Artime, merecía ser el primer homenajeado de esta sección.

Porque si hablamos de grandes goleadores que parió este suelo, ahí – bien arriba – brilla el nombre de este mendocino, uno los mejores delanteros argentinos de la historia.

Anuncios

105 comentarios en “Grandes goleadores argentinos: Luis Artime (Segunda y última Parte)

  1. Postazononón (?)
    Justo el otro día estaba viendo un documental sobre la Segunda Guerra y hablaban sobre cómo los soldados y la misma gente se falopeaban, sin saberlo, con Pertivin que vendían en las farmacias.

    Me gusta

  2. Hola gente.

    Excepcionales ambos posts. Hay bastante consenso en la importancia de Artime en nuestro fobal. Siempre que con mi viejo se daba una charla futbolera con algunos de sus contemporáneos y yo estaba presente el nombre de Artime salía siempre entre los importantes.

    “- Delantero goleador era Artime, ese era bueno de verdad.
    – Si señor.
    – Artime, seh, seh, qué goleador… pasame la soda.”

    Y asi.

    Le gusta a 3 personas

  3. El humor de Artime
    “César nos quería a Ermindo Onega y a mí para que fuéramos sus ayudantes, pero le agradecí y rechacé la propuesta. Éramos amigos y pensé que íbamos a chocar demasiado”,
    CUAC (?)

    Me gusta

  4. Descansá Lujanero, te lo merecés después del esfuerzo.
    “…nos íbamos a jugar por distintas ciudades… pero se terminó porque cambió la sociedad. Cada vez lo veía al viejo más amargado. Los padres empezaron a exigir: que el colectivo no estaba bien, que el seguro, esto y lo otro,”
    La sociedad cambió, nos podríamos matar con ese bondi de mierda, casi como CANT en Venezuela, pero nos llevaba a todas partes, Dilema moral (?), Sociedad del riesgo, Ulrich Beck se refriega mientras se come un chucrut

    Me gusta

  5. “En esa época no había televisación, por ahí jugabas en Tucumán contra la selección de ahí y llenabas la cancha, después había una cena a la noche, se rifaban autos, económicamente era mucho, la cosa sana…” (Modo Minguito on)

    Me gusta

  6. acá el único que labura es pablo… gran cierre

    el toto fue el primer bilardista; a,los del 66 les hablaba en italiano, y a los de boca en el 76, les hablaba como gallego contaban (venía del dirigir a los falangistas mufas)

    de la selecta del 66, mi viejo me decía lo mismo, que fue la mejor selección premoderna y que le faltó un poco de fortuna para trascender…

    Me gusta

  7. Lo del ayudín químico(?) era un secreto a voces en aquellos tiempos, especialmente en el Boca de Lorenzo. Resalta más lo de Perotti porque era un jugador joven pero la mayoría de los integrantes de aquellos planteles terminaron arruinados poco tiempo después.

    Me gusta

  8. Según mi viejo, una vez le escuchó decir a Carrizo que lo más jodido de Artime era que, como no “definía” bien, sus remates podían salir para cualquier lado, mientras que otros delanteros arquean más el cuerpo para definir y le dan refrencias al arquero de dónde va ir la pelota.

    Me gusta

  9. La mayoria cuando se fueron de Boca dieron asco, Onda. Lorenzo se va en 1979 y en 1980 los mismos jugadores se arrastraban por la cancha.

    Me gusta

  10. Capo Artime… creo que las charlas con El Gráfico son de un 100 x 100. La leí la entrevista esa y no tiene desperdicio. Al final, algo de drogas había, faltaron el alcohol y las mujerzuelas (?)

    Me gusta

  11. Creo que es hora de que ventilemos(?)el hecho de que uno de los popes de este antro acaba de salir en TV a menos de 50 metros de Karina Mazzocco. Ojalá le haya sacado el número de TE(?)

    Le gusta a 2 personas

  12. pero, en el boca de lorenzo ya había muchachos entrados en edad, que mucho más no les quedaba y el toto les exprimió(?) el jugo bastante (veglio ya tenía 30 en el 76, pernía, suñe, mastrangelo, por ahí…)
    perotti jugó en el campenato del 81…

    no digo que no había papa (claro que había) pero sostener que después se arruinaron todos, no tenía ese dato, por eso la pregunta…

    Me gusta

  13. Al Boca del Toto le daban nasssta de avión.

    Lo estoy escuchando a padres de amigos decir esa frase.

    El primer doping del fóbal vernáculo (?) fie (de pie) el gran Pancho Sa de ese boca ya sin el Toto. También ratín declaró alfo así como que le daba vergüenza ver a sus jugadores todos pinchados en el vestuario. Por supuesto que después de eso se tuvo que ir de Boca.

    Es medio chicabero reducir el uso de pichicatas (?) a ese Boca o al Estudión de Zubeldia, como si los otros equipos no usarab o tuvieran la misma chance de hacerlo. Para mí tiene mucho que ver que esos equipos quedaran pegados a a sospecha de doping por fóbal bidonístico que jugaban.

    El que peor terminó de ese Boca fue Randazzo.

    Me gusta

  14. Pero en muchos casos el declive fue casi instantaneo. Marito Zanabria era un crack un año y dos años después ya estaba retirado, por ejemplo. Ojo, no digo que sea exclusivo de Boca tampoco.

    Me gusta

  15. si en atlanta había pichicatas…. imaginate en boca, había torpedos mágicos…

    volvemos a los mismo, dennet, mario zamabria fue transferido a boca a los 28 años; jugó hasta el 81 (que pasó el búcho), luego jugó un año más y se retiró… ya estaba grande… yo no sería tan mecánico en esa relación

    leo, randazzo terminó mal porque se culeó a la vieja legrand

    Me gusta

  16. Ya llegó Leo Carioca?

    Momento de volver a postear ésto entonces, el Luifa Artime en Independiente

    De nado, Leo (?)

    Me gusta

  17. Un penal no es la carrera de un jugador, Luifa. Cuando pasen los años este recuerdo va a ser sólo una anécdota, una amargura muy grande, es cierto, pero nada más. Vas a recibir muchas alegrías en el fútbol, la gente de independiente te va a aplaudir mil veces, vas a ver. vas a gritar un montón de goles tuyos. A mí me pasó lo mismo y después, cuando lo merecí, me aplaudieron. Yo también erré un penal decisivo, seguro que vos te acordás. Fue en la semifinal de la copa libertadores en 1985, contra Argentinos Juniors. Fue muy duro para mí, durísimo, no quiero mentirte. Me llevó dos meses recuperarme, dos meses de pesadillas, de volver a vivir todas las noches la película, de pensar y pensar por qué lo había errado. Por eso tengo cierta autoridad para entender lo que te pasa. No es fácil, ya sé. Pero este momento no tiene que ser más que una amargura momentánea. Los verdaderos jugadores tienen todos los domingos una oportunidad para demostrar lo que valen. Está en vos aprovecharla. Y no te olvides tampoco que todos los grandes erraron alguna vez un penal: Zico, Maradona, Sócrates, Platini. Ellos Se recuperaron, no dejaron de ser monstruos del fútbol por eso.

    Quiero decirte otra cosa: incluyo en este mensaje a mis compañeros de Boca. Todos te brindamos nuestro apoyo. Lo hablamos y queremos que sepas que estamos a tu lado, que sabemos lo que debes estar pasando y que te tocó a vos como le podía tocar a cualquier otro muchacho. Es una circunstancia del juego, nada más. O el destino. A veces Dios te pone a prueba en momentos tan difíciles como éste para ver qué llevas adentro, Si te podes recuperar o no. Yo estoy seguro que vas a poder, eso sí: hay que tener fe, porque los hombres de bien la tienen. Hay que creer. Y fundamentalmente hay que seguir trabajando para ser cada día mejor deportista. Un deportista no es mejor ni peor porque yerre un penal o lo convierta, un deportista busca llegar a su realización a través de cada día de trabajo y esfuerzo, Por eso es mejor, porque lucha, Se recupera, Supera los malos trances.
    No soy un ejemplo, ni quiero serlo, pero a vos, Luifa, quizá te sirva tener en cuenta lo que te digo, lo que me pasó a mí, que por suerte es sólo un recuerdo como lo será para vos este penal. Por eso quería decirte estas cosas.

    Claudio Oscar Marangoni

    Me gusta

  18. Y marangoni…. me cuesta obsolverlo y pasarlo al eje del bien. No vi mejor 5 eb el mío.

    Me gusta

  19. 1- Mentira que errar un penal que significa la derrota de tu equipo es nada. No, es una cagada gigantesca.
    2- Pero es cierto que no podés maldecirte el resto de tu vida por haberlo errado. Si no terminás como el Pipita(?)

    Me gusta

  20. 36 – Pero es humo del bueno (?). Aparte dice cosas ciertas, si grandes monstruos erraron, porque cualquier mortal (?) no…

    Me gusta

  21. de esa nota del dopping atenti a esto eh!:

    “(..). Cualquiera que haya participado de alguna actividad vinculada con el fútbol, jugador, técnico, preparador físico, periodista, sabe que el uso de los estimulantes era moneda corriente y no sólo por Boca. Que incluso se siguió utilizando clandestinamente una vez instaurado el control. Un ex jugador de River en los tiempos que lo dirigía Héctor Veira suele contar que más de una vez iba al baño antes de los partidos a escupir las pastillas que le daba el médico. Julio Grondona, quien curiosamente no apareció ayer en los medios, cuando habla de las drogas en el fútbol, aunque sea informalmente y “off the record”, admite que era común el uso de estimulantes y que “por eso pusimos el antidoping en esa época”. (…).”

    Pero Boca siempre es pis culo caca pedo cancer sida (?)

    Me gusta

  22. HABER On topic del off topic

    Un jugador de Boca de 1980 zapeando mientras un compañero a su izquierda lo acompaña cantando

    quienes son?

    Me gusta

  23. Menos mal que no se ve bien (?)

    Exacto, pancho y el gran HEBER, la única persona en el universo que puede decir “yo definí una final entre Boca y Riber” con ese nombre en jugar en Boca (?)

    Me gusta

  24. Straw.
    El PSG no es del jeque, ¿eh? Es propiedad del Estado de Qatar. Son fichajes hechos por un país. Llevan ya 400 millones… y aquí se dice que aún van a fichar más gente.

    Me gusta

  25. “Repasando su campaña, sobre todo sus goles, surgen curiosidades para tener en cuenta. Aquí toda la trayectoria de Luis Fabián Artime.

    • Hasta el noveno gol convertido, Artime había vencido a Pedro Catalano, arquero del Deportivo Español, en cuatro ocasiones, lo que representa casi el cincuenta por ciento de sus anotaciones.”

    (?)

    Le gusta a 1 persona

  26. falopa?

    “¿Qué les dijo Lorenzo en la charla previa? Noooo, esa fue mundial (risas). Estábamos todos sentados, en los bancos, y al frente el pizarrón. El Loco viene así, caminando (se para, lo imita como si jugara a “Dígalo con mímica”) como si llevara una valija, y la apoya en el piso. “Bueno, ¿saben qué tengo ahí?”, nos pregunta (imita muy bien la voz de Lorenzo). Nosotros nos codeábamos: ¿qué le pasa a este? ¿se volvió loco? No tenía nada en la mano: “Ahí está la platita. La platita para comprar el departamento y cambiar el autito, eh, pero si le ganamos a River, hay que defender la platita con uñas y dientes, eh”. Nosotros no lo podíamos creer. “A ver, vamos a empezar… Zanabria, ¿por su lugar quién viene?”. Y contesta: “El Negro López”. Y el Loco la sigue: “Así, Zanabria, así (imita a un boxeador en guardia), López, ¿vos querés agarrar la valija con plata? Me vas a tener que matar antes, López, la platita no la tocan, eh””

    Le gusta a 2 personas

  27. papusa?

    “¿En qué era duro? En el trato. Por ejemplo: en La Candela comíamos albóndigas con polenta, y por ahí venía un directivo y decía: “A mí, háganme un churrasquito” y él lo sacaba cagando: “Acá se come albóndigas con polenta; si no, vaya a un restaurante”. Ese tipo de salidas tenía.”

    Me gusta

  28. 53 – Dice el Mónaco que eso que mencionó M*rc* es mentira, se verá. Ahora digo… el pibe, mas allá de que tiene un futuro tremendo, sólo jugó 60 partidos en Primera, y ponen 180 millones… no quiero imaginar la que van a poner si sigue rindiendo dentro de tres años… están todos locos

    Le gusta a 2 personas

  29. Epocas que Canal 9 pasaba el partido en diferido, una hora de retraso. Lo escuchamos por la radio. Erra Artime. Y me fui a dormir. Había que levantarse a las 6.30 al otro día.
    HIJO DE RE MIL PUTA. Como me alegré cuando se fue.

    Me gusta

  30. #23 Terminó tan mal Randazzo en Boca que ahora no saca ni el 4% (?).

    Marangoni es un caso raro, un rosarino que no jugó nunca en su ciudad y salió de las inferiores de un club porteño, inclusive vive en Buenos Aires. La saudade rosarina (???) no lo afectó.

    Boinas.

    Me gusta

  31. “Yo no quería que jugara en Independiente, donde finalmente jugó, ni en Nacional, que lo vino a buscar varias veces. ¿Por qué? Porque es jodido… Cualquier cosa que hiciera él iba a ser poco” La sabía lunga el Luifa padre, que pasaron casi 30 años y al hijo lo siguen puteando (?)

    Me gusta

  32. Marangoni, jugadorazo en el mío, y poseedor de las mejores canchas de papi de Porteñía en los 90, seguramente con algún sobre al alcalde de ese tiempo porque las puso sobre espacio público en Parque Las Heras (Cnel Díaz e idem), para los de más de 60, donde estaba la cárcel, bajo el peronismo (46-55), regenteada por el padre de Pettinato

    Me gusta

  33. eusebio

    y donde fusilaron al General Valle en el 56

    hay una placa conmemorando el hecho sobre un costado del parque, del lado de Salguero casi Las Heras

    Me gusta

  34. Acá tambien puso las primeras canchitas de fulbo sintetico con su escuelita,pero creo que la unica vez que se lo vió fué para la inauguración cuando se sacó una foto “enseñando” la que luego pusieron como gigantografia en la entrada

    Me gusta

  35. Recuerdo que hace como diez años iba a jugar con los pibes del laburo a las canchitas de Maranga en Las Heras, y al lado había siempre pendejas jugando al hockey… si habré perdido marcas por prestar más atención a la cancha de al lado que a la mía…

    Me gusta

  36. Gran post Pablo, los 2, pasa que los leo mientras garco a la mañana y me olvido de reconocerlo.

    Hoy si juegan los nomades?

    A las gallinas le habia puesto los refugiados de nuñez, pero es solo para cultos ese(?)

    Me gusta

  37. Gran (des) posts de Blopa

    Lo mejor de la biopic de este viejo idolo de los putos (?) es que esta sirviendo para mufar a las bolsis que en 15 minutos ya recibieron dos inyecciones de carne de parte del Botafogo

    Me gusta

  38. Alguien se chamuyo alguna arabita(?) alguna vez? Me acabo de dar cuenta que me vuelven loco. Quiza que no me gusten los cuetes me juegue en contra(?)

    Me gusta

  39. Después de “El bamba gorileando en lugares” llega para todos ustedes “Mr. Pink durmiendo en lugares”.

    Ya tuvimos una pequeña muestra en el #85. En La Refundación, su blog amigo.

    Le gusta a 2 personas

  40. Hermosa despedida de Naciomal: tres expulsados, conato de tangana y en un momento enfocaron la tribuna visitante y estaban ahorcando a uno (!)

    Entre eso y el disco nuevo de QOTSA me hicieron el dia

    Le gusta a 2 personas

  41. Che, cuchenmen, como van a cubrir las fechas ahora que hay que garpar? Si alguno paga el deco avisenme que voy, llevo unas tody

    Me gusta

  42. Que feo año elegiste cordobes culo roto, me agarraste sensible hoy(?)

    No pienso pagarle ni medio vaso de agua al del bar, si es que el rata ese pone el deco. Dejare de ver futbol en vivo, que se curtan.

    Le gusta a 1 persona

  43. Los nomades tienen en contra hasta a su propio DT y pasan igual, que orto que tienen. Ojalá se mueran todos, salvo sus hinchas gorilas a quienes podemos tener en cautiverio

    Me gusta

Los comentarios están cerrados.